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Guaviare apuesta por la deforestación cero y la bioeconomía como modelo de desarrollo

La Gobernación del Guaviare presentó una política pública de desarrollo sostenible con énfasis en bioeconomía que busca alcanzar la deforestación cero para 2036 y reducir la pobreza mediante el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.
Martes, Junio 16, 2026

Guaviare quiere cambiar la narrativa de una de las regiones más golpeadas por la deforestación en Colombia. La Gobernación del departamento presentó la Política Pública para el Desarrollo Económico Sostenible con énfasis en Bioeconomía (PPDES+B) 2026-2036, una hoja de ruta que busca alcanzar la deforestación cero para 2036 y convertir la biodiversidad en la base de un nuevo modelo de crecimiento económico.

La iniciativa, respaldada técnicamente por Swisscontact y financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), surge en un momento crítico para el departamento. Solo en 2024, Guaviare perdió 16.908 hectáreas de bosque, según cifras del IDEAM y autoridades ambientales regionales.

La apuesta es ambiciosa: demostrar que una región ubicada en la puerta de entrada de la Amazonía colombiana puede generar desarrollo económico sin depender de actividades extractivas o asociadas a la deforestación.

“Hoy el Guaviare le está proponiendo al país y al mundo un camino distinto: demostrar que sí es posible generar desarrollo sin destruir la selva. Nuestra meta es clara: alcanzar la deforestación cero al 2036 y construir prosperidad a partir de nuestra biodiversidad”, afirmó Yeison Ferney Rojas Martínez, gobernador del Guaviare.

Un territorio con riqueza natural y desafíos sociales

Con una extensión de 53.460 kilómetros cuadrados y una población superior a 84.800 habitantes, según proyecciones del DANE para 2026, Guaviare enfrenta dos desafíos estructurales: la pérdida acelerada de bosque y una pobreza multidimensional que supera el 45% de la población.

La nueva política plantea una transición hacia una socio-bioeconomía, modelo que busca generar ingresos a partir del uso sostenible de los recursos naturales, fortaleciendo cadenas productivas compatibles con la conservación de la Amazonía.

El enfoque cuenta con respaldo científico. Investigaciones desarrolladas por el Instituto SINCHI han identificado 68 especies con potencial bioeconómico y 53 productos forestales no maderables con posibilidades de escalar hacia mercados nacionales e internacionales.

De la conservación a los mercados globales

La estrategia no se limita a la protección ambiental.

La política pública contempla el impulso de cadenas de valor relacionadas con productos forestales no maderables, productos maderables sostenibles, frutos amazónicos y turismo de naturaleza, sectores que podrían convertirse en nuevas fuentes de ingresos para las comunidades locales.

Además, prioriza la inclusión de comunidades campesinas, pueblos indígenas como los Jiw y Nukak, poblaciones afrodescendientes y mujeres rurales dentro de los procesos de transformación productiva.

La experiencia de Swisscontact en desarrollo sostenible nos muestra que el Guaviare tiene hoy una oportunidad única: consolidar un modelo de bioeconomía donde la cooperación internacional, la ciencia y la política pública convergen para proteger la selva y generar desarrollo”, señaló Enrique Maruri, director de Swisscontact Colombia.

Una apuesta alineada con la economía verde

La hoja de ruta también incorpora herramientas de ordenamiento territorial, fortalecimiento de la seguridad jurídica sobre la tierra, formación en agroecología y turismo sostenible, así como mecanismos de trazabilidad y estándares de sostenibilidad para facilitar el acceso a mercados especializados.

El proyecto se conecta además con metas nacionales que estiman que la economía basada en biodiversidad podría aportar hasta el 3% del PIB colombiano y generar más de 500.000 empleos verdes al año 2030.

Como parte de esa visión, Guaviare busca apoyarse en experiencias ya desarrolladas por el Instituto SINCHI, entre ellas 17 modelos de sistemas agroforestales, diseñados para combinar producción económica con conservación de ecosistemas estratégicos.

Un laboratorio para la Amazonía

La política pública tendrá una vigencia de diez años y será implementada a través de la Ordenanza 574 de 2026, instrumento con el que el departamento pretende consolidar un modelo replicable para otras regiones amazónicas y tropicales.

El desafío es significativo. Guaviare alberga ecosistemas estratégicos para Colombia y el mundo, incluyendo áreas de influencia de Chiribiquete y La Lindosa, territorios fundamentales para la conservación de la biodiversidad amazónica.

Si la estrategia logra cumplir sus metas, el departamento no solo reduciría la presión sobre uno de los frentes de deforestación más sensibles del país. También pondría a prueba una de las preguntas centrales de la economía ambiental contemporánea: si la biodiversidad puede convertirse en una fuente sostenible de riqueza para las comunidades que históricamente han vivido de ella sin comprometer su supervivencia.