Negocios

El 54% de las empresas en Colombia cambiaría de proveedor de ciberseguridad

En Colombia 85% de las empresas tiene dificultades para evaluar proveedores de ciberseguridad y 54% ya contempla cambiarlos por desconfianza este año.
Miércoles, Abril 15, 2026

La confianza en los proveedores de ciberseguridad ya no es un asunto reputacional sino un problema operativo. En Colombia, 85% de las empresas reconoce que tiene dificultades para evaluar la confiabilidad de sus proveedores, y 54% asegura que considera cambiarlos por esa falta de certeza. El dato aparece en los resultados locales del estudio Cybersecurity Trust Reality 2026, divulgado por Sophos, y muestra que la desconfianza ya está impactando decisiones de negocio.

El problema no termina en la percepción. 55% de las compañías en el país afirma sentir mayor ansiedad frente a la posibilidad de sufrir un ciberataque significativo, mientras 51% admite que esta falta de confianza le genera dudas sobre las decisiones tomadas y 43% reporta mayores niveles de supervisión interna, con el consiguiente costo en tiempo y carga operativa.

La desconfianza ya entró a la sala de juntas

El estudio muestra que la discusión dejó de ser exclusivamente técnica. 76% de las empresas en Colombia reporta diferencias entre los equipos técnicos y la alta dirección sobre la confiabilidad de los proveedores, una señal de que el problema ya escaló a los comités ejecutivos y a las juntas. Cuando el área de ciberseguridad y la dirección no comparten el mismo umbral de confianza, la gestión del riesgo se vuelve más lenta, más costosa y más expuesta.

La investigación también identifica por qué esa evaluación se ha vuelto tan compleja. 54% de las empresas dice que la información disponible no es lo suficientemente detallada o confiable, mientras 53% reconoce no tener las capacidades internas necesarias para evaluarla adecuadamente. A eso se suma otro obstáculo: 43% considera que la información es difícil de entender y otro 43% que es difícil de encontrar.

La confianza ya no se compra con marca, se exige con evidencia

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la confianza en ciberseguridad está dejando de construirse sobre prestigio comercial. 48% de los equipos de ciberseguridad en Colombia considera que la evidencia verificable —como certificaciones, auditorías y validaciones externas— es el principal factor para confiar en un proveedor, por encima incluso de la narrativa de marca. En paralelo, 49% de los líderes y juntas directivas prioriza la transparencia en incidentes y vulnerabilidades, lo que confirma un cambio de criterio en la toma de decisiones.

Ross McKerchar, CISO de Sophos, resume el dilema con una frase que toca el centro del problema: “la confianza no es un concepto abstracto, sino un factor de riesgo medible que se traslada a los consejos directivos y a las estrategias de seguridad”. Su advertencia es más amplia: cuando una organización no puede verificar de forma independiente la madurez de seguridad o la transparencia de un proveedor, esa incertidumbre termina contaminando toda la estrategia empresarial.

La IA acelera la exigencia, no la reemplaza

El contexto hace que esta discusión sea más urgente. A medida que la inteligencia artificial entra con más fuerza en las soluciones de ciberseguridad, las empresas no solo están evaluando qué tan efectivas son las herramientas, sino cómo fueron entrenadas, bajo qué estándares operan y qué nivel de transparencia ofrecen sus proveedores. En otras palabras, la automatización no reduce la necesidad de confianza; la vuelve más exigente.

Ese cambio explica por qué la discusión sobre proveedores está dejando de girar alrededor de funcionalidades y precios para pasar a girar sobre gobernanza, trazabilidad, validación independiente y capacidad de respuesta frente a incidentes. En un entorno de amenazas persistentes, esa transición no es menor: redefine el criterio con el que las empresas compran seguridad.

Lo que revela este estudio sobre el mercado colombiano

El dato más inquietante no es que las empresas teman un ciberataque. Lo más delicado es que muchas no están seguras de poder confiar en quienes deberían protegerlas. Cuando eso ocurre, la ciberseguridad deja de ser un escudo y se convierte en una fuente adicional de fricción dentro de la organización.

Para Colombia, la señal es clara. La confianza en ciberseguridad ya es un asunto de gobierno corporativo, velocidad operativa y capacidad real de respuesta. Las compañías que no puedan demostrar con evidencia por qué confían en sus proveedores llegarán más lentas a las decisiones críticas y más frágiles a la próxima crisis digital.