Innovación
Así convierte Novo Nordisk la acción colectiva en impacto sostenible
Take Action, el programa de voluntariado corporativo de Novo Nordisk, evoluciona hacia un modelo que conecta colaboradores, comunidades y salud urbana para generar transformaciones sostenibles en Colombia.
Viernes, Junio 26, 2026
Durante años, el voluntariado corporativo fue entendido como una actividad puntual de servicio. Hoy las organizaciones más avanzadas están replanteando ese concepto: el impacto ya no se mide únicamente por horas invertidas, sino por la capacidad de generar cambios sostenibles en los territorios y fortalecer el vínculo entre empresa y comunidad.
En ese escenario, Novo Nordisk está impulsando una apuesta distinta.
A través de Take Action, su programa global de voluntariado corporativo, la compañía reunió a colaboradores, aliados sociales y comunidades en una intervención que trasciende la jornada solidaria para convertirse en una experiencia de construcción colectiva alrededor del bienestar y la salud.
La iniciativa se desarrolló articulada con Cities for Better Health, plataforma internacional creada por Novo Nordisk junto con University College London y Steno Diabetes Center, que busca transformar entornos urbanos para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles como obesidad, diabetes tipo II y enfermedad cardiovascular.
Actualmente, esta red tiene presencia en 52 ciudades y alcanza a más de 220 millones de personas alrededor del mundo, consolidándose como uno de los modelos de acción colaborativa más relevantes para enfrentar desafíos de salud pública.
En Colombia, esa visión se tradujo este año en una intervención comunitaria desarrollada en el sector de El Codito, en Bogotá, donde 36 voluntarios de Novo Nordisk participaron junto con niños, jóvenes y aliados territoriales en acciones de educación nutricional, actividad física y recuperación de infraestructura comunitaria.
Del propósito corporativo al impacto en territorio
La edición de este año de Take Action partió de una premisa clara: transformar vidas implica también transformar comunidades.
“Las empresas tienen una oportunidad única de convertirse en articuladoras de cambio. Programas como Take Action demuestran que el voluntariado corporativo puede evolucionar hacia plataformas que conecten propósito, sostenibilidad e impacto medible para las comunidades” aseguró Saúl Cardozo, Director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad, Novo Nordisk Colombia.
Por eso, el programa se diseñó alrededor de acciones orientadas a promover hábitos saludables mediante nutrición, actividad física y acompañamiento biopsicosocial, construidas desde el entendimiento de cada contexto local.
En este sentido, Nazly Ortiz, gerente de sostenibilidad y territorios de Novo Nordisk, se refiere a la decisión de conectar el voluntariado con una estrategia más amplia de transformación social, “desde Take Action, nuestro programa de voluntariado, lo articulamos con nuestras iniciativas de Cities for Better Health, con el fin de promover hábitos de vida saludable mediante la nutrición, la actividad física y el acompañamiento biopsicosocial desde el entendimiento de cada uno de los entornos”.
Este año, el trabajo se concentró con niños y familias en Bogotá, en alianza con organizaciones como País de Raíz, Biciclic y Fundación Trabajando por Amor, integrando capacidades del sector privado y del ecosistema social para fortalecer el bienestar comunitario.
La intervención incluyó la recuperación de 425 m² de espacio comunitario mediante adecuaciones de infraestructura deportiva, pintura, instalación de malla reforzada, mantenimiento de estructuras y habilitación de zonas para actividad física y recreación, con el objetivo de fortalecer entornos más seguros y saludables para la comunidad.
Por su lado, Melissa Castrillón, fundadora de País de Raíz, menciona que, “hoy las comunidades esperan algo más que presencia empresarial, esperan conversación, corresponsabilidad y construcción conjunta. Cuando las organizaciones entienden eso, el impacto social adquiere una dimensión mucho más profunda y sostenible”, afirmó.
De acuerdo con el informe de gestión, la Fundación Trabajando por Amor trabaja actualmente con cerca de 90 niños y jóvenes vinculados activamente y extiende su impacto a aproximadamente 170 niños y jóvenes, 56 familias y tres comunidades del sector, que tendrán acceso permanente al espacio intervenido.
Cuando el voluntariado transforma también a quienes participan
Uno de los hallazgos más relevantes de los programas de voluntariado corporativo de nueva generación es que el impacto no ocurre únicamente en la comunidad beneficiada.
También transforma la manera en que los colaboradores entienden su trabajo, el propósito empresarial y su rol dentro de la sociedad.
Para Johan Camargo, gerente financiero de Novo Nordisk y participante de la jornada, esa es precisamente una de las principales fortalezas de Take Action, “esta experiencia le pone mucho propósito a lo que hacemos. Participar en estos espacios nos permite devolver un poco a las comunidades y entender realidades que muchas veces no vemos en el día a día”, menciona.
Un modelo que conecta salud, sostenibilidad y liderazgo empresarial
En un contexto donde los criterios ESG evolucionan hacia métricas más tangibles y centradas en resultados, iniciativas como Take Action muestran una tendencia creciente: pasar de programas aislados de responsabilidad social a modelos integrados que conecten negocio, sostenibilidad y creación de valor compartido.
“Transformar vidas requiere trabajar de la mano con las comunidades. Esta iniciativa es una muestra de cómo juntos podemos promover entornos más saludables y generar un impacto que perdure en el tiempo”, señala Natalia Pereira, gerente general de Novo Nordisk.
Más que una jornada de voluntariado, Take Action deja una reflexión para el sector empresarial colombiano: el liderazgo corporativo del futuro no se medirá únicamente por resultados financieros, sino por la capacidad de movilizar personas, construir alianzas y generar transformaciones que permanezcan más allá de la operación.