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Más de 600 droguistas se suman a una estrategia de salud y seguridad en Bogotá
Más de 600 droguistas participan en Puntos de Escucha MÁS Bienestar, una estrategia que acerca prevención en salud y orientación ciudadana a los barrios.
Lunes, Octubre 12, 2026
Más de 600 droguistas en Bogotá participan en Puntos de Escucha MÁS Bienestar, una iniciativa de ASOCOLDRO y la Secretaría Distrital de Salud, con participación del GAULA de la Policía Nacional, que busca acercar prevención, información y orientación a las comunidades desde las droguerías de barrio.
La estrategia aprovecha la presencia territorial y la relación de confianza que estos establecimientos mantienen con sus vecinos para convertirlos en puntos de conexión con las instituciones.
Puntos de Escucha MÁS Bienestar forman a más de 600 droguistas
La formación incluye temas como vacunación, infecciones respiratorias, salud materna, VIH e infecciones de transmisión sexual. El objetivo es que una consulta cotidiana pueda convertirse en una oportunidad para orientar al ciudadano sobre prevención y rutas de atención, siempre dentro de las competencias de las droguerías.
Hasta ahora, 17 droguerías han recibido acompañamiento institucional en territorio, mientras las jornadas continúan en localidades como Suba.
El GAULA también participa en la estrategia
El componente de seguridad está a cargo del GAULA, que acompaña las visitas para socializar herramientas de prevención, orientación y denuncia frente a riesgos de seguridad. Las droguerías no asumen funciones policiales, sino que ayudan a difundir información oficial.
Los establecimientos que se vinculan voluntariamente reciben un distintivo de Punto de Escucha MÁS Bienestar, aunque este no equivale a una certificación sanitaria o de seguridad.
Una red que podría replicarse en otras ciudades
La propuesta busca aprovechar una red que ya existe en los barrios, en lugar de crear nuevos puntos de atención desde cero.
“Las droguerías tienen algo que ninguna estrategia de salud pública debería desaprovechar: están donde vive la gente, conocen a sus comunidades y han construido relaciones de confianza durante años”, afirmó Lucía Monsalve, directora ejecutiva de ASOCOLDRO.
La experiencia de Bogotá podría servir como referencia para otras alcaldías y gobernaciones interesadas en ampliar estrategias preventivas a través de establecimientos con presencia cotidiana en los territorios.
La iniciativa pone en valor un activo que suele pasar desapercibido: la droguería de barrio no solo como punto comercial, sino como nodo de confianza capaz de conectar a la comunidad con información y servicios públicos.