Innovación
50 años de SAS: siete líderes explican cómo la IA transforma organizaciones
SAS celebró 50 años reconociendo a líderes que están usando IA, datos y analítica para transformar empresas, banca, gobierno y tecnología en Colombia.
Sábado, Octubre 3, 2026
Los 50 años de SAS reunieron en Colombia a líderes de distintos sectores alrededor de una discusión que ya dejó de estar concentrada exclusivamente en tecnología: cómo convertir inteligencia artificial, datos y analítica en mejores decisiones, productividad, prevención de riesgos y transformación organizacional.
Durante el cubrimiento especial de Revista C-Level en los Trusted Leadership Awards 2026, conversamos con siete de los ejecutivos y líderes reconocidos: Diana Arenas, del Fondo Nacional del Ahorro; Isabel Cristina de Ávila, ejecutiva de tecnologías de información y comunicaciones; Juan Camilo Mesa, de Banco Caja Social; Laura Tami, secretaria Distrital de la Mujer de Bogotá; Liliana Alvis Cruz, de Davivienda; Manuel Martínez Niño, de Cintel; y Mónica Gómez, de Asobancaria.
Las entrevistas muestran una coincidencia transversal: la IA puede procesar información, acelerar análisis y ampliar capacidades, pero su valor depende de la calidad de los datos, la gobernanza, la seguridad y, sobre todo, del criterio humano.
IA y transformación digital: el Fondo Nacional del Ahorro apuesta por gobernar la tecnología
Para Diana Arenas, vicepresidenta de Tecnología del Fondo Nacional del Ahorro, la transformación digital ya hace parte del funcionamiento central de la entidad y está siendo utilizada para acelerar productos, servicios y la atención a los afiliados.
Arenas plantea además una diferencia relevante entre simplemente incorporar inteligencia artificial y construir las capacidades necesarias para administrarla.
“Lo importante de la IA es que como entidad cada día nos vayamos fortaleciendo, más que en regularla, es en gobernarla”, afirmó Diana Arenas, vicepresidenta de Tecnología del Fondo Nacional del Ahorro.
Esa gobernanza incluye capacidades tecnológicas internas y una estrategia de ciberseguridad que permita proteger los recursos de quienes confían en la institución. Arenas señaló que el Fondo ha venido fortaleciendo sus sistemas de defensa frente a vulnerabilidades asociadas a los servicios tecnológicos.
Su visión pone sobre la mesa un asunto que atraviesa buena parte de las conversaciones empresariales sobre IA: adoptarla no es suficiente; las organizaciones necesitan capacidad para controlar cómo se utiliza, con qué datos opera y bajo qué criterios toma o apoya decisiones.
Isabel Cristina de Ávila: la responsabilidad no se puede delegar a un algoritmo
El procesamiento masivo de información es una de las ventajas más visibles de la inteligencia artificial, pero para Isabel Cristina de Ávila, con más de 18 años de trayectoria trabajando en apropiación tecnológica, esa capacidad no elimina la responsabilidad de quienes toman decisiones.
Su planteamiento es directo: los algoritmos pueden analizar millones de datos y ayudar a producir respuestas con mayor rapidez, pero el criterio sigue perteneciendo a las personas.
“La inteligencia artificial no responde ante juntas directivas, la inteligencia artificial no responde ante los jueces, ante un tribunal”, señaló Isabel Cristina de Ávila, ejecutiva en tecnologías de la información y comunicaciones.
El argumento también tiene implicaciones para la gobernanza corporativa. Si una organización usa IA para apoyar decisiones estratégicas, la trazabilidad no termina en el modelo: llega hasta el ejecutivo que interpreta el resultado y decide actuar.
De Ávila también destacó que cantidad y calidad de los datos deben avanzar juntas. Sin información estructurada y depurada, la tecnología puede producir resultados deficientes, independientemente de la sofisticación del algoritmo.
Para ella, la IA no sustituye el liderazgo.
“El líder no desaparece en la decisión”, explicó De Ávila, al señalar que la tecnología puede aportar rapidez, eficiencia y eficacia, pero la confianza en el resultado también depende de la preparación y responsabilidad del líder.
Su experiencia incluye trabajo en innovación dentro de Ecopetrol, donde participó en procesos de identificación e incorporación de nuevas tecnologías vinculados con los objetivos de la compañía y su agenda de sostenibilidad.
Banco Caja Social: millones de variables para entender mejor el riesgo
En el sector financiero, uno de los usos con mayor impacto potencial está en el análisis de riesgo.
Juan Camilo Mesa, vicepresidente de Riesgos de Banco Caja Social, explicó que la IA amplía significativamente la capacidad para revisar, interpretar y explotar datos con mayor precisión.
La diferencia de escala es considerable. En un entorno cada vez más digital, las instituciones pueden disponer de millones de variables para evaluar una decisión.
“Simplemente con la mente poder evaluar qué es un millón de variables se vuelve demasiado difícil y la IA nos permite hacerlo de manera muy efectiva”, afirmó Juan Camilo Mesa, vicepresidente de Riesgos de Banco Caja Social.
Para el análisis crediticio, Mesa advierte que no existe necesariamente una única variable determinante. El contexto, el producto y las características de cada persona pueden cambiar el peso de los factores utilizados en una evaluación. La IA permite identificar cuáles son los elementos relevantes para cada caso.
Pero el uso de estos sistemas también exige identificar sus limitaciones y establecer controles.
Mesa considera que la tecnología puede brindar trazabilidad, siempre que las organizaciones comprendan dónde aporta valor y dónde puede presentar falencias.
La gestión del riesgo, además, no consiste en eliminarlo por completo.
“La única forma de no tener riesgos es no estar en el negocio”, explicó Mesa. Para la banca, el desafío está en mantener el equilibrio entre riesgo, rentabilidad y el apetito definido por cada entidad.
Laura Tami: la IA también necesita una discusión sobre género
La discusión tecnológica adquiere otra dimensión cuando se analiza desde el sector público y la inclusión.
Laura Tami, secretaria Distrital de la Mujer de Bogotá, considera que la inteligencia artificial puede apoyar las decisiones de las entidades, pero advierte sobre un elemento que no debe quedar por fuera del debate: los sesgos de género presentes en algunos sistemas y soluciones. Laura Tami - Clevel 50 años SA…
“La IA tiene unos retos en punto de que debería tener enfoque de género”, afirmó Laura Tami, secretaria Distrital de la Mujer de Bogotá, al explicar que algunas soluciones pueden incorporar sesgos existentes en la sociedad. Laura Tami - Clevel 50 años SA…
La conversación no se limita a los algoritmos. También incluye el acceso a la tecnología.
La Secretaría cuenta con 20 centros de inclusión digital, uno por localidad, orientados a reducir barreras y brindar formación y certificaciones en herramientas TIC a mujeres de la ciudad.
Para Tami, la autonomía también está relacionada con las capacidades digitales.
“La autonomía de nosotras pasa también por el uso de la tecnología y cómo lo hacemos para nuestro bienestar”, señaló.
La estrategia incorpora centros móviles para llegar a zonas rurales de Bogotá. Según explicó la secretaria, alrededor del 70% del territorio de la capital es rural, lo que obliga a diseñar mecanismos distintos para acercar herramientas digitales a las mujeres que viven fuera de las áreas urbanas.
Davivienda: IA para conocer al cliente sin deteriorar su experiencia
En cumplimiento financiero, la inteligencia artificial está ampliando la capacidad para identificar señales relevantes sin necesariamente multiplicar las fricciones para los usuarios.
Liliana Alvis Cruz, vicepresidenta de Cumplimiento de Banco Davivienda, explicó que la entidad utiliza IA para combinar información interna y externa, generar perfiles y realizar monitoreo de clientes.
El punto central está en lograr esa capacidad sin afectar innecesariamente la experiencia del cliente.
“La IA nos permite tener, acopiar información interna, externa, generar un perfil, poder determinar si hay algo realmente que nos llame la atención, sin necesidad de estar molestando al cliente”, afirmó Liliana Alvis Cruz, vicepresidenta de Cumplimiento de Banco Davivienda.
En decisiones crediticias, la ejecutiva ubicó otro elemento en el centro de la discusión: el aseguramiento de los datos. La confiabilidad del insumo condiciona la tranquilidad con la que una organización puede utilizar una recomendación generada a partir de modelos de IA.
La regulación, la ética y la gobernanza completan el panorama.
“La IA no es el todo. La IA va a hacer lo que nosotros los humanos le digamos que haga”, señaló Liliana.
Su posición vuelve a conectar con una idea presente en varias de las entrevistas: el criterio humano no desaparece con la automatización.
Para Liliana, la IA es una herramienta que puede contribuir a tomar decisiones estratégicas más asertivas, pero no debería operar por fuera de los controles y responsabilidades de la organización.
Manuel Martínez Niño: la conversación sobre IA debe pasar de adopción a resultados
Para Manuel Martínez Niño, director ejecutivo de Cintel, la transformación digital comienza antes de la tecnología: requiere cambiar la mentalidad de las organizaciones y aceptar nuevas formas de trabajar.
Desde Cintel, organización que dirige desde hace más de 26 años, Martínez Niño ha acompañado procesos relacionados con transformación digital e inclusión tecnológica en Colombia. Durante la entrevista también destacó el alcance de Andicom, cuya edición reciente reunió, según sus cifras, a más de 6.500 asistentes de más de 40 países.
Su lectura sobre inteligencia artificial tiene un énfasis económico: el país y las empresas ya deberían empezar a demostrar resultados.
“La tecnología hay que asimilarla como herramienta, no como solución”, afirmó Manuel Martínez Niño, director ejecutivo de Cintel.
Para Martínez Niño, la IA ya dejó de ser una discusión sobre lo que ocurrirá en el futuro.
“Ya tenemos que demostrar que a través de la IA cómo estamos generando productividad, competitividad, riqueza industrial”, señaló.
Ese cambio implica revisar qué talento necesitan las organizaciones, qué infraestructura deben construir y cómo desarrollarán modelos de gobernanza capaces de acompañar la velocidad de adopción.
También plantea una advertencia empresarial: “El que no se monta en este tren pierde competitividad”.
La gobernanza, según Martínez Niño, deberá convertirse en uno de los componentes centrales tanto para las compañías como para los gobiernos, acompañada de liderazgo desde la alta dirección hasta los distintos niveles de la organización.
Asobancaria: prevenir riesgos también genera retorno
En el sistema financiero, parte del valor de la inteligencia artificial no necesariamente aparece como nuevos ingresos. Puede estar en las pérdidas que no ocurrieron, los ataques que se evitaron o el fraude que fue detectado antes de producir daño.
Ese es uno de los planteamientos de Mónica Gómez, vicepresidenta administrativa y financiera de Asobancaria.
La ejecutiva destacó iniciativas como la utilización de biometría dactilar con la Registraduría Nacional del Estado Civil y el trabajo del CECIR Financiero, un equipo de respuesta a incidentes cibernéticos que apoya al sector en prevención y respuesta frente a amenazas. Monica Gomez - Clevel 50 años …
Para Gómez, uno de los obstáculos todavía está en la manera en que las organizaciones presupuestan estas inversiones.
“A veces la gente considera que los temas tecnológicos y de prevención son gastos y no lo toman como una inversión”, afirmó Mónica Gómez, vicepresidenta administrativa y financiera de Asobancaria.
La IA también está siendo utilizada por actores maliciosos, lo que obliga al sector a fortalecer sus propias capacidades.
“Claramente la IA es nuestro nuevo miembro de familia, nuestra herramienta número uno de trabajo. Los delincuentes utilizan la IA también, pero nosotros la utilizamos para prevenir”, agregó Gómez.
El retorno de esa inversión puede ser difícil de expresar cuando el resultado consiste precisamente en que un incidente no ocurra. Sin embargo, Gómez sostiene que tecnología, datos, analítica e inteligencia artificial han hecho una diferencia en la capacidad preventiva del sector financiero.
50 años de SAS: siete conversaciones y una misma discusión empresarial
Las siete entrevistas realizadas durante el cubrimiento de los 50 años de SAS | Trusted Leadership Awards 2026 muestran que la conversación empresarial sobre inteligencia artificial está entrando en una etapa distinta.
La discusión ya no está concentrada únicamente en si las organizaciones deben adoptar IA. Los temas que aparecen ahora son más concretos:
- qué calidad tienen los datos que alimentan los modelos;
- quién responde por una decisión apoyada por inteligencia artificial;
- cómo se gobiernan los sistemas y se protege la información;
- cómo evitar sesgos;
- qué capacidades humanas y tecnológicas necesitan las organizaciones;
- cómo medir productividad, prevención de riesgos y retorno;
- y hasta dónde puede automatizarse una decisión sin perder responsabilidad humana.
Desde la banca hasta el sector público y desde la gestión del riesgo hasta la inclusión digital, los entrevistados coinciden en algo esencial: el valor empresarial de la inteligencia artificial no está únicamente en la capacidad del algoritmo, sino en la calidad de las decisiones que una organización logra construir alrededor de él.
Los próximos años pondrán el foco precisamente allí: no en quién tiene acceso a IA, sino en qué organizaciones consiguen convertirla en productividad, confianza, mejores servicios y decisiones trazables sin abandonar la responsabilidad de sus líderes.