Actualidad
Precio de la carne en Colombia: FEDEGÁN descarta que exportaciones impulsen el alza
FEDEGÁN explicó que el precio de la carne en Colombia sube por mayor demanda interna y distorsiones en la oferta formal.
Lunes, Febrero 23, 2026
El debate sobre el precio de la carne en Colombia volvió al centro de la discusión económica tras declaraciones del presidente Gustavo Petro que apuntaron a las exportaciones como causa del alza. Sin embargo, la Federación Colombiana de Ganaderos, FEDEGÁN, sostiene que esa explicación no corresponde a la realidad del mercado.
Según el gremio, el incremento del precio responde principalmente a una mayor demanda interna y a distorsiones en la oferta formal, no a un crecimiento extraordinario de las ventas al exterior. Así lo expuso su presidente ejecutivo, José Félix Lafaurie Rivera, al presentar cifras sectoriales que buscan desmontar la tesis de que exportar más carne ha reducido la disponibilidad para el consumo nacional.
Precio de la carne en Colombia: mayor consumo interno y presión sobre la oferta
De acuerdo con FEDEGÁN, existen dos razones estructurales que explican el mayor aporte de la carne de res al IPC durante 2025 y enero de 2026:
Aumento del consumo interno, impulsado por el mayor ingreso nominal de las familias.
Distorsiones en la oferta formal, asociadas al crecimiento del sacrificio y posibles fenómenos de contrabando hacia Venezuela.
En 2025, el precio de la carne subió 9,60 %, muy por encima del incremento registrado en 2024 (0,68 %). El gremio atribuye esta diferencia a un entorno de mayor capacidad de compra, favorecido por el comportamiento del salario mínimo —que tuvo un incremento superior al 23 %— y por mejores ingresos disponibles en distintos sectores económicos.
“El sector está intentando exportar con una tasa de cambio a $3.600 que le resta competitividad a Colombia frente a otros actores importantes como Brasil”, afirmó Lafaurie, al descartar que las exportaciones estén presionando el mercado interno.
En cifras, el país exportó 30.456 toneladas de carne en 2025 a 29 países, frente a 24.769 toneladas en 2024. Mientras tanto, la producción total se acercó a 1 millón de toneladas de carne en canal. Para el gremio, el volumen exportado es marginal frente a la producción total.
“Es tan poco lo que se exporta que una cosa no tiene nada que ver con la otra”, sostuvo Lafaurie, enfatizando que no existe una relación directa entre mayores exportaciones y mayor IPC en carne.
Sacrificio, inventarios y señales de mercado
Otro dato clave es el crecimiento del sacrificio bovino, que aumentó cerca de 7 % en 2025, señal de mayor demanda interna. En un mercado de libre oferta y demanda, cuando el consumo sube, el precio responde.
Óscar Cubillos Pedraza, director de Planeación y Estudios Económicos de FEDEGÁN, explicó que el valor del novillo ha tenido un incremento similar al del precio al consumidor, lo que refleja un ajuste a lo largo de la cadena. Sin embargo, advirtió que un precio demasiado elevado puede terminar afectando la rentabilidad del productor si frena la demanda.
A esto se suma una caída en el inventario bovino y bufalino: de 30.057.019 animales en el primer ciclo de vacunación a 29.702.709 en el segundo, es decir, 354.310 animales menos en el mismo año. Solo en Arauca, departamento fronterizo con Venezuela, se registró una disminución de 31.453 bovinos en el segundo ciclo de 2025.
El gremio advierte que fenómenos como la clandestinidad y el posible contrabando —difíciles de cuantificar— podrían estar afectando la disponibilidad de animales en el canal formal, generando tensiones adicionales en la oferta.
Trazabilidad y estabilidad del mercado
Para FEDEGÁN, la discusión no debería centrarse en frenar exportaciones, sino en fortalecer la trazabilidad y el control sobre la movilización de ganado.
“Si hay un seguimiento adecuado de la movilización y la trazabilidad, se puede combatir mejor el contrabando y la evasión”, señaló Lafaurie, al insistir en que más animales ingresen al canal formal ayudaría a estabilizar el mercado.
En un contexto donde el IPC sigue siendo un indicador sensible para hogares y Gobierno, el gremio plantea que el alza en el precio de la carne es, en buena medida, una señal de mayor dinamismo en el consumo interno y no un efecto colateral de la internacionalización del sector.