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¿Qué debe tener un televisor para gaming? Estas son las claves para PS5 y Xbox

Una buena consola no basta: HDMI 2.1, VRR, baja latencia, HDR y sonido inmersivo pueden marcar diferencias al jugar en PS5 o Xbox Series X.
Sábado, Octubre 10, 2026

Tener una PlayStation 5 o una Xbox Series X es solo una parte de la experiencia. El televisor también determina la fluidez de la imagen, el tiempo de respuesta, la calidad del color y el nivel de inmersión durante una partida. 

Por eso, antes de elegir una pantalla para videojuegos conviene mirar más allá del tamaño o la resolución. Tecnologías como HDMI 2.1, VRR y ALLM pueden influir directamente en la forma en que el televisor responde a las capacidades de las consolas actuales.

Televisor para gaming: HDMI 2.1 es uno de los primeros puntos a revisar

HDMI 2.1 ofrece un mayor ancho de banda y permite transmitir contenido con altas resoluciones y tasas de refresco, dos variables importantes para aprovechar consolas de última generación. 

“Cuando se trata de una consola de última generación, HDMI 2.1 es una de las conexiones que vale la pena tener en cuenta”, explica Karen Saavedra, Marketing & Trade Manager de Caixun. 

A esto se suman dos tecnologías importantes:

  • VRR (Variable Refresh Rate): sincroniza la frecuencia del televisor con los cuadros generados por la consola para mantener una imagen más fluida.
  • ALLM (Auto Low Latency Mode): activa automáticamente un modo de baja latencia para reducir el tiempo entre una acción en el control y su respuesta en pantalla. 

Dolby Vision y QLED mejoran la experiencia visual

La calidad de imagen también depende del rango dinámico y la reproducción de color.

Dolby Vision permite ajustar brillo, contraste y color para mostrar mejor los detalles tanto en zonas claras como oscuras. Algunos videojuegos y consolas ya son compatibles con Dolby Vision Gaming. 

La tecnología QLED, por su parte, utiliza puntos cuánticos para ampliar la gama de colores. Caixun señala que una profundidad de 10 bits puede representar hasta 1.070 millones de colores, favoreciendo transiciones más suaves y mayor detalle. 

También es recomendable revisar el modo Juego del televisor, diseñado para ajustar parámetros de imagen y priorizar la respuesta durante las partidas.

El sonido también cuenta al jugar

La experiencia gamer no termina en la pantalla. Cuando el televisor, la consola y el videojuego son compatibles con Dolby Atmos, el audio puede reproducirse de forma tridimensional, ayudando a percibir con mayor claridad sonidos provenientes de diferentes direcciones. 

Esto puede resultar especialmente relevante en títulos donde identificar pasos, disparos, vehículos o elementos del entorno forma parte de la experiencia.

No todo depende de comprar una nueva pantalla

Parte de la mejora también puede obtenerse configurando correctamente el televisor actual.

Revisar puertos HDMI, activar VRR y ALLM cuando estén disponibles, seleccionar el modo Juego y ajustar imagen y sonido puede ayudar a aprovechar mejor una PS5 o Xbox sin cambiar inmediatamente de equipo.

La conclusión es sencilla: una consola potente necesita una pantalla capaz de acompañarla. En gaming, resolución, frecuencia, latencia, color y audio trabajan juntos, y cualquiera de ellos puede convertirse en el cuello de botella de la experiencia.