Negocios
Primero levanta US$12 millones para llevar IA a grandes empresas de América Latina
Primero levantó US$12 millones para expandir su plataforma de IA empresarial en América Latina, donde ya trabaja con compañías como Terpel y seis más.
Martes, Septiembre 8, 2026
Primero cerró una ronda semilla de US$12 millones para ampliar sus operaciones y acelerar la implementación de inteligencia artificial en grandes compañías de América Latina. La inversión fue coliderada por Kaszek y General Catalyst, con participación de Definition, Conviction y 8VC.
La startup fue fundada por José Murillo, Andrés Rosales y el colombiano Santiago Buenahora y ya tiene operación en Colombia. Entre sus clientes está Terpel, además de otras seis grandes empresas colombianas, mientras mantiene oficinas en Bogotá, Ciudad de México y Madrid.
La ronda también incorporó capital de inversionistas vinculados con compañías como FEMSA, Bimbo, Aeroméxico y Kimberly-Clark de México, y será utilizada para expandir la operación de Primero y continuar desarrollando soluciones orientadas a modernizar procesos corporativos.
La ronda de inversión de Primero apunta a la fragmentación de datos empresariales
El producto principal de la compañía es Primia, una plataforma diseñada para conectar información que permanece distribuida entre sistemas como ERP, CRM, plataformas financieras y herramientas de almacenamiento.
El problema que intenta resolver tiene escala. Según el 2026 Connectivity Benchmark Report de MuleSoft, las organizaciones gestionan en promedio 957 aplicaciones distintas y apenas el 27% están conectadas entre sí.
La propuesta de Primia consiste en crear una capa que integre esos sistemas y, posteriormente, incorpore las reglas y lógica propias de cada negocio para que los modelos de inteligencia artificial puedan operar con mayor contexto.
Sobre esa infraestructura funcionan agentes capaces de automatizar determinados procesos, manteniendo trazabilidad sobre las decisiones tomadas.
En una empresa del sector construcción, por ejemplo, Primero asegura que su plataforma logró automatizar el 85% de un proceso que anteriormente requería revisión manual, dejando el 15% restante para intervención humana.
En otro caso, correspondiente a una compañía de bienes de consumo, la plataforma habría permitido identificar más de US$10 millones en deducciones incorrectas que anteriormente estaban dispersas entre diferentes sistemas y procesos manuales.
Colombia entra en la estrategia regional de Primero
La operación de la startup abarca actualmente sectores como servicios financieros, manufactura, retail, logística, construcción y salud. Su modelo de implementación se desarrolla por módulos y contempla la participación de ingenieros junto a los equipos internos de cada cliente.
Para Primero, la oportunidad está en llevar la adopción de IA desde proyectos aislados hacia procesos centrales de las grandes compañías latinoamericanas.
“Las empresas más competitivas del mundo pueden construirse desde América Latina. La región tiene empresas de escala mundial que son el corazón de esta economía”, afirmó José Murillo, Co-CEO de Primero.
La presencia de Terpel y otras compañías colombianas convierte al país en uno de los mercados donde Primero ya está probando ese modelo antes de la nueva etapa financiada con la ronda.
Kaszek y General Catalyst respaldan la apuesta
El origen de los inversionistas también le da dimensión a la operación. Kaszek, uno de los fondos de venture capital más activos de América Latina y temprano inversionista en Nubank, colideró la ronda junto con General Catalyst.
“José, Andrés y Santiago juntos cuentan con una gran ambición técnica y con una comprensión poco común de cómo construir empresas duraderas en América Latina”, señaló Alex Tran, Managing Director de General Catalyst.
Los tres fundadores tienen formación en Harvard y la Universidad de Pensilvania y experiencia previa en compañías como Meta, 8VC y Robinhood. Primero señala además que parte de su equipo proviene de empresas como Google, Meta y Uber.
Los US$12 millones ponen ahora a Primero frente a una prueba distinta a la de levantar capital: demostrar que la inteligencia artificial puede generar mejoras medibles dentro de operaciones corporativas complejas.