Innovación
Ainhoa Rubio Clemente gana premio internacional por investigación sobre el agua
Ainhoa Rubio Clemente ganó el premio L’Oréal-UNESCO 2026 en Colombia. Ya recibirá US$10.000 para investigar cómo limpiar aguas con residuos del Urabá.
Sábado, Octubre 17, 2026
Ainhoa Rubio Clemente, investigadora y docente de la Universidad de Antioquia, fue reconocida como ganadora colombiana del premio L'Oréal-UNESCO Para las Mujeres en la Ciencia 2026, por un proyecto que busca transformar residuos agroindustriales del Urabá antioqueño en materiales para el tratamiento de aguas contaminadas.
La científica fue seleccionada entre 92 postulaciones de Colombia, Ecuador y Perú y recibirá US$10.000 para avanzar en su investigación. En Colombia, el programa cuenta con el apoyo de la Universidad del Rosario.
Su propuesta busca aprovechar residuos generados por la actividad agroindustrial para producir biocarbón, un material carbonoso que será evaluado por su capacidad para contribuir al tratamiento de aguas residuales.
¿En qué consiste la investigación de Ainhoa Rubio Clemente?
El proyecto contempla el diseño y la optimización de un sistema de tratamiento de agua a escala de laboratorio. Posteriormente, la investigadora validará los resultados utilizando una muestra real de agua residual.
La iniciativa busca generar conocimiento que permita aprovechar materiales que actualmente representan un desafío para la agroindustria del Urabá y explorar nuevas aplicaciones ambientales.
Además, contempla la participación de estudiantes de pregrado y posgrado y actividades de transferencia de conocimiento con comunidades vinculadas al territorio.
“Colombia me ha recibido y adoptado con los brazos abiertos; me ha enseñado a ver en sus ríos, montañas y gentes la esencia que nos impulsa a creer en la ciencia y en el poder de no rendirse”, expresó Ainhoa Rubio Clemente, investigadora de la Universidad de Antioquia y ganadora colombiana del reconocimiento L'Oréal-UNESCO 2026.
El proyecto todavía se encuentra en fase de investigación, por lo que sus resultados deberán validarse antes de establecer posibles aplicaciones a mayor escala.
Mujeres en la ciencia: una brecha que persiste
El reconocimiento se produce mientras la participación femenina en investigación científica continúa enfrentando barreras.
Según cifras de la UNESCO las mujeres representan aproximadamente el 33 % de las personas investigadoras en el mundo, una participación que disminuye en determinados niveles de formación y desarrollo profesional.
Un estudio de L'Oréal Groupe e IPSOS Napoleón Franco, realizado en Colombia, Perú y Panamá, identificó dificultades relacionadas con el acceso al empleo, las condiciones laborales y las oportunidades de crecimiento en disciplinas STEM.
La investigación también encontró que solo una de cada tres mujeres continúa su trayectoria académica hasta un doctorado.
“La ciencia no puede limitarse a reconocer el talento de las mujeres; también debe crear las condiciones para que puedan desarrollarlo y avanzar sin tener que demostrar más que los demás”, señaló Rafael Alberto Méndez Romero, profesor de la Escuela de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario.
Tres científicas latinoamericanas recibieron el reconocimiento

Además de Rubio Clemente, el programa distinguió a otras dos investigadoras de la región.
Andrea Katherine Orellana Manzano, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral de Ecuador, fue reconocida por su estudio sobre marcas epigenéticas asociadas al linfoma de células B.
Por Perú, Sheena Sangay, de la Universidad Nacional Agraria La Molina, recibió el reconocimiento por una investigación relacionada con hongos ectomicorrícicos y suelos amazónicos.
Cada una recibirá US$10.000 para continuar sus proyectos.
El premio L'Oréal-UNESCO Para las Mujeres en la Ciencia fue creado en 1998 y ha reconocido a más de 5.000 investigadoras mediante programas nacionales y regionales.
Para Colombia, el proyecto de Rubio Clemente abre una línea de investigación que conecta el aprovechamiento de residuos agroindustriales con el tratamiento de aguas contaminadas. Su desarrollo permitirá evaluar si estos materiales pueden convertirse en alternativas útiles para la gestión ambiental y productiva del territorio.