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La "andropausia" no existe: expertos explican qué ocurre con la testosterona después de los 40
Expertos advierten que la caída de testosterona tras los 40 es gradual y no equivale a la llamada "andropausia" masculina. ¡Ya!
Miércoles, Julio 15, 2026
La disminución de la testosterona en los hombres ocurre de forma progresiva y no corresponde a una "andropausia", como suele llamarse popularmente. Especialistas en urología señalan que el nombre correcto de esta condición es Hipogonadismo de Inicio Tardío o Síndrome de Deficiencia de Testosterona, un proceso que no afecta a todos los hombres de la misma manera ni implica necesariamente un tratamiento hormonal.
De acuerdo con los especialistas, a partir de los 40 años los niveles de testosterona disminuyen entre un 1 % y un 2 % anual, aunque la intensidad de los síntomas varía según cada paciente y puede estar influenciada por factores de salud y estilo de vida.
"El término andropausia puede llevar a confusiones. En los hombres no hay una pausa o cese definitivo y repentino de la función hormonal. Lo que ocurre es una disminución gradual de los niveles de testosterona, aproximadamente de un 1% a un 2% anual a partir de los 40 años. No todos los hombres experimentan síntomas graves y la fertilidad puede mantenerse hasta edades muy avanzadas", explicó Alejandro Fernández, urólogo de la Clínica La Colina.
Los síntomas van más allá de la salud sexual
La testosterona participa en funciones relacionadas con el metabolismo, la masa muscular, la densidad ósea y el estado de ánimo, por lo que su disminución puede manifestarse de distintas maneras.
Entre los signos más frecuentes se encuentran fatiga persistente, disminución del deseo sexual, disfunción eréctil, pérdida de masa y fuerza muscular, aumento de grasa abdominal, alteraciones emocionales, insomnio y reducción de la densidad ósea, factores que pueden afectar la calidad de vida.
Sin embargo, los especialistas advierten que estos síntomas también pueden estar asociados con otras condiciones de salud, por lo que requieren una valoración médica antes de atribuirlos únicamente a una disminución hormonal.
No todos los hombres necesitan medirse la testosterona
Los urólogos aclaran que no se recomienda realizar pruebas de testosterona de rutina únicamente por la edad.
"No recomendamos hacer mediciones de testosterona a todos los hombres mayores de manera rutinaria si no hay síntomas. Sin embargo, si un paciente acude a consulta presentando fatiga constante, disminución de la libido o problemas de erección, es el momento indicado para realizar un examen de sangre. Esta prueba debe hacerse siempre en las primeras horas de la mañana, entre las 7:00 a.m. y las 10:00 a.m., que es cuando los niveles hormonales masculinos alcanzan su pico máximo en el día", indicó Fernández.
El estilo de vida también influye
La disminución de la testosterona no siempre está relacionada exclusivamente con el envejecimiento. Los especialistas señalan que el estrés crónico, la obesidad, la diabetes mal controlada, el sedentarismo y la falta de sueño pueden reducir los niveles hormonales.
"Es fundamental entender que los niveles de testosterona pueden caer por múltiples factores que no tienen que ver exclusivamente con el envejecimiento. El estrés crónico, la obesidad, la diabetes mal controlada, el sedentarismo y la falta de sueño son destructores silenciosos de la testosterona. Muchas veces, al corregir estos hábitos de vida, los niveles hormonales y la vitalidad del paciente se recuperan significativamente sin necesidad de terapias de reemplazo hormonal", afirmó el especialista.
Los expertos recuerdan que la terapia de reemplazo de testosterona solo debe iniciarse bajo prescripción y seguimiento médico, ya que puede presentar riesgos en pacientes con antecedentes prostáticos o cardiovasculares.
El envejecimiento masculino está impulsando una mayor demanda de atención especializada en salud preventiva. Diferenciar los cambios fisiológicos normales de una enfermedad permite evitar tratamientos innecesarios y favorecer diagnósticos oportunos que impacten la calidad de vida de la población masculina.