Innovación

Las empresas Data-Driven toman lecciones del fútbol para competir mejor

El fútbol y las empresas comparten una nueva ventaja competitiva: usar datos para anticipar decisiones y ganar terreno.
Jueves, Mayo 7, 2026

La tecnología y el análisis de datos se convirtieron en protagonistas silenciosos del fútbol moderno y ahora también están redefiniendo la forma en que compiten las empresas. De cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026, la evolución de selecciones como Alemania y Argentina refleja cómo la analítica dejó de ser un apoyo secundario para convertirse en un factor estratégico de rendimiento.

La lógica ya no pertenece únicamente al deporte. Las organizaciones están replicando modelos basados en datos para anticipar escenarios, optimizar recursos y tomar decisiones con menor incertidumbre en mercados cada vez más competitivos.

Alemania, por ejemplo, utiliza plataformas capaces de centralizar información táctica de jugadores y rivales para convertirla en decisiones operativas durante entrenamientos y partidos. Incluso los penales son estudiados mediante patrones de comportamiento y análisis estadístico.

Argentina, por su parte, ha fortalecido el uso de métricas avanzadas relacionadas con aceleraciones, cambios de dirección y rendimiento físico para ajustar cargas de trabajo y estrategias competitivas.

Las compañías enfrentan el mismo reto que un equipo de élite

Para Axity, muchas empresas todavía están lejos de convertirse realmente en organizaciones impulsadas por datos.

El principal problema no está en la falta de tecnología, sino en la dificultad para transformar información en decisiones estratégicas concretas.

Mario Cruz, Head de Datos en Axity, aseguró que uno de los errores más frecuentes ocurre cuando las compañías intentan modernizarse únicamente desde la infraestructura tecnológica.

“Si no hay algo que impulse la modernización a nivel de impacto de negocio, terminarás pagando por servicios de streaming en tiempo real que nadie va a consumir”, afirmó.

Según el experto, una organización Data-Driven necesita construir capacidades similares a las de un equipo que busca competir al más alto nivel: estrategia clara, acceso compartido a información y confianza sobre la calidad de los datos.

Democratizar los datos ya no es opcional

Uno de los puntos centrales de la discusión está en la democratización y alfabetización de datos dentro de las empresas.

La información dejó de ser un recurso exclusivo de áreas técnicas y empezó a convertirse en una herramienta operativa para todas las áreas del negocio.

Axity considera que las compañías necesitan garantizar que diferentes equipos puedan entender y utilizar los datos en tiempo real para mejorar decisiones cotidianas.

La comparación con el deporte aparece nuevamente: así como un entrenador no puede ejecutar una estrategia sin que los jugadores la comprendan, las organizaciones tampoco pueden construir modelos Data-Driven si la información queda aislada en áreas especializadas.

La inteligencia artificial depende de la calidad de los datos

El crecimiento de inteligencia artificial generativa y analítica avanzada está aumentando la presión sobre las empresas para construir modelos de datos más sólidos.

En este escenario, conceptos como gobernanza, observabilidad y calidad de datos empiezan a ocupar un lugar estratégico dentro de las organizaciones.

“Si tu información de base está mal, la respuesta de la IA será incorrecta. Puedes implementar múltiples agentes de inteligencia artificial, pero sin una capa de datos sólida, el esfuerzo no generará valor”, señaló Cruz.

La advertencia ocurre en un momento donde múltiples compañías están acelerando inversiones en automatización e inteligencia artificial sin haber resuelto problemas estructurales relacionados con calidad y consistencia de información.

La ventaja competitiva está en la ejecución

La transformación Data-Driven también está modificando la forma en que las empresas entienden competitividad.

La diferencia ya no depende únicamente de quién tiene más tecnología, sino de quién logra integrar estrategia, datos y ejecución dentro de una misma cultura organizacional.

El paralelo con el fútbol resulta cada vez más evidente: las selecciones no ganan solo por talento individual ni por acumular herramientas tecnológicas. Ganan aquellas capaces de convertir información en decisiones rápidas y precisas.

Para las empresas ocurre lo mismo. En mercados más exigentes, con consumidores más dinámicos y entornos económicos menos predecibles, la capacidad de interpretar datos correctamente empieza a convertirse en uno de los activos más determinantes para sostener crecimiento, eficiencia y ventaja competitiva.