Innovación

Biodiversidad: el riesgo estratégico que las empresas aún no miden

IPBES advierte que la biodiversidad es un riesgo estratégico subestimado por las empresas y plantea hoja de ruta para su gestión empresarial.
Viernes, Febrero 27, 2026

Durante años, la biodiversidad fue considerada un asunto exclusivo de sectores extractivos o ambientales. Hoy, el mensaje es distinto: todas las compañías dependen directa o indirectamente de los ecosistemas para operar y sostener su modelo de negocio.

Esa es una de las conclusiones centrales del más reciente informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), validado por más de 150 gobiernos y desarrollado por cerca de 80 expertos.

Biodiversidad: Un riesgo empresarial invisibilizado

El dato más revelador del informe es contundente: menos del 1 % de las empresas que publican reportes mencionan su impacto en la biodiversidad.

La cifra evidencia una brecha crítica en:

  • Medición de impacto ambiental

  • Transparencia corporativa

  • Gestión del riesgo sistémico

La pérdida de biodiversidad no es solo un problema ecológico; es un riesgo financiero y operativo para el sector privado.

Dependencia transversal de la naturaleza

Desde cadenas de suministro hasta centros de datos que requieren agua para refrigeración, la economía moderna depende de servicios ecosistémicos.

A estos flujos de beneficios que van de la naturaleza a la sociedad —incluidas las empresas— se les denomina servicios ecosistémicos.

Ignorar esta dependencia puede comprometer:

  • Disponibilidad de materias primas

  • Estabilidad climática

  • Seguridad hídrica

  • Continuidad operativa

Como advierte Ximena Rueda, decana de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes y copresidenta de la evaluación, ignorar el impacto sobre la biodiversidad ya no es un error ambiental, sino una decisión estratégica que compromete la viabilidad futura de las compañías.

Incentivos económicos en dirección contraria

El informe también identifica un desbalance estructural en flujos financieros globales.

En 2023:

  • US$7,3 billones se invirtieron en actividades que impactan negativamente la naturaleza.

  • US$4,9 billones provinieron de financiación privada.

  • US$2,4 billones correspondieron a subsidios ambientalmente perjudiciales.

  • Solo el 3 % de los fondos se orientaron a actividades favorables a la biodiversidad.

Los incentivos actuales del mercado no están alineados con la sostenibilidad de los ecosistemas que sostienen la economía global.

El puente pendiente: ciencia y estrategia empresarial

Tras dos años de investigación y revisión de más de 5.000 fuentes, el informe concluye que el conocimiento para revertir la crisis existe, pero permanece fragmentado.

El desafío no es falta de información, sino desconexión entre:

  • Conocimiento científico

  • Saberes de comunidades locales

  • Toma de decisiones empresariales

En este contexto, las escuelas de negocios adquieren un rol clave en la formación de líderes con visión sistémica y de largo plazo.