Innovación

Agentes de IA: la nueva frontera de la automatización empresarial en Colombia

Los agentes de IA están transformando la automatización empresarial en Colombia, pero su adopción exige madurez técnica, gobernanza y expectativas realistas.
Miércoles, Enero 28, 2026

La conversación sobre inteligencia artificial en las empresas colombianas está entrando en una nueva fase. Ya no se trata solo de modelos que generan texto o responden preguntas, sino de agentes de IA capaces de interpretar contextos, tomar decisiones y ejecutar acciones dentro de procesos críticos de negocio. Esta evolución marca un punto de inflexión en la automatización empresarial, pero también expone tensiones entre expectativa y realidad operativa.

De acuerdo con el informe Inteligencia Artificial y la empleabilidad del futuro, el 95 % de empresarios y empleados en Colombia ya utiliza al menos una herramienta de IA, un nivel de adopción que ha acelerado el interés por sistemas más autónomos. En este escenario, los agentes inteligentes emergen como la siguiente capa tecnológica: modelos que no solo asisten, sino que actúan.

De asistentes a ejecutores: qué cambia con los agentes de IA

A diferencia de los chatbots tradicionales, los agentes de IA combinan acceso a datos internos, integración con plataformas empresariales y capacidad de planificación de tareas de principio a fin. Esto les permite operar directamente sobre flujos de trabajo, automatizar decisiones repetitivas y ejecutar acciones sin intervención constante.

Para Aplyca, firma especializada en desarrollo de plataformas web y soluciones cloud, este cambio redefine la noción misma de automatización. Felipe Jaramillo, CEO de Aplyca, advierte que “los agentes combinan datos, herramientas empresariales y capacidad de planeación, convirtiéndose en una pieza central de la infraestructura digital del futuro”.

Sin embargo, esta promesa convive con una realidad menos visible: la ingeniería de software basada en IA aún no está completamente estabilizada.

Expectativas altas, madurez limitada

Uno de los principales desafíos de los agentes de IA es su naturaleza no determinística. Garantizar resultados consistentes en entornos productivos sigue siendo complejo, lo que introduce riesgos operativos, costos adicionales y la necesidad de supervisión constante.

Esta brecha entre promesa y ejecución también se refleja en los resultados de negocio. Estudios citados en el insumo, como el de MIT Media Lab / NANDA 2025, señalan que el 95 % de los pilotos de IA no ha generado impactos significativos, no por falta de potencial, sino por carencias en datos, procesos y gobernanza.

Automatizar procesos no estandarizados es uno de los errores más frecuentes, generando agentes inconsistentes, difíciles de escalar y costosos de mantener. En muchos casos, la tecnología se adopta antes de que la organización esté realmente preparada.

El reto es técnico… y organizacional

Más allá del desarrollo de modelos, la adopción efectiva de agentes de IA exige reforzar prácticas clásicas de ingeniería: diseño cuidadoso, control de versiones, monitoreo continuo, seguridad y supervisión humana en decisiones de alto impacto.

Desde la experiencia de Aplyca, la clave no está en reemplazar personas, sino en integrar los agentes como capas de apoyo inteligente, capaces de operar en entornos controlados y con objetivos bien definidos. Esto implica asumir la IA como un proceso evolutivo, no como una solución inmediata.

Dónde ya están generando valor los agentes de IA

A pesar de las limitaciones, el uso práctico de los agentes ya muestra resultados concretos en áreas específicas:

  • Automatización de tareas administrativas repetitivas, reduciendo tiempos operativos.

  • Apoyo a equipos de marketing, con mayor productividad y segmentación.

  • Mejora de canales digitales y atención al cliente, con interacciones más contextuales.

  • Aceleración del desarrollo de software, en documentación, pruebas y tareas recurrentes.

Estos casos evidencian que el impacto de los agentes de IA es progresivo, y depende directamente del nivel de preparación tecnológica y organizacional.

Una adopción con equilibrio, no con euforia

De cara a 2026, el desafío para las empresas colombianas no es decidir si adoptan agentes de IA, sino cómo lo hacen. La oportunidad está en avanzar con criterio: consolidar lo que ya funciona, fortalecer la calidad de los datos y construir aplicaciones comprensibles, operables y seguras.

La automatización agéntica no es una revolución instantánea, sino un proceso de maduración. Quienes entiendan sus límites, gestionen expectativas y prioricen la gobernanza estarán mejor posicionados para capturar su valor real en el largo plazo.