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Microempresas entran al debate presidencial en Colombia
Interactuar y Asomicrofinanzas pidieron incluir a las microempresas en el debate presidencial por su impacto en empleo, informalidad y desarrollo.
Viernes, Mayo 22, 2026
Las microempresas quieren dejar de ser una estadística económica para convertirse en una prioridad política. A pocos días de la primera vuelta presidencial en Colombia, Interactuar y Asomicrofinanzas hicieron un llamado para que el próximo gobierno ponga a este segmento en el centro de las decisiones económicas y sociales del país.
El mensaje llega en un momento en el que las microempresas representan el 95 % del tejido empresarial colombiano y generan más del 60 % del empleo nacional, convirtiéndose en uno de los principales soportes de la economía en regiones y ciudades intermedias.
Durante un conversatorio sobre democracia y desarrollo empresarial realizado por ambas organizaciones, el sector planteó la necesidad de construir políticas públicas más cercanas a la realidad de millones de pequeños negocios que operan entre la informalidad, las dificultades de acceso a crédito y las cargas regulatorias.
El país crea empresas, pero no logra formalizarlas
Las cifras presentadas durante el encuentro muestran la dimensión del fenómeno empresarial colombiano. Según datos de la Encuesta Empresa Micro Antioquia 2025, el 99,7 % de las nuevas empresas creadas durante el primer semestre de 2025 fueron microempresas: 173.450 de un total de 173.907 compañías registradas en el país.
En Antioquia, este segmento representa el 89 % del tejido empresarial. A nivel nacional, existen cerca de 1,7 millones de unidades formalmente registradas y alrededor de 9,5 millones de micronegocios activos en los territorios.
Sin embargo, detrás de ese peso económico aparecen señales estructurales de fragilidad. El 57 % de los microempresarios reporta ventas mensuales inferiores a tres millones de pesos y el 59 % no se asigna un salario fijo. Además, el 90,2 % opera en la informalidad y el 82,6 % no cotiza a seguridad social.
El problema no es únicamente financiero. También es institucional. Muchas microempresas siguen viendo la formalización como un costo difícil de sostener, especialmente en sectores de baja productividad o economías locales con poca capacidad de crecimiento.
El crédito sigue siendo una barrera crítica
Otro de los puntos más sensibles del debate fue el acceso a financiación. Según las organizaciones, cuando el crédito formal no está disponible, miles de pequeños empresarios terminan recurriendo a esquemas informales como el “gota a gota”. Actualmente, el 91 % de quienes solicitan crédito en Colombia pertenece al segmento de microempresas y micronegocios.
Durante el conversatorio, Julián Zapata, CEO de Supralab SAS, explicó que muchas microempresas enfrentan diariamente obstáculos relacionados con informalidad, regulación y dificultades para crecer en igualdad de condiciones.
El empresario insistió en que el país necesita políticas públicas alineadas con la realidad operativa de los pequeños negocios y recordó que detrás de cada microempresa existen familias, empleos y proyectos de vida.
Las propuestas que el sector quiere llevar al próximo gobierno
Interactuar y Asomicrofinanzas plantearon varias líneas de acción para el próximo ciclo presidencial. Entre ellas aparecen:
- Marcos regulatorios diferenciados para microempresas
- Incentivos reales para la formalización
- Mayor acceso a crédito con asistencia técnica y digitalización
- Compras públicas más incluyentes
- Fortalecimiento económico regional
- Medidas para reducir la informalidad y ampliar acceso a seguridad social
El mensaje del encuentro fue político y económico al mismo tiempo: fortalecer a la microempresa también significa fortalecer la democracia. Las organizaciones hicieron un llamado para que empresarios, emprendedores y ciudadanos participen activamente en las elecciones, entendiendo que las decisiones públicas afectan directamente el empleo, la estabilidad económica y las oportunidades de millones de familias.
La discusión empieza a ganar espacio en plena carrera presidencial porque el futuro económico de Colombia depende, en gran medida, de un sector que durante años sostuvo empleo y actividad productiva sin ocupar el centro del debate nacional.