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Chubb amplía sus seguros para energías renovables en América Latina
Chubb reforzó en América Latina sus seguros para proyectos de energías renovables, con coberturas frente a retrasos, daños y eventos climáticos.
Jueves, Agosto 6, 2026
Chubb amplió su oferta de seguros para proyectos de energías renovables en América Latina, ante el crecimiento de la generación limpia y la exposición de estas inversiones a fenómenos climáticos, retrasos operativos y daños durante su construcción.
Para abril de 2026, el 67 % de la generación de energía de América Latina y el Caribe provino de fuentes renovables, según cifras de la Organización Latinoamericana de Energía citadas por la aseguradora.
El avance regional se produce mientras las energías renovables representan el 85,6 % de la expansión de la capacidad eléctrica mundial, de acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables incluidos en el comunicado.
La expansión de parques solares, eólicos y otras infraestructuras requiere grandes inversiones, contratos de largo plazo y cadenas de suministro especializadas. Una falla técnica, una tormenta o un retraso en la entrada en operación puede comprometer los ingresos esperados y la viabilidad financiera del proyecto.
Coberturas desde la construcción hasta la operación
La oferta de Chubb incorpora seguros de responsabilidad civil para cubrir posibles daños a terceros durante la construcción y operación de proyectos renovables.
También incluye la cobertura de Pérdida de Beneficios Anticipados —ALOP—, diseñada para respaldar financieramente a los proyectos cuando un incidente cubierto retrasa su puesta en marcha.
Este tipo de protección cobra relevancia porque los proyectos energéticos suelen estructurarse con cronogramas de construcción y compromisos comerciales definidos. Una demora puede aplazar los ingresos por venta de energía mientras continúan obligaciones como el pago de deuda, contratistas y costos financieros.
La aseguradora también ofrece protección para infraestructuras expuestas a desastres naturales y un enfoque multilínea que integra suscripción, ingeniería de riesgos y gestión de reclamaciones.
“El crecimiento de las energías renovables en América Latina es innegable, pero también conlleva riesgos asociados a los fenómenos climáticos extremos y fluctuaciones del mercado”, señaló Juan Pablo Saldarriaga, vicepresidente de Líneas Comerciales de Chubb Colombia.
El clima también amenaza la generación limpia
Los activos renovables dependen de recursos naturales, pero también están expuestos a su variabilidad.
Los parques solares pueden sufrir daños por granizo, inundaciones, incendios o vientos extremos. Los proyectos eólicos enfrentan riesgos asociados con tormentas, fallas en turbinas y dificultades de mantenimiento en ubicaciones remotas.
A esto se suman amenazas durante la construcción, como daños en equipos importados, interrupciones logísticas, accidentes y demoras en la conexión a las redes de transmisión.
La gestión del riesgo debe comenzar antes de que el proyecto entre en operación. La ubicación, la resistencia de los equipos, la disponibilidad de repuestos y los protocolos de mantenimiento influyen tanto en la posibilidad de pérdida como en el costo de la cobertura.
El financiamiento exige proyectos asegurables
La transición energética también depende de la capacidad de atraer capital. Bancos, fondos e inversionistas necesitan comprobar que los proyectos cuentan con mecanismos para responder ante eventos que puedan reducir sus ingresos o impedir su operación.
En ese proceso, los seguros funcionan como una herramienta para transferir parte del riesgo y facilitar el cierre financiero. Sin embargo, no sustituyen la evaluación técnica ni resuelven por sí solos problemas relacionados con permisos, transmisión eléctrica o estabilidad regulatoria.
El comunicado señala que la región todavía enfrenta dificultades para desarrollar la infraestructura necesaria y movilizar financiamiento que permita ampliar el acceso a nuevas fuentes de energía, especialmente entre comunidades y sectores vulnerables.
“La transición energética no solo se trata de producir energía limpia, sino de hacerlo de manera segura y sostenible. Para lograrlo debemos entregar la protección adecuada para cada eslabón de la cadena energética”, afirmó Juan Pablo Saldarriaga.
Más renovables implican una nueva matriz de riesgos
La elevada participación de fuentes renovables posiciona a América Latina como una región relevante para la transición energética mundial, pero también aumenta la concentración de activos expuestos a riesgos naturales y operativos.
Para desarrolladores e inversionistas, el desafío será incorporar el aseguramiento desde el diseño financiero y técnico de los proyectos, en lugar de tratarlo como un requisito posterior.