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Los seguros de vehículos eléctricos comienzan a acercarse a la rentabilidad

Mercados como Noruega y China mejoran la rentabilidad del seguro para vehículos eléctricos gracias al uso intensivo de datos.
Jueves, Junio 4, 2026

La expansión de los vehículos eléctricos está obligando a las aseguradoras a replantear sus modelos de riesgo. Sin embargo, los mercados con mayor nivel de adopción comienzan a mostrar señales de mejora en la rentabilidad gracias a una mejor comprensión del comportamiento de estos vehículos y a una mayor disponibilidad de datos.

Esa es una de las principales conclusiones del informe "Electric Vehicle Insurability: Markets Maturing", elaborado por el Swiss Re Institute, que analiza cómo evoluciona el aseguramiento de los vehículos eléctricos en países donde la transición hacia esta tecnología ya alcanzó una escala significativa.

Según el reporte, la Agencia Internacional de Energía (IEA) prevé que los vehículos eléctricos representarán la mayoría de las ventas de automóviles nuevos en Europa y China hacia 2030, una tendencia que obliga al sector asegurador a desarrollar metodologías más sofisticadas para evaluar riesgos y calcular primas.

Reparar un vehículo eléctrico sigue siendo más costoso

Uno de los mayores desafíos para las aseguradoras continúa siendo el costo de reparación.

El estudio señala que los vehículos eléctricos mantienen costos superiores a los de los automóviles con motor de combustión interna debido a componentes como las baterías, los sistemas de alto voltaje y las tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción.

En Estados Unidos, la severidad promedio de los daños reparables fue cerca de 25% superior para los vehículos eléctricos durante 2025. En Francia, los costos de reparación fueron aproximadamente 23% más altos, mientras que en Reino Unido las reparaciones continúan siendo alrededor de 25% más costosas y requieren 14% más tiempo.

Más costo no significa más accidentes

A pesar de los mayores costos de reparación, el informe advierte que los vehículos eléctricos no necesariamente registran una frecuencia de accidentes superior.

Estudios realizados en Alemania y Noruega muestran niveles de siniestralidad similares o incluso inferiores a los observados en vehículos de combustión interna cuando se analizan variables como el perfil del conductor y el uso del vehículo.

En Noruega, por ejemplo, la frecuencia de accidentes por kilómetro recorrido fue 17% menor en los vehículos eléctricos.

Noruega y China muestran una industria más madura

Los casos de Noruega y China reflejan cómo el mercado asegurador está comenzando a adaptarse a la movilidad eléctrica.

En Noruega, donde los vehículos eléctricos representaron 96% de las ventas de automóviles nuevos en 2025, las aseguradoras lograron contener el crecimiento de las pérdidas mediante modelos de tarificación más precisos y una segmentación más detallada de los riesgos.

China también muestra avances. El índice combinado del segmento de vehículos de nueva energía (NEV) mejoró de 109% en 2023 a 105,7% en 2025, mientras que las primas crecieron 35% en un solo año, alcanzando 190.000 millones de yuanes.

La reparabilidad gana protagonismo

El informe identifica una tendencia emergente denominada "diseño para la asegurabilidad", que busca facilitar y abaratar las reparaciones mediante vehículos diseñados desde su origen para simplificar los procesos de mantenimiento.

La iniciativa involucra a fabricantes, aseguradoras y reguladores, especialmente alrededor de componentes críticos como las baterías, que pueden representar hasta 40% del valor de un vehículo eléctrico nuevo.

Diseños modulares, protocolos de reparación estandarizados y una mayor disponibilidad de repuestos aparecen como elementos clave para mejorar la rentabilidad del negocio asegurador en los próximos años.

La experiencia de los mercados más avanzados muestra que el desafío para las aseguradoras no está únicamente en el crecimiento de los vehículos eléctricos, sino en la capacidad de comprender mejor sus riesgos. A medida que esta tecnología gane participación en mercados como los latinoamericanos, la calidad de los datos, la segmentación de riesgos y la eficiencia de los ecosistemas de reparación serán determinantes para construir modelos de aseguramiento sostenibles.