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Seguros paramétricos protegerán a 14.404 productores rurales en Colombia
Colombia lanzó un piloto departamental de seguros paramétricos que cubrirá a 14.404 productores frente a sequías y exceso de lluvias.
Martes, Agosto 4, 2026
Colombia puso en marcha el primer piloto departamental de seguros paramétricos contra sequía y exceso de lluvia, una iniciativa que protegerá a 14.404 pequeños productores agropecuarios de 72 municipios en Córdoba, Sucre, Chocó, Cundinamarca y Meta.
El programa introduce un cambio en la forma como las regiones responden financieramente a las emergencias climáticas. Por primera vez, gobiernos departamentales adquieren este tipo de coberturas para proteger directamente a productores vulnerables, en lugar de depender únicamente de ayudas posteriores a los desastres.
Cada beneficiario tendrá una suma asegurada aproximada de $4,6 millones. El piloto movilizará cerca de $9.625 millones y contará con una cobertura agregada superior a $67.400 millones.
Pagos automáticos sin inspeccionar cada cultivo
A diferencia de un seguro agrícola tradicional, la cobertura paramétrica no exige verificar individualmente los daños sufridos en cada predio.
El pago se activa automáticamente cuando los indicadores climáticos definidos en el contrato —como el nivel de precipitación o la duración de una sequía— superan determinados umbrales.
Este mecanismo busca reducir los tiempos de respuesta, los costos de evaluación y las barreras que históricamente han limitado el acceso de los pequeños productores a los seguros agropecuarios.
La liquidez puede utilizarse para recuperar cultivos, comprar insumos, alimentar animales o sostener los gastos básicos del hogar mientras se restablece la actividad productiva.
Cinco departamentos financiarán la cobertura
El piloto reúne recursos y capacidades del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Finagro, las cinco gobernaciones participantes, municipios, La Previsora, reaseguradoras y organismos de cooperación internacional.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo actuó como articulador, acompañado por el Insurance Development Forum y el InsuResilience Solutions Fund.
De acuerdo con el comunicado, Colombia sería el único país que ha cofinanciado una iniciativa de esta naturaleza con recursos de su presupuesto nacional. El modelo busca fortalecer la autonomía fiscal de las regiones para responder a emergencias sin concentrar toda la presión financiera en el Gobierno central.
“Prepararse para el fenómeno de El Super Niño significa actuar antes de que ocurran los desastres”, afirmó Lucy Inés García Montes, gobernadora de Sucre, en representación de los mandatarios departamentales participantes.
La gobernadora agregó que la colaboración permitirá entregar a los pequeños productores una protección financiera para gestionar los riesgos climáticos y preservar sus medios de vida.
La advertencia sobre un posible “Super Niño”
El lanzamiento fue presentado como una preparación frente a un fenómeno de El Super Niño potencialmente severo durante 2026 y 2027, que podría afectar la producción agropecuaria y el abastecimiento de agua.
El documento señala que más de 4,3 millones de personas podrían resultar afectadas y que las pérdidas para el sector rural podrían superar los $122.000 millones, según estimaciones atribuidas al Gobierno Nacional.
Estas proyecciones refuerzan la necesidad de pasar de un esquema de atención posterior a los desastres hacia uno de prevención y transferencia anticipada del riesgo.
No obstante, el piloto tendrá que demostrar que los parámetros utilizados reflejan adecuadamente las pérdidas reales. Uno de los riesgos de estas coberturas es que un productor sufra daños importantes sin que el índice climático alcance el nivel necesario para activar el pago, una diferencia conocida como riesgo de base.
Una prueba para escalar el modelo
La experiencia en los cinco departamentos permitirá evaluar la velocidad de los desembolsos, la precisión de los indicadores, la comprensión del producto entre los beneficiarios y su impacto sobre la recuperación económica de las comunidades.
El programa también incorporará procesos de educación financiera y gestión del riesgo para que los productores entiendan las condiciones que activan la cobertura y no interpreten el seguro como una indemnización automática ante cualquier pérdida.