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Abelardo De La Espriella inicia su gobierno con giro en seguridad, impuestos y energía
Abelardo De La Espriella anunció congelamiento del gasto público, reforma tributaria, eliminación del impuesto al patrimonio, fracking y cambios en seguridad.
Sábado, Agosto 8, 2026
Abelardo De La Espriella inició su mandato como presidente de Colombia con anuncios que anticipan un giro en seguridad, política fiscal, hidrocarburos, infraestructura y comercio exterior, varias de ellas con decisiones previstas desde las primeras horas de Gobierno.
Durante su discurso de posesión, el mandatario anunció que firmará un decreto para congelar el gasto público, presentará una reforma estructural al sistema tributario, eliminará el impuesto al patrimonio, autorizará nuevamente el fracking bajo condiciones técnicas y ambientales y dará por terminada la política de “Paz Total”.
La agenda económica estará acompañada por una estrategia dirigida a recuperar la confianza de los inversionistas, aumentar la exploración de petróleo y gas, reactivar proyectos de infraestructura y fortalecer los tratados comerciales existentes.
En seguridad, el cambio será todavía más inmediato. De La Espriella ordenó a las Fuerzas Militares y de Policía combatir las estructuras criminales y anticipó la expedición de un listado oficial de organizaciones que el Gobierno calificará como “grupos narcoterroristas”.
Congelamiento del gasto será una de las primeras medidas
Uno de los anuncios con mayor impacto económico será el congelamiento del gasto público.
De La Espriella aseguró que firmará el decreto en las primeras horas de su administración, como parte de una política destinada a contener el crecimiento del gasto y ordenar las finanzas nacionales.
Los programas destinados a la población vulnerable, aseguró, serán preservados.
“Antes de emprender las grandes transformaciones económicas que Colombia necesita, tenemos que poner la casa en orden. Ese será el primer deber de mi Gobierno”, afirmó Abelardo De La Espriella, presidente de Colombia.
La decisión abre una primera discusión para empresas y contratistas del Estado: qué rubros quedarán congelados, cuáles proyectos mantendrán financiación y hasta dónde llegará la reducción efectiva del gasto.
Reforma tributaria y eliminación del impuesto al patrimonio
El Presidente también confirmó que su Gobierno presentará una reforma estructural del sistema tributario.
La orientación será distinta a la de reformas recientes. De La Espriella planteó que buscará simplificar el sistema, combatir la evasión y generar mejores condiciones para la inversión y la creación de empleo.
Uno de los puntos más concretos del discurso fue la eliminación del impuesto al patrimonio.
“Lo dije como candidato y hoy lo corroboro como Presidente: el impuesto al patrimonio será eliminado”, afirmó Abelardo De La Espriella.
La medida tendría efectos sobre personas naturales de altos patrimonios, empresarios y estructuras familiares de inversión, aunque su materialización requerirá definir el vehículo legislativo y las mayorías necesarias en el Congreso.
El nuevo Gobierno también prometió respetar la independencia del Banco de la República y recuperar la percepción de Colombia como destino de inversión.
Regresa el fracking y cambia la política petrolera
La política energética será otro de los sectores con mayor transformación.
De La Espriella anunció que Colombia volverá a impulsar la exploración y producción de hidrocarburos y que se autorizará el desarrollo de fracking responsable y sostenible, bajo estándares técnicos y ambientales.
También declaró prioritaria la recuperación de Ecopetrol.
Según el discurso presidencial, la política buscará aumentar las reservas de petróleo y gas y reducir el riesgo de dependencia energética.
“Recuperaremos la solidez de Ecopetrol. Ampliaremos nuestras reservas estratégicas y aseguraremos el abastecimiento de petróleo y gas, atrayendo nuevamente la inversión a ese importante sector”, señaló el mandatario.
El anuncio implica una reversión profunda frente a la política energética de la administración anterior y puede volver a abrir proyectos, inversiones y discusiones regulatorias que permanecieron suspendidas durante los últimos años.
Medidas urgentes frente al riesgo de apagones
El nuevo Gobierno también advirtió sobre la situación del sistema eléctrico ante un posible Fenómeno del Niño.
De La Espriella anunció instrucciones para acelerar proyectos, adoptar decisiones regulatorias y aumentar el margen de seguridad del sistema.
Entre las medidas mencionadas están fortalecer la generación térmica, proteger los embalses y diversificar la matriz energética.
Para el sector empresarial, este frente puede tener efectos directos sobre costos energéticos, nuevas inversiones en generación y decisiones regulatorias durante los próximos meses.
Fin de la “Paz Total”
El cambio más frontal del discurso apareció en seguridad.
De La Espriella declaró terminada la política de “Paz Total” y ordenó a Fuerzas Militares y Policía combatir las estructuras criminales.
“Hoy queda abolida la nefasta política de ‘paz total’”, afirmó el Presidente.
También anunció que en las siguientes horas será expedido un “listado de grupos narcoterroristas” y aseguró que la opción del diálogo con esas organizaciones está agotada.
El Gobierno plantea dos posibilidades para sus integrantes: sometimiento a la justicia o confrontación con la Fuerza Pública.
Regresará la fumigación de cultivos ilícitos
La erradicación de coca será declarada prioridad nacional.
El Presidente anunció la utilización de herbicidas de nueva generación que, aseguró, deberán cumplir los requisitos establecidos por la Corte Constitucional y las normas ambientales y sanitarias.
