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¿Por qué las noticias internacionales afectan los mercados financieros de América Latina?
Las exportaciones de América Latina crecieron 15,7 % en el primer trimestre de 2026, aunque la región crecería solo un 2,2 % este año, según la CEPAL.
Viernes, 30 de octubre de 2026
Los mercados financieros de América Latina enfrentan una paradoja en 2026: las exportaciones registran un crecimiento de dos dígitos, mientras la actividad económica regional mantiene un ritmo moderado. Las tensiones geopolíticas, los precios de las materias primas y las decisiones de los bancos centrales ayudan a explicar esta diferencia.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las exportaciones de América Latina y el Caribe aumentaron 15,7% interanual durante el primer trimestre de 2026, frente al crecimiento de 7,8% registrado en el conjunto de 2025.
Sin embargo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta una expansión económica regional de apenas 2,2% para 2026. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la economía mundial crecerá 3,1%, con una inflación de 4,7%.
Esta diferencia refleja cómo los acontecimientos internacionales pueden impulsar determinados sectores exportadores sin traducirse necesariamente en una recuperación del consumo y la actividad económica interna.
¿Cómo afectan los eventos globales a los mercados financieros?
Una decisión sobre tasas de interés en Estados Unidos, un conflicto en Medio Oriente o una variación de la demanda china pueden generar movimientos en las divisas, las bolsas y los precios de las materias primas latinoamericanas.
La geopolítica es uno de los principales canales de transmisión. Cuando aumenta la incertidumbre, algunos inversionistas reducen su exposición a mercados emergentes y buscan activos considerados más seguros, como el dólar, el oro o los bonos soberanos.
Las perturbaciones energéticas ilustran este fenómeno. El Banco Mundial estimó que las interrupciones asociadas con el conflicto en Medio Oriente retiraron inicialmente cerca de 10 millones de barriles diarios de la oferta mundial de petróleo.
Estos cambios tienen consecuencias diferentes según el país. Un incremento del petróleo puede favorecer los ingresos de los exportadores, pero también encarece el transporte y los costos de producción de las economías importadoras.
Materias primas: exportaciones al alza no garantizan crecimiento
Durante los primeros cuatro meses de 2026, el BID registró un incremento interanual del 63,9% en el precio del oro y del 26,8% en el cobre, mientras que el café presentó una caída del 21,1%.
El comportamiento dispar de estos productos influye directamente en las perspectivas de ingresos de los países y empresas que dependen de su comercialización.
En el primer trimestre, las exportaciones aumentaron 33,5% en Perú, 17,9% en México, 16,9% en Argentina y 15,5% en Colombia, según el BID.
No obstante, mayores ingresos por exportaciones no implican necesariamente más inversión, empleo o consumo. El crecimiento económico también depende de las condiciones financieras y de la demanda interna.
Las tasas de interés de Estados Unidos también mueven los mercados locales
La política monetaria constituye otro factor determinante para las economías latinoamericanas.
El 16 de septiembre de 2026, la Reserva Federal de Estados Unidos elevó su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta un rango de 3,75% a 4%, con el objetivo de contener las presiones inflacionarias.
Estas decisiones pueden modificar el atractivo de los activos estadounidenses frente a las inversiones en mercados emergentes.
Cuando aumentan las tasas de interés en Estados Unidos, los inversionistas pueden exigir mayores rendimientos para mantener capital en otros países, presionando sus monedas y elevando los costos de financiación.
Para empresas e inversionistas latinoamericanos, comprender estas conexiones resulta fundamental al evaluar los riesgos asociados con divisas, deuda, acciones y materias primas.
El crecimiento de las exportaciones no elimina la vulnerabilidad frente a los acontecimientos internacionales. La capacidad de anticipar sus efectos sobre costos, financiación y flujos de capital se convierte en un factor relevante para la planificación financiera y las decisiones de inversión en América Latina.