Ciberresiliencia: la nueva ventaja competitiva que define qué empresas sobreviven
SONDA advierte que la ciberresiliencia se está convirtiendo en un factor clave para la competitividad empresarial.
Jueves, Mayo 28, 2026
La inteligencia artificial está acelerando la transformación digital de las empresas, pero también está ampliando una brecha peligrosa: muchas organizaciones están innovando más rápido de lo que están fortaleciendo su seguridad. En ese escenario, la capacidad de resistir y recuperarse de un ciberataque comienza a convertirse en un factor decisivo para la continuidad de los negocios.
Lo que durante años fue considerado un asunto exclusivo de las áreas de tecnología hoy tiene impacto directo sobre reputación corporativa, acceso a nuevos contratos, capacidad de innovación y valoración empresarial.
Según el informe Cost of a Data Breach 2025 de IBM, el costo promedio global de una brecha de datos alcanzó los USