Actualidad
ANIF alerta sobre una compresión salarial en Colombia tras el alza histórica del salario mínimo
El más reciente informe de ANIF plantea que el aumento del 23% del salario mínimo en 2026 está generando compresión salarial, mayor vulnerabilidad informal y una concentración de nuevos empleos en torno al salario mínimo.
Martes, Junio 16, 2026
La caída del desempleo en Colombia durante 2026 está ocultando una transformación menos visible del mercado laboral: cada vez más trabajadores están concentrados alrededor del salario mínimo y cada vez menos empleos nuevos ofrecen remuneraciones superiores.
Esa es la principal conclusión del más reciente Informe Trimestral del Mercado Laboral de ANIF, una lectura que además fue reforzada públicamente por Luz Magdalena Salas, vicepresidenta del centro de pensamiento económico, quien cuestionó algunas de las interpretaciones recientes sobre el aumento de los ingresos laborales y la reducción de la pobreza.
"La pregunta de fondo sigue abierta: ¿cómo se explica un aumento tan alto de los ingresos laborales cuando los principales indicadores macro muestran una dinámica mucho más moderada?", escribió Luz Magdalena en su cuenta de X.
El dato que genera dudas
La discusión surge luego de que distintos análisis destacaran un crecimiento superior al 10% real en los ingresos laborales entre 2024 y 2025, mientras la economía colombiana avanzó apenas 2,6% y el consumo de los hogares 3,6%.
Según Salas, existe además un problema de temporalidad en algunos argumentos utilizados para explicar la reducción de la pobreza.
El incremento del 23% del salario mínimo ocurrió en 2026, mientras que las cifras de pobreza corresponden al periodo 2024-2025. Por lo tanto, sostiene, no es metodológicamente correcto atribuir una mejora observada en esos años a una política implementada posteriormente.
Pero la preocupación de ANIF va más allá de ese debate.
El foco del informe está en los efectos que ya comienza a mostrar el incremento del salario mínimo sobre la estructura salarial del país.
Más trabajadores ganan exactamente un salario mínimo
El análisis de los asalariados formales revela una tendencia clara.
Entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, el número de trabajadores formales que devengan exactamente un salario mínimo pasó de 3,3 millones a 3,6 millones de personas, un aumento cercano a 300.000 trabajadores.
Al mismo tiempo, los segmentos salariales inmediatamente superiores se redujeron.
Los trabajadores que ganaban entre 1,1 y 1,2 salarios mínimos pasaron de 300.000 a 100.000 personas, mientras que quienes recibían entre 1,2 y 1,3 salarios mínimos cayeron de 500.000 a 300.000.
Para ANIF, esto evidencia un fenómeno de compresión salarial.
En lugar de que toda la escala salarial aumente proporcionalmente, las empresas absorben el incremento del salario mínimo ajustando sus estructuras de remuneración, concentrando una mayor proporción de trabajadores en el nuevo piso legal.
"La ocupación formal se ha tendido a concentrar en torno al piso legal, sin traducirse en una mejora proporcional para el resto de la escala salarial", advierte el informe.
La situación es más compleja entre los informales
Los resultados son aún más preocupantes para quienes trabajan fuera del sistema formal.
ANIF encontró que aumentó el número de trabajadores informales que reciben ingresos inferiores al salario mínimo.
Las personas que ganan entre 0,5 y 0,6 salarios mínimos pasaron de 700.000 a 1 millón. Quienes reciben entre 0,6 y 0,7 salarios mínimos aumentaron de 400.000 a 600.000. Mientras tanto, los trabajadores informales que ganan más de un salario mínimo disminuyeron de 1 millón a 800.000 personas.
Para la entidad, el fenómeno refleja que una parte importante de la economía informal no está logrando seguir el ritmo del incremento regulatorio del salario mínimo.
En consecuencia, una proporción creciente de trabajadores queda cada vez más lejos del umbral requerido para acceder a la formalidad y a los mecanismos de protección social.
Nueve de cada diez nuevos empleos pagan un salario mínimo
La tercera señal aparece en los datos del Servicio Público de Empleo.
ANIF encontró que las colocaciones laborales con salarios superiores al mínimo siguen perdiendo participación.
Mientras en 2024 el 18,1% de las nuevas vinculaciones laborales pagaban más de un salario mínimo, en 2025 esa cifra cayó a 16,5% y en 2026 descendió hasta apenas 10%.
La consecuencia es contundente. De cada diez nuevos empleos creados durante el primer trimestre de 2026, aproximadamente nueve pagaban exactamente un salario mínimo y solo uno ofrecía una remuneración superior.
Para Luz Magdalena Salas, esta evidencia contradice la idea de un aumento generalizado de los ingresos laborales.
Lo que muestran los datos, sostiene, es una concentración creciente del empleo alrededor del salario mínimo.
Menos desempleo, pero con señales de alerta
El informe reconoce que el mercado laboral colombiano mantiene indicadores positivos en materia de desempleo.
Entre enero y abril de 2026 la tasa de desocupación promedió 9,4%, el nivel más bajo para ese periodo desde comienzos del siglo XXI.
Sin embargo, ANIF advierte que detrás de esa mejora existe una realidad más compleja.
Sectores intensivos en mano de obra como agricultura, comercio e industria muestran menor dinamismo en la creación de empleo, mientras que los nuevos puestos de trabajo se concentran cada vez más en niveles salariales cercanos al mínimo.
La conclusión del centro de pensamiento es que el mercado laboral colombiano no está experimentando un aumento generalizado de los salarios, sino una reorganización de la estructura salarial.
Si la tendencia continúa, el país podría enfrentar un escenario paradójico: menores niveles de desempleo, pero con una creciente concentración de trabajadores en el salario mínimo, menor movilidad salarial y una brecha cada vez más amplia entre formalidad e informalidad. Esa discusión, más que el dato puntual de desempleo, podría convertirse en uno de los debates económicos más relevantes de los próximos meses.
Consulte el informe completo en el siguiente link:
