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Catástrofes naturales dejaron US$48.000 millones en pérdidas aseguradas durante el primer semestre
Swiss Re estima pérdidas aseguradas por US$48.000 millones por catástrofes naturales en el primer semestre de 2026, con incendios y tormentas como riesgos clave.
Jueves, Agosto 13, 2026
Las catástrofes naturales generaron US$48.000 millones en pérdidas aseguradas durante el primer semestre de 2026, una cifra 15 inferior al promedio de los últimos diez años para el mismo periodo, según estimaciones del Swiss Re Institute.
Dentro de ese total, US$42.000 millones correspondieron a eventos naturales, mientras otros US$6.000 millones estuvieron asociados con catástrofes provocadas por el hombre.
Las pérdidas económicas totales llegaron a US$107.000 millones, frente a US$160.000 millones en el primer semestre de 2025. Los seguros cubrieron alrededor del 42% de esas pérdidas, por encima del promedio de 33% registrado durante los últimos 30 años.
El menor costo del semestre no implica, sin embargo, una reducción estructural del riesgo. Swiss Re advierte que el aumento de temperaturas, la expansión de infraestructura y viviendas en zonas expuestas y los mayores costos de reconstrucción continúan elevando la severidad potencial de los eventos.
Tormentas convectivas siguen liderando las pérdidas
Las tormentas convectivas severas fueron nuevamente el principal generador de pérdidas aseguradas durante el periodo, con alrededor de US$28.000 millones.
Aunque la actividad de tormentas en Estados Unidos estuvo por encima del promedio, muchos de los eventos de mayor intensidad no impactaron directamente regiones con altas concentraciones de activos asegurados.
Eso ayudó a contener las pérdidas frente a años anteriores.
El informe subraya así un factor determinante para las aseguradoras: la magnitud de un fenómeno no explica por sí sola su impacto financiero. También importa dónde ocurre y cuántos activos asegurados están expuestos.
Europa enfrenta temporadas de incendios más largas
Uno de los riesgos que más preocupa al Swiss Re Institute es el crecimiento de los incendios forestales.
Europa registra actualmente 64% más días con temperaturas máximas iguales o superiores a 30 °C que en la década de 1950.
El calor récord de junio y las condiciones persistentes de sequía generaron un escenario más favorable para incendios en Europa occidental y meridional, con episodios relevantes en Francia y España durante julio.
Las pérdidas aseguradas por incendios forestales en Europa han aumentado entre 8% y 11% anual en términos reales desde 1970, según el estudio.
“Un primer semestre menos costoso no significa que el riesgo haya desaparecido. Un huracán, terremoto o incendio forestal de gran magnitud puede cambiar rápidamente el panorama”, afirmó Balz Grollimund, responsable de Riesgos Catástrofes en Swiss Re.
La exposición importa tanto como el fenómeno
Swiss Re advierte que los cambios en el riesgo no están relacionados únicamente con clima o frecuencia de eventos.
El crecimiento urbano y la construcción de más viviendas, negocios e infraestructura en regiones expuestas elevan el valor económico que puede perderse ante un desastre.
A esto se suma el aumento de los costos de reconstrucción, que incrementa el valor de las reclamaciones incluso cuando la intensidad del evento es similar.
La combinación afecta directamente la sostenibilidad del mercado asegurador, especialmente en regiones donde la frecuencia de incendios, inundaciones o tormentas está aumentando.
El segundo semestre suele concentrar las mayores pérdidas
Históricamente, 58% de las pérdidas aseguradas globales por catástrofes naturales ocurre durante la segunda mitad del año, principalmente por la temporada de huracanes del Atlántico Norte.
El Niño suele reducir la actividad de huracanes en el Atlántico, pero no elimina el riesgo de impactos directos.
Según Swiss Re, 22% de los huracanes que han tocado tierra en Estados Unidos desde 1950 ocurrieron durante condiciones de El Niño.
Además, este fenómeno puede modificar la actividad de ciclones tropicales en el Pacífico y alterar el riesgo de inundaciones, sequías e incendios en otras regiones.