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Transición energética en Colombia: retos clave para petroleo y gas

La transición energética en Colombia exige al sector de petróleo y gas reducir emisiones, mejorar eficiencia y adoptar tecnologías limpias para cumplir metas climáticas.
Viernes, Febrero 6, 2026

La transición energética en Colombia coloca a la industria de petróleo y gas en un punto de inflexión, en medio de metas climáticas ambiciosas, nuevas exigencias regulatorias y una creciente presión por modernizar procesos intensivos en energía.

Aunque el país representa apenas el 0,4 % de las emisiones globales, Colombia se comprometió a reducir sus emisiones en un 51 % para 2030, según la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC) de 2020, y a avanzar hacia un máximo de 155-161 MtCO₂eq en 2035, con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad en 2050.

Transición energética en Colombia: presión regulatoria y tecnológica

El país ha fortalecido su marco regulatorio e impulsado incentivos tributarios y líneas de crédito verdes para facilitar la adopción de tecnologías limpias, en línea con la Hoja de Ruta para la Transición Energética Justa del Ministerio de Minas y Energía.

Entre las medidas vigentes se encuentra la posibilidad de deducir hasta el 50 % de las inversiones en eficiencia energética, conforme al artículo 11 de la Ley 1715 de 2014, así como el acceso a esquemas de financiamiento preferencial para modernizar la operación industrial. Estas condiciones han acelerado la digitalización y la adopción de soluciones orientadas a la sostenibilidad en sectores de alto consumo energético.

Los principales retos del sector petróleo y gas

Dentro de este contexto, la industria de petróleo y gas enfrenta desafíos estructurales derivados de procesos altamente intensivos en energía y de fuentes críticas de emisiones, como la extracción, la refinación, el flaring, las fugas de metano y el transporte de hidrocarburos.

El insumo identifica tres grandes retos que marcarán el futuro del sector:

  • Transparencia de consumos y emisiones, para conocer con precisión el uso de agua, gas, electricidad y otras fuentes energéticas, así como su impacto económico y ambiental.

  • Producir más con menos recursos, mediante indicadores energéticos, líneas base y análisis de datos que permitan mejorar la productividad sin incrementar el consumo.

  • Medición de la huella de carbono por producto (PCF), una exigencia creciente a nivel global que considera toda la cadena productiva, desde proveedores hasta la entrega al cliente.

Eficiencia energética como eje de competitividad

Para responder a estos retos, la eficiencia energética se consolida como un pilar central de la estrategia empresarial. La adopción de marcos como ISO 50001, sistemas de monitoreo en tiempo real y herramientas de análisis energético permite implementar ciclos de mejora continua y optimizar la operación con base en datos confiables.

Según David Peña, Country Business Manager de Smart Infrastructure de Siemens Colombia, la eficiencia energética va más allá de reducir consumos.

“En sectores de alto consumo energético como oil & gas, la eficiencia implica entender a fondo el desempeño energético, gestionarlo con inteligencia y tomar decisiones con datos en tiempo real para optimizar operaciones y reducir emisiones”, señaló.

Medición de CO₂ y nuevas exigencias de reporte

La gestión del CO₂ se convierte en un elemento clave para cumplir con normativas internacionales como la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD), que exige identificar y reportar emisiones de los alcances 1, 2 y 3.

De acuerdo con el insumo, integrar datos de proveedores, procesos y transporte permite a las empresas contar con reportes más completos y precisos, apoyados en métricas de huella de carbono por producto, fundamentales para la toma de decisiones y el balance de emisiones. 

Para Sergio Álvarez, Vertical Sales Manager de Siemens Colombia, la integración tecnológica es determinante en este proceso.

“Avanzar en descarbonización y eficiencia exige una operación más conectada, segura y controlada. La integración entre sistemas de campo, redes OT/IT y analítica avanzada permite anticipar comportamientos y reducir pérdidas operativas”, afirmó.