Actualidad

Aumentan lesiones de columna por uso de pantallas en Colombia

Lesiones de columna aumentan en Colombia por uso excesivo de pantallas y malas posturas, afectando a jóvenes y adultos en etapa productiva
Lunes, Abril 13, 2026

Las consultas por lesiones cervicales y lumbares vienen en aumento desde 2020 en Colombia, con un cambio relevante: cada vez afectan a personas más jóvenes y en plena etapa productiva, impulsadas por el uso intensivo de pantallas y el sedentarismo.

El fenómeno ya tiene impacto estructural. Los desórdenes musculoesqueléticos se consolidan como una de las principales causas de ausentismo laboral y pérdida de calidad de vida, en un entorno donde el trabajo remoto y los dispositivos móviles se volvieron permanentes.

Una “epidemia silenciosa” en la era digital

El Dr. Juan Manuel Sierra, cirujano de columna y coordinador del Servicio de Cirugía de Columna de la Clínica del Country y la Clínica La Colina, advierte que el cambio de hábitos dejó consecuencias visibles en la salud.

“Desde la pandemia con el trabajo remoto y el uso de la tecnología, hemos visto un aumento en las alteraciones posturales por no tener un puesto adecuado. Podría llamarse una epidemia silenciosa de malas posturas”, señala.

El problema no es solo el tiempo frente a la pantalla, sino cómo se utilizan los dispositivos. El uso de portátiles, por ejemplo, obliga a una inclinación constante del cuello que termina generando sobrecargas musculares y alteraciones en la columna.

“Uno de los elementos que más influyen son los portátiles, porque la pantalla no está a la altura de los ojos. Esto genera una posición en la que la persona se encorva, lo que produce fatiga muscular y una alteración del balance de la columna”, explica el especialista.

Niños y adultos productivos, los más afectados

El impacto se concentra en dos segmentos críticos:

  • Niños y adolescentes, por el uso prolongado de videojuegos y dispositivos móviles que favorecen malas posturas.
  • Adultos entre 40 y 50 años, quienes pasan largas jornadas en reuniones virtuales y han reducido su actividad física.

Este cambio generacional en las patologías implica un riesgo directo para el mercado laboral: la productividad empieza a verse afectada por condiciones físicas asociadas al entorno digital de trabajo.

Cuando el dolor deja de ser normal

El especialista insiste en que el dolor recurrente no debe normalizarse. Existen señales que obligan a una evaluación médica inmediata, como el dolor irradiado a extremidades, la intensidad nocturna o la resistencia a medicamentos básicos.

En paralelo, advierte sobre una práctica común que agrava el problema: abandonar la rehabilitación antes de tiempo.

“La gente suele ser muy inmediatista y piensa que con una sola terapia se van a mejorar. La rehabilitación es un proceso largo. Hay que dedicarle tiempo para que realmente funcione”, recalca.

Más que ergonomía: un problema de cultura organizacional

Aunque las recomendaciones médicas incluyen ajustes ergonómicos, pausas activas y actividad física, el trasfondo es más profundo. La forma en que las organizaciones estructuran el trabajo digital está incidiendo directamente en la salud de sus equipos.

El auge del trabajo remoto, sin estándares claros de ergonomía, trasladó la responsabilidad del entorno laboral al hogar, generando una brecha entre productividad y bienestar físico.

El aumento de estas lesiones no es solo un asunto médico. Es una señal de alerta para empresas y sistemas de salud, que deberán ajustar sus modelos de trabajo, prevención y gestión del talento si quieren sostener la productividad en una economía cada vez más digitalizada.