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Contraloría advierte deterioro crítico en EPS intervenidas por el Gobierno
La Contraloría alertó riesgos financieros y operativos en EPS intervenidas y cuestionó la efectividad de las medidas adoptadas.
Lunes, Mayo 11, 2026
La Contraloría General de la República emitió una advertencia a la Superintendencia Nacional de Salud por el deterioro financiero y operativo de las EPS intervenidas por el Gobierno, señalando riesgos sobre los recursos públicos del sistema y sobre la continuidad en la prestación de los servicios de salud.
El ente de control concluyó que las intervenciones forzosas no han logrado estabilizar las entidades administradas y, en varios casos, los indicadores financieros muestran un empeoramiento desde que quedaron bajo control de la Superintendencia.
La alerta incluye a Nueva EPS, Coosalud, Famisanar, Savia Salud, Asmet Salud, Emssanar, SOS y Capresoca.
Según la Contraloría, estas EPS presentan incumplimientos financieros y jurídicos que comprometen su sostenibilidad y afectan la capacidad de prestación del servicio. En el caso de Nueva EPS, la situación es más delicada porque la entidad no cuenta con estados financieros certificados ni dictaminados para 2024 y 2025.
Nueva EPS y el faltante de reservas
La Contraloría señaló que Nueva EPS, que concentra 11,6 millones de afiliados, registra inconsistencias críticas en su información financiera. Entre los hallazgos se identificó un faltante de $4,9 billones en reservas técnicas y $13,6 billones en anticipos pendientes de legalizar.
El organismo advirtió que la ausencia de estados financieros certificados impide validar la veracidad de la información contable reportada por la entidad.
Endeudamiento y deterioro patrimonial
El informe también muestra un fuerte deterioro de solvencia en varias EPS intervenidas.
Savia Salud elevó su indicador de endeudamiento de 4,41 a 11,73, equivalente a un incremento de 166%, mientras Famisanar pasó de un indicador de 1,00 a 4,08 al cierre de 2025, entrando en condición crítica.
Famisanar también profundizó su deterioro patrimonial, pasando de -$2,1 billones al inicio de la intervención a -$3,3 billones en 2025.
En Coosalud, los pasivos crecieron de $1,88 billones en octubre de 2024 a $6,34 billones en 2025, reflejando un aumento acelerado de obligaciones con clínicas, hospitales y otros acreedores.
La Contraloría sostuvo que, en la mayoría de los casos analizados, los pasivos aumentaron drásticamente después de las intervenciones realizadas por la Superintendencia Nacional de Salud.
Tutelas, medicamentos y aumento histórico de PQR
El organismo también advirtió un deterioro en la atención a los usuarios y en el cumplimiento de fallos judiciales.
Ninguna de las EPS intervenidas alcanza el 100% de cumplimiento de tutelas relacionadas con el derecho a la salud. Emssanar registra el peor indicador, con apenas 4,48% de cumplimiento.
A esto se suma el aumento histórico de Peticiones, Quejas y Reclamos (PQR) durante 2025. El sistema registró 2.061.661 reclamaciones, un crecimiento de 27,4% frente al año anterior.
Nueva EPS encabezó el listado con 518.211 casos, seguida por Salud Total y Sanitas. Las principales causas reportadas fueron problemas en entrega de medicamentos y demoras en asignación de citas médicas.
Contraloría convocará mesa de trabajo
El contralor general, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, afirmó que los hallazgos muestran limitaciones en las acciones de vigilancia y control adelantadas por la Superintendencia Nacional de Salud.
“La persistencia de estos resultados confirma la ineficacia de las medidas de intervención. Existe una amenaza real sobre la continuidad del servicio y la sostenibilidad financiera de todo el sistema de salud”, señaló Rodríguez.
La Contraloría convocará la próxima semana a la Superintendencia y a las EPS intervenidas para presentar los hallazgos y hacer seguimiento a las medidas correctivas.
El informe aumenta la presión sobre el manejo de las intervenciones en el sistema de salud y abre un nuevo frente de discusión sobre la sostenibilidad financiera del modelo actual en Colombia.