Negocios

Brechas de datos cuestan US$4,65 millones: empresas refuerzan su ciberseguridad con IA

Las brechas de datos cuestan en promedio US$4,65 millones en la región, según IBM. Axity destaca la detección temprana y los SOC con IA para empresas.
Jueves, Octubre 15, 2026

El costo promedio de una brecha de datos alcanza los US$4,65 millones en la región, según cifras del informe Cost of a Data Breach 2026 de IBM, citadas por Axity. Ante este impacto económico, las empresas están reforzando sus capacidades de ciberseguridad mediante monitoreo permanente, inteligencia artificial y sistemas automatizados de respuesta a incidentes.

Los Centros de Operaciones de Seguridad (SOC) desempeñan un papel en esta estrategia, al permitir la supervisión de redes, sistemas y aplicaciones durante las 24 horas del día. Su función es identificar comportamientos sospechosos, investigar amenazas y activar mecanismos de respuesta antes de que un incidente comprometa información crítica o interrumpa las operaciones empresariales.

De acuerdo con Axity, la incorporación de inteligencia artificial en estos centros permite automatizar actividades de análisis y reducir los tiempos necesarios para identificar y atender amenazas.

Inteligencia artificial y detección temprana de ciberataques

La evolución de las amenazas informáticas está llevando a las organizaciones a adoptar modelos de seguridad que no dependan exclusivamente de intervenciones manuales.

“Para enfrentar las amenazas potenciadas con IA se debe contar con un enfoque también basado en la automatización y en el uso de la inteligencia artificial en diferentes etapas del proceso de la gestión de un evento o de un incidente”, explicó Hernando Díaz, de Axity.

Los SOC combinan profesionales especializados, procesos operativos y herramientas tecnológicas para analizar grandes volúmenes de información y determinar cuáles eventos representan riesgos reales para el negocio.

Entre las principales capacidades se encuentran la identificación de anomalías, la vigilancia continua de infraestructura crítica, la investigación de amenazas y la automatización de respuestas.

Para estas actividades se utilizan tecnologías como SIEM y XDR, que permiten recopilar y correlacionar información de seguridad, y plataformas SOAR, diseñadas para automatizar procedimientos de respuesta ante incidentes.

La inteligencia artificial también facilita el análisis contextual de las alertas y sirve de apoyo a los especialistas que investigan posibles ataques.

¿Qué deben tener en cuenta las empresas al implementar un SOC?

La operación de un Centro de Operaciones de Seguridad puede desarrollarse mediante equipos internos, servicios especializados contratados o modelos híbridos.

La elección depende del tamaño de la compañía, su presupuesto, el nivel de exposición digital y la importancia de los sistemas que necesita proteger.

“No existe un modelo único. Cada empresa tiene un nivel de madurez, un presupuesto y unos activos críticos distintos, y lo importante es que la vigilancia sea continua y esté a cargo de especialistas, ya sea con un SOC propio, gestionado o híbrido”, agregó Hernando Díaz, de Axity.

Las organizaciones con equipos tecnológicos consolidados pueden optar por desarrollar capacidades internas, mientras que los modelos de SOC como servicio (SOCaaS) permiten contratar monitoreo y respuesta especializados sin asumir toda la infraestructura operativa.

Estos centros también cumplen una función diferente a los Centros de Operaciones de Red (NOC). Mientras estos últimos supervisan aspectos como conectividad, rendimiento y disponibilidad de los sistemas, los SOC se concentran en identificar y responder a incidentes de seguridad.

La ciberseguridad también es una decisión de negocio

La protección de la información dejó de ser una responsabilidad exclusiva de las áreas tecnológicas. Un incidente puede afectar la continuidad operativa, generar costos de recuperación, comprometer datos y ocasionar consecuencias reputacionales.

Para las empresas, implementar capacidades de detección y respuesta implica evaluar no solamente la inversión tecnológica, sino también el costo potencial de una interrupción y la velocidad con la que pueden recuperar sus operaciones.

Reducir el tiempo entre la identificación de una amenaza y su contención puede limitar el impacto económico de un ciberataque. Sin embargo, la efectividad de estas inversiones dependerá de la integración entre tecnología, talento especializado y procesos de gestión del riesgo.

En un entorno empresarial cada vez más digitalizado, la capacidad para detectar y responder a incidentes se convierte en un componente de la continuidad del negocio y la protección de sus activos más importantes.