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Los pagos en Colombia ya tardan segundos, pero cruzar la frontera aún puede tomar días

Los pagos locales en Colombia ya se mueven en segundos, pero una operación internacional puede pasar por hasta siete entidades y tardar varios días.
Jueves, Octubre 8, 2026

Los pagos locales en Colombia avanzan hacia una lógica de tiempo real, pero mover dinero entre países sigue siendo una operación mucho más lenta y compleja.

Un pago bancario tradicional entre São Paulo y Bogotá puede pasar por hasta siete instituciones y recorrer una ruta financiera equivalente a más de 11.000 kilómetros, pese a que ambas ciudades están separadas por alrededor de 4.300 kilómetros, según el reporte Construyendo infraestructura moderna para mercados emergentes de OpenFX.

La diferencia se vuelve más evidente con la expansión de sistemas de pago inmediato como Bre-B en Colombia, Pix en Brasil y SPEI en México, que han elevado la expectativa de empresas y usuarios sobre la velocidad con la que debería moverse el dinero. 

Pagos internacionales en Colombia: el capital todavía queda atrapado en tránsito

El problema no es únicamente de velocidad. Cuando una transferencia internacional tarda días en liquidarse, ese capital no puede utilizarse para pagar proveedores, financiar operaciones o responder a nuevas oportunidades de negocio. 

En una economía cada vez más regional, esa demora puede convertirse en una restricción operativa para compañías que venden, compran o pagan servicios en distintos mercados.

La complejidad aparece en los múltiples intermediarios, conversiones de divisas y conexiones con sistemas locales de pago que intervienen en una transacción transfronteriza.

OpenFX busca reducir la fricción entre mercados

OpenFX desarrolla infraestructura de pagos y liquidez transfronteriza para proveedores de pagos e instituciones financieras. Su propuesta integra en una misma plataforma liquidez, gestión de divisas y conexión con sistemas locales de pago, con el objetivo de evitar que cada cliente tenga que construir esas conexiones por separado en cada país. 

Según la compañía, más del 90% de las transacciones realizadas en su plataforma se liquidan en menos de 60 minutos. En contraste, una operación en el mercado tradicional de divisas puede tardar entre dos y cinco días hábiles. 

La plataforma opera en más de 40 divisas, entre ellas dólar estadounidense, euro, libra esterlina, peso mexicano y real brasileño.

La velocidad de los pagos empieza a ser una variable de negocio

Para las empresas, la diferencia entre disponer del dinero en minutos o esperar varios días puede afectar directamente el flujo de caja.

La velocidad de liquidación puede incidir en la capacidad de una compañía para pagar proveedores, cubrir obligaciones, aprovechar oportunidades comerciales o mantener capital disponible para la operación.

“Las empresas y las personas operan cada vez más entre países y necesitan que el capital pueda acompañarlas. Esa evolución está dando forma a una nueva liquidez, más conectada con la manera en que hoy se hacen negocios en la región”, afirmó Catherine Kaupert, directora para América Latina de OpenFX. 

La ejecutiva señaló que las diferencias entre sistemas de pago y mercados siguen siendo uno de los principales desafíos para construir infraestructura financiera regional.

De Bre-B a una economía que también necesita pagos transfronterizos instantáneos

El avance de Bre-B muestra que Colombia ya está entrando en una etapa en la que los pagos inmediatos dejan de ser una excepción dentro del mercado local.

El siguiente desafío está en replicar esa velocidad en operaciones internacionales. Mientras un pago doméstico puede resolverse prácticamente en segundos, una transferencia internacional todavía depende de estructuras heredadas, horarios bancarios y múltiples intermediarios.

Para empresas con operaciones regionales, esa diferencia empieza a ser cada vez menos tolerable.

OpenFX procesa más de US$45.000 millones anualizados

OpenFX reporta un volumen anualizado de pagos superior a US$45.000 millones y cerró en 2026 una ronda Serie A por US$94 millones, con participación de inversionistas como Accel, Atomico, Lightspeed Faction, M13, Northzone y Pantera. 

La escala de estas plataformas refleja una tendencia más amplia: la infraestructura financiera está empezando a competir no solo por seguridad y cobertura, sino también por velocidad.

Para las empresas colombianas, el cambio puede ser relevante. Si el dinero ya se mueve en segundos dentro del país, el siguiente salto de productividad financiera será lograr que también pueda cruzar fronteras con esa misma agilidad.