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América Latina mueve miles de millones hacia inversión de impacto
Funds4impact asegura que América Latina está acelerando modelos de inversión donde rentabilidad e impacto social avanzan juntos.
Lunes, Mayo 25, 2026
La inversión de impacto dejó de ser una conversación periférica en América Latina. Hoy, fondos multilaterales, inversionistas privados, startups y organizaciones sociales están redireccionando capital hacia sectores como transición energética, inclusión financiera, salud digital y educación, en una transformación que empieza a cambiar la lógica tradicional de financiamiento en la región.
En entrevista con Revista C-Level, Karina Sandoval-Boonstra, directora para América Latina y el Caribe de Funds4impact, explicó cómo el ecosistema regional está migrando desde esquemas filantrópicos tradicionales hacia modelos híbridos donde el impacto medible, la sostenibilidad financiera y la colaboración multisectorial se vuelven prioritarios.
La conversación se da en medio del crecimiento de iniciativas como el Funds4impact Summit, evento que ya ha movilizado más de USD 110 millones en oportunidades para organizaciones y proyectos de la región.
“El impacto va mucho más allá del financiamiento”
Para Karina Sandoval-Boonstra, uno de los errores más comunes es medir el ecosistema únicamente por el capital movilizado.
“El impacto va mucho más allá del financiamiento movilizado. Los más de USD 110 millones representan oportunidades que han permitido fortalecer organizaciones, impulsar proyectos y generar nuevas posibilidades de crecimiento para sus iniciativas en América Latina y el Caribe”, afirmó.
La directiva aseguró que uno de los principales resultados ha sido la creación de alianzas estratégicas entre actores del ecosistema regional.
“A partir de espacios como el Funds4impact Summit se han generado alianzas estratégicas, oportunidades de colaboración, co-creación y co-postulación de proyectos que continúan desarrollándose después del Summit”, explicó.
Según la ejecutiva, el impacto también se refleja en variables menos visibles pero determinantes para el crecimiento de organizaciones sociales y empresas con propósito: reputación, acceso a nuevos espacios de incidencia y fortalecimiento institucional.
La región entra en una nueva etapa de inversión
Karina Sandoval-Boonstra considera que América Latina está entrando en una fase más madura dentro de la inversión de impacto.
“Hoy los financiadores y coinversores ya no buscan únicamente proyectos bien intencionados, sino iniciativas con impacto medible, modelos sostenibles y capacidad de generar cambios sistémicos”, señaló.
La ejecutiva explicó que existe una prioridad creciente en construir relaciones basadas en confianza, fortalecer alianzas multisectoriales e involucrar activamente a las comunidades en la construcción de soluciones.
Esa evolución también está impulsando nuevos mecanismos financieros como inversión de impacto, blended finance, financiamiento catalítico y modelos de coinversión.
Energía, fintech y salud lideran las oportunidades
Para Funds4impact, las mayores oportunidades de inversión actualmente se concentran en sectores donde convergen brechas estructurales, alta demanda y capacidad de escalabilidad.
Acción climática, transición energética, salud digital, inclusión financiera, educación y economía del cuidado aparecen entre los segmentos que más están atrayendo capital en América Latina.
Karina destacó especialmente el crecimiento de soluciones asociadas a energías renovables, resiliencia climática, telemedicina y fintech orientadas a poblaciones excluidas.
Además, citó cifras de organismos multilaterales que muestran la magnitud del movimiento de capital en la región.
Según IFC, sus clientes en América Latina facilitaron 9,3 millones de préstamos a micro, pequeñas y medianas empresas por aproximadamente USD 80 mil millones. A esto se suma BID Invest, que alcanzó una actividad récord de USD 13,1 mil millones en 2025, priorizando energía, infraestructura resiliente, conectividad digital y financiamiento para mipymes.
El gran desafío sigue siendo la articulación
Aunque el flujo de capital viene creciendo, la directiva considera que el principal obstáculo para escalar proyectos de impacto sigue siendo la articulación entre actores.
“Los desafíos de la región son demasiado complejos para ser abordados de manera aislada”, afirmó.
Sandoval-Boonstra sostiene que el crecimiento del ecosistema dependerá de la capacidad de conectar sector privado, organizaciones sociales, gobierno, financiadores y academia.
También advirtió que muchas organizaciones continúan dependiendo de fondos de corto plazo, lo que dificulta construir sostenibilidad financiera y escalabilidad real.
“El impacto ya es una estrategia de negocio”
La ejecutiva considera que el sector empresarial también está redefiniendo su relación con el impacto.
“Hoy el impacto dejó de ser un componente aislado de sostenibilidad para convertirse en una estrategia de negocio y crecimiento”, aseguró.
Según la alta ejecutiva, las empresas están entendiendo que los modelos de triple impacto generan ventajas competitivas, fortalecen reputación y permiten construir negocios más resilientes y preparados para el futuro.
La transformación, sin embargo, no se limita a reputación corporativa. La conversación sobre impacto empieza a convertirse en una discusión de competitividad regional, acceso a capital y sostenibilidad económica de largo plazo.
Y ahí, América Latina todavía tiene una enorme oportunidad por capturar.