Negocios
Seis sectores podrían reducir el impacto de El Niño con flexibilidad energética
Seis sectores económicos enfrentan riesgos por El Niño y pueden reducir costos e incluso generar ingresos mediante Respuesta a la Demanda en Colombia.
Miércoles, Octubre 7, 2026
El agro, la manufactura, el transporte y almacenamiento, la construcción, el comercio minorista de alimentos y el sector textil y confecciones entran a la temporada seca con una mayor exposición a los efectos de El Niño y a posibles presiones sobre sus costos energéticos.
La combinación de menores aportes hídricos, temperaturas más altas y operaciones que dependen de refrigeración, climatización, bombeo o procesos continuos puede incrementar el consumo precisamente cuando el sistema eléctrico enfrenta mayores exigencias.
Según datos de XM consolidados por Klik, en septiembre los embalses llegaron a registrar 35% menos agua de lo habitual, mientras los aportes hídricos se situaron en 64,9% de la media histórica y las reservas descendieron a 76,4% del volumen útil al 27 de septiembre.
Ninguna región hidrológica alcanzó su promedio habitual y Caldas, con 48%, y Antioquia, con 49%, registraron los menores aportes.
Para un sistema en el que cerca de dos tercios de la generación eléctrica dependen del recurso hídrico, este comportamiento obliga a administrar con mayor cautela los embalses y recurrir a generación térmica cuando sea necesario, con posibles efectos sobre los precios de la energía en determinados momentos.
Respuesta a la Demanda en Colombia: consumir menos también puede generar ingresos
Ante este escenario, uno de los mecanismos disponibles para las empresas es la Respuesta a la Demanda (RD), esquema regulado por la CREG que entrega incentivos a usuarios que reducen o desplazan voluntariamente su consumo de electricidad cuando el sistema lo requiere.
La lógica cambia la forma tradicional de entender la factura energética. En lugar de limitarse a pagar por el consumo, una empresa con suficiente flexibilidad operativa puede convertir temporalmente parte de su demanda en un activo capaz de generar ingresos.
Esto resulta particularmente relevante para industrias que pueden mover determinados procesos hacia otros horarios, reducir cargas no esenciales durante periodos específicos o aprovechar sistemas de almacenamiento y autogeneración.
Para las compañías expuestas a precios variables de energía, la capacidad de anticipar las horas de mayor presión también puede convertirse en una herramienta para contener costos.
Seis sectores tienen mayor exposición operativa
El impacto de El Niño no es homogéneo.
En el agro y la ganadería, las mayores temperaturas y menores disponibilidades de agua pueden incrementar las necesidades de bombeo, riego, ventilación y refrigeración.
En la industria manufacturera, muchas operaciones dependen de procesos continuos cuyo consumo difícilmente puede detenerse de forma abrupta.
El transporte y almacenamiento, especialmente en actividades vinculadas con cadenas de frío, puede enfrentar mayores cargas de refrigeración, mientras que el comercio minorista de alimentos comparte una exposición similar.
La construcción y la industria de textiles y confecciones también aparecen entre las actividades potencialmente afectadas, tanto por sus requerimientos energéticos como por el impacto más amplio de un fenómeno climático intenso sobre su operación.
El insumo señala además que el IDEAM estimó una probabilidad de 69% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre, además de una probabilidad superior al 90% de que persista hasta el primer trimestre de 2027.
Kolibri incorpora la gestión de la flexibilidad energética
Dentro de este mercado, Klik integró un nuevo módulo a Kolibri, su plataforma de gestión energética, para administrar desde un mismo entorno el proceso de participación empresarial en Respuesta a la Demanda.
La plataforma procesa más de 200 datos en tiempo real provenientes del mercado eléctrico, usuarios y generadores, y utiliza modelos de inteligencia artificial para determinar cuándo y cuánto podría ofertarse.
Desde el sistema, las compañías pueden presentar la oferta de reducción de consumo, seguir las distintas etapas del proceso y consultar posteriormente las liquidaciones económicas.
Kolibri también integra siete productos dentro del portafolio de Klik: Desconexión Voluntaria de Demanda (DDV), Respuesta a la Demanda, comercialización flexible, autogeneración en sitio, autogeneración remota, comunidades energéticas y baterías con almacenamiento.
La IA entra en la gestión del consumo eléctrico empresarial
La apuesta tecnológica detrás de estas plataformas está en pasar de observar el consumo histórico a tomar decisiones anticipadas sobre la demanda.
“Combinando el poder predictivo del machine learning con la fluidez de la IA generativa en una sola plataforma, no solo maximizamos los márgenes económicos de nuestros clientes y nuestras líneas de negocio de comercialización y agregación de demanda, sino que estamos creando el ‘Sistema Energético Operativo de IA’ para las grandes industrias”, afirmó Luis Carlos Parra, cofundador y CTSO de Klik.
Según el ejecutivo, la compañía controla aproximadamente 33% de la cuota de mercado del segmento de Respuesta a la Demanda, participación que la ubicaría como el segundo agregador más grande del país.
Klik participa en este mecanismo desde 2024. El material suministrado por la compañía reporta que entre 2024 y 2026 su portafolio de clientes ha generado más de US$2 millones mediante programas de Respuesta a la Demanda.
De costo operativo a variable estratégica
La evolución de estos mecanismos ocurre mientras el sistema eléctrico colombiano enfrenta simultáneamente tres transformaciones: mayor electrificación de la economía, incorporación de fuentes renovables variables y creciente digitalización de la gestión energética.
Para las empresas, esto amplía el alcance de una decisión que tradicionalmente quedaba restringida a contratar energía y pagar la factura.
La posibilidad de analizar consumos en tiempo real, desplazar cargas, autogenerar electricidad, almacenar energía o participar en programas de reducción voluntaria convierte la gestión energética en una variable financiera y operativa.
El Niño puede acelerar esa discusión. Para los sectores más expuestos, la diferencia no estará únicamente en cuánto cuesta la energía, sino en qué tan flexible puede ser la operación cuando el sistema eléctrico enfrente sus momentos de mayor presión.