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Aumento del salario mínimo 2026 tendría alto impacto fiscal, advierte el CARF

El aumento del salario mínimo en 2026 podría elevar el déficit fiscal y presionar las finanzas públicas, según estimaciones preliminares del CARF.
Viernes, Enero 2, 2026

El aumento del salario mínimo para 2026, fijado en 23 %, tendría un impacto fiscal significativo en Colombia, tanto en el corto como en el mediano plazo, de acuerdo con un análisis preliminar del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF). La entidad estima que esta decisión incrementaría el déficit fiscal en COP 5,3 billones en 2026 y en COP 8 billones a partir de 2027, lo que equivale a 0,3 % y 0,4 % del PIB, respectivamente.

Según el CARF, el ajuste salarial decretado por el Gobierno se da en un contexto fiscal complejo y podría alejar al país de la senda de ajuste contemplada en la Regla Fiscal, deteriorando las perspectivas de sostenibilidad de la deuda pública.

Un crecimiento real del salario mínimo sin precedentes

El CARF señala que el salario mínimo mensual legal vigente (SMMLV) ha crecido, en términos reales, 1,2 puntos porcentuales por encima de la inflación en promedio durante las últimas dos décadas. Sin embargo, el incremento decretado para 2026 implica un crecimiento real cercano al 18,5 %, una variación significativamente superior a los promedios históricos.

Este aumento real del salario mínimo se convierte en uno de los más altos registrados en Colombia, lo que amplifica sus efectos sobre el gasto público, las pensiones y los costos laborales del Estado.

Presión sobre pensiones y salarios públicos

Uno de los principales canales de impacto fiscal identificados por el CARF está relacionado con el sistema pensional. Un mayor SMMLV incrementa el gasto en pensiones del Régimen de Prima Media (RPM) para quienes reciben ingresos cercanos a un salario mínimo.

Además, el aumento del salario mínimo eleva el costo salarial de los funcionarios públicos que devengan este nivel de ingreso, generando un gasto adicional estimado en COP 0,6 billones, calculado con base en datos del Banco de la República y el DANE.

A esto se suma que el salario mínimo es un parámetro relevante para múltiples negociaciones salariales en el sector público, por lo que su efecto podría extenderse a las discusiones de ajuste salarial de 2027 y años posteriores.

Efectos indirectos sobre el recaudo y el gasto público

El informe del CARF advierte que el incremento del SMMLV también podría reducir el recaudo del impuesto de renta, como consecuencia de una menor rentabilidad empresarial ante el aumento de los costos laborales. Las estimaciones preliminares indican que el recaudo podría disminuir en COP 2,7 billones.

Adicionalmente, el aumento del salario mínimo impacta el gasto público en bienes y servicios intensivos en mano de obra, como vigilancia, aseo y otros servicios contratados por el Estado, así como el valor de las rentas vitalicias del Régimen de Ahorro Individual (RAIS), que se ajustan con base en el salario mínimo y no con el IPC.

Un riesgo fiscal en un momento crítico

El CARF subraya que estos cálculos son preliminares y parciales, y que existen otros canales de impacto que no han podido cuantificarse por falta de información. No obstante, la entidad advierte que el efecto fiscal total podría ser mayor al estimado inicialmente.

“La decisión de incremento de 23 % en el salario mínimo genera un impacto sustancial en las finanzas públicas, en un contexto en el que la situación fiscal es crítica y el Gobierno ha declarado una emergencia económica”, concluye el organismo.

El análisis reaviva el debate sobre la necesidad de alinear los ajustes del salario mínimo con variables como inflación, productividad y sostenibilidad fiscal, para evitar que decisiones de corto plazo profundicen los desequilibrios estructurales de las finanzas públicas y del mercado laboral colombiano.