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América Latina mantiene una de las mayores brechas de protección ante desastres naturales

América Latina mantiene una resiliencia aseguradora inferior al 9%, mientras la brecha global ante desastres naturales llegó a USD 424.000 millones.
Martes, Julio 7, 2026

La brecha global de protección frente a catástrofes naturales alcanzó los USD 424.000 millones en 2025, mientras América Latina continúa entre las regiones con menor capacidad de recuperación financiera ante estos eventos, según el más reciente análisis del Swiss Re Institute.

El estudio señala que, aunque la cobertura aseguradora ha crecido a un ritmo similar al de la exposición económica mundial, cerca de tres cuartas partes de las pérdidas potenciales provocadas por desastres naturales permanecen sin asegurarse. Como resultado, el Índice de Resiliencia del Seguro frente a Catástrofes Naturales llegó al 27,3 % en 2025, frente al 25,3 % registrado diez años atrás, un avance que el instituto considera insuficiente frente al incremento del riesgo.

En contraste, América Latina registra niveles de resiliencia cercanos al 8 % y 9 %, reflejando una creciente exposición a inundaciones, terremotos, tormentas y otros fenómenos extremos sin mecanismos suficientes de transferencia de riesgo.

El Swiss Re Institute advierte que esta situación obliga a hogares, empresas y gobiernos de la región a absorber directamente una parte significativa de las pérdidas económicas derivadas de los desastres naturales, lo que limita la capacidad de recuperación y aumenta la vulnerabilidad financiera de las economías.

El informe también identifica una diferencia marcada entre economías desarrolladas y mercados emergentes. Mientras Norteamérica alcanza niveles de resiliencia cercanos al 40 %, gran parte de América Latina, África y algunas economías asiáticas continúan con una cobertura aseguradora limitada.

Ante este panorama, el Swiss Re Institute destaca la necesidad de desarrollar soluciones innovadoras de transferencia de riesgo, fortalecer esquemas público-privados y ampliar el acceso a seguros para hogares y pequeñas empresas, especialmente en regiones con alta exposición a eventos climáticos.

La investigación sostiene además que fortalecer la resiliencia requiere combinar la protección financiera con inversiones en prevención y adaptación. El Swiss Re Institute resalta el uso de herramientas analíticas, modelos de riesgo y datos más sofisticados para mejorar la evaluación de amenazas, incentivar medidas de mitigación y respaldar decisiones de inversión tanto públicas como privadas.

Las proyecciones del estudio muestran que, si continúa la tendencia histórica de crecimiento anual de entre 5 % y 7 % en las pérdidas aseguradas, estas podrían alcanzar USD 186.000 millones a nivel global en 2030, frente a los USD 107.000 millones registrados en 2025.

El análisis también concluye que las inversiones en adaptación generan retornos económicos positivos. Los proyectos evaluados presentan una relación costo-beneficio mediana de 1,86, lo que significa que por cada dólar invertido se obtienen beneficios cercanos al doble del monto destinado.

Entre las medidas con mayor impacto figuran la construcción de infraestructura de protección, el fortalecimiento de los estándares de edificación, la planificación territorial y los incentivos para reducir la exposición al riesgo, acciones que contribuyen a disminuir las pérdidas esperadas y ampliar el acceso a la protección financiera.

Para América Latina, donde la urbanización y la concentración de activos en zonas vulnerables continúan creciendo, la capacidad de reducir la brecha de aseguramiento será un factor determinante para proteger la estabilidad económica frente al aumento de las catástrofes naturales.