La estrategia estará acompañada por programas de sustitución de cultivos, asistencia técnica, crédito y acceso a mercados para campesinos.
De La Espriella mencionó cultivos como cacao, coco y maíz entre las alternativas productivas.
Esta política requerirá resolver uno de los asuntos más complejos del nuevo Gobierno: cómo combinar erradicación forzada, seguridad territorial y generación de ingresos legales en las zonas donde la coca continúa siendo una de las principales actividades económicas.
Megacárceles para estructuras criminales
El Presidente anunció además la construcción de megacárceles para personas consideradas de alta peligrosidad.
La estrategia hace parte del endurecimiento de la política criminal y estará acompañada por mayores garantías jurídicas para militares y policías en ejercicio de sus funciones.
También anticipó una revisión de la Jurisdicción Especial para la Paz, aunque aseguró que respetará el orden jurídico vigente.
IA y blockchain para combatir la corrupción
La tecnología ocupará un lugar relevante en la estrategia anticorrupción.
El Gobierno anunció el uso de inteligencia artificial, analítica de datos, sistemas de trazabilidad digital y blockchain para identificar irregularidades y seguir el recorrido de los recursos públicos.
La administración también entregará a organismos judiciales y de control información recopilada durante el proceso de transición sobre posibles hechos de corrupción.
El Presidente aseguró que recurrirá, cuando sea necesario, a cooperación judicial internacional para investigar activos y recursos fuera del país.
No habrá Asamblea Constituyente
De La Espriella también envió un mensaje institucional al descartar expresamente cualquier intento de convocar una Asamblea Nacional Constituyente.
Prometió gobernar únicamente durante los cuatro años establecidos por la Constitución y respetar la independencia de las altas cortes, el Congreso y el Banco de la República.
“Durante mi Gobierno no se abrirá camino a constituyentes de ninguna naturaleza”, afirmó.
La declaración busca cerrar una discusión que marcó buena parte del debate político durante el Gobierno anterior.
Infraestructura: reactivar proyectos congelados
El nuevo Gobierno anunció que revisará y reactivará proyectos estratégicos de infraestructura actualmente detenidos.
La selección de obras, aseguró, se realizará con criterios técnicos, de viabilidad y de impacto regional.
Gobernadores y alcaldes tendrán participación en la definición de prioridades.
Este componente puede convertirse en uno de los motores económicos de la administración si logra movilizar recursos públicos y privados hacia carreteras, transporte, infraestructura logística y proyectos regionales.
La Orinoquía será prioridad agrícola
De La Espriella planteó además convertir la Orinoquía colombiana en una gran plataforma de producción agroindustrial, utilizando como referencia el desarrollo agrícola de Mato Grosso en Brasil.
La política rural incluirá crédito, asistencia técnica, vías, conectividad y apoyo a la comercialización.
El programa denominado Cosecha Solidaria, que desarrolló antes de llegar al Gobierno, pasará a convertirse en política pública.
La apuesta supone inversiones relevantes en infraestructura y logística si Colombia pretende convertir esa región en una plataforma exportadora de alimentos.
Embajadas deberán atraer inversión y abrir mercados
La política exterior tendrá un componente explícitamente empresarial.
El Presidente anunció que Colombia buscará fortalecer los Tratados de Libre Comercio existentes y negociar nuevos acuerdos, al tiempo que promoverá la eliminación de barreras arancelarias.
Los embajadores tendrán también objetivos económicos: atraer inversión, identificar oportunidades, abrir mercados y acompañar empresas colombianas en procesos de internacionalización.
El Gobierno firmará además la iniciativa denominada “Escudo de las Américas”, orientada a compartir inteligencia y capacidades entre países para combatir organizaciones criminales transnacionales.
Educación enfocada en IA, programación y ciencia de datos
Otro frente será la formación tecnológica.
El Gobierno anunció una mayor incorporación de inteligencia artificial, programación, ciencia de datos y robótica dentro de los programas educativos.
También planteó fortalecer educación técnica, tecnológica, universitaria, ciencia e investigación.
La intención es que Colombia forme más profesionales capaces de participar en industrias digitales y tecnológicas y no se limite al consumo de soluciones desarrolladas en otros mercados.
Un programa que ahora deberá pasar por Congreso, regulación y presupuesto
El discurso de posesión deja una agenda económica considerablemente distinta a la que Colombia siguió durante los cuatro años anteriores.
Impuestos más orientados a incentivar inversión, regreso del fracking, mayor producción de hidrocarburos, austeridad fiscal, endurecimiento de la seguridad y reactivación de infraestructura aparecen como las principales señales para empresas e inversionistas.
Sin embargo, no todas pueden ejecutarse mediante decisiones presidenciales.
La eliminación del impuesto al patrimonio necesitará trámite legislativo; el fracking deberá superar requisitos regulatorios, ambientales y eventualmente judiciales; y la expansión de infraestructura dependerá de recursos fiscales y capacidad de ejecución.
Las primeras semanas del Gobierno permitirán medir la distancia entre el discurso y la política pública. Para las empresas, el dato relevante ya no será qué anunció De La Espriella el día de su posesión, sino qué decisiones logra convertir en decretos, leyes, contratos, inversiones y reglas estables para los próximos cuatro años.