Negocios

Empresas colombianas priorizan liquidez ante la nueva realidad económica

Las empresas colombianas fortalecen su liquidez mientras ajustan estrategias tras las elecciones y los retos fiscales.
Miércoles, Junio 3, 2026

Con el escenario político definido tras las elecciones presidenciales, las empresas colombianas están replanteando sus prioridades financieras. La liquidez empresarial se ha convertido en uno de los principales focos de atención para compañías que buscan mantener estabilidad operativa en un entorno marcado por presiones tributarias, crecimiento moderado y expectativas sobre las decisiones económicas del nuevo gobierno.

Aunque los resultados electorales redujeron parte de la incertidumbre que acompañó al sector productivo durante los últimos meses, persisten factores que mantienen la cautela entre empresarios y directivos. La recuperación económica continúa siendo gradual, los costos financieros siguen representando un reto para múltiples organizaciones y las nuevas señales de política económica aún están en proceso de consolidación.

La caja desplaza al crecimiento como prioridad inmediata

Durante los últimos años, muchas compañías concentraron sus esfuerzos en expansión, transformación digital y crecimiento comercial. Sin embargo, el contexto actual está llevando a numerosas organizaciones a fortalecer primero su capacidad financiera antes de acelerar nuevas inversiones.

La situación es particularmente relevante para pequeñas y medianas empresas que operan con ciclos de recaudo extendidos, mientras deben cumplir oportunamente con obligaciones tributarias, laborales y operativas. En sectores como comercio, manufactura y servicios, los pagos pueden demorarse entre 60 y 90 días, mientras impuestos, nómina y proveedores mantienen calendarios de cumplimiento que no admiten retrasos.

Antony Gómez, Gerente Nacional Comercial de IRIS Compañía de Financiamiento, señala que la conversación empresarial ha cambiado de manera significativa durante 2026.

"Hoy muchas compañías no están pensando únicamente en crecer, sino en garantizar estabilidad financiera y capacidad de reacción. La planeación de caja se volvió una prioridad estratégica en un entorno donde la liquidez define la continuidad operativa", afirmó.

El factoring gana espacio en la gestión financiera

En este escenario, herramientas orientadas a optimizar el capital de trabajo están adquiriendo mayor relevancia dentro de las estrategias empresariales.

Una de ellas es el factoring, mecanismo que permite convertir cuentas por cobrar en liquidez inmediata sin recurrir necesariamente a esquemas tradicionales de endeudamiento. La alternativa busca reducir la presión sobre el flujo de caja y mejorar la capacidad de respuesta frente a compromisos financieros de corto plazo.

Según IRIS, la entidad ha financiado más de $1,3 billones mediante operaciones de factoring, acompañando a más de 3.000 empresas colombianas y gestionando más de $130.000 millones en facturas, cifras que reflejan la creciente adopción de este tipo de instrumentos en el mercado.

Cinco claves para enfrentar el segundo semestre

Ante un entorno económico que continúa exigiendo prudencia financiera, el informe identifica varias prácticas que las empresas deberían fortalecer durante los próximos meses.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Proyectar el flujo de caja entre 60 y 90 días por adelantado.
  • Diversificar las fuentes de capital de trabajo.
  • Evitar utilizar recursos operativos para cubrir obligaciones tributarias.
  • Fortalecer la planeación financiera mensual.
  • Buscar acompañamiento especializado para anticipar tensiones de liquidez.

La relevancia de estas medidas se refuerza con estudios citados por el documento. Según BID Lab y Finnovista, el 70% de los emprendimientos que cuentan con asesoría financiera personalizada logran mantenerse más de cinco años, frente a apenas el 30% de aquellos que operan sin planeación estructurada.

El segundo semestre pondrá a prueba la disciplina financiera

La atención empresarial parece estar desplazándose desde el crecimiento acelerado hacia la resiliencia financiera. En un contexto marcado por ajustes fiscales, desaceleración económica y nuevas definiciones de política pública, la capacidad de administrar adecuadamente la liquidez podría convertirse en uno de los principales factores de competitividad para las compañías colombianas durante los próximos meses.

Más que una variable financiera, la gestión de caja se está consolidando como una decisión estratégica que puede determinar la capacidad de las organizaciones para sostener operaciones, aprovechar oportunidades de inversión y responder con agilidad a un entorno económico cada vez más exigente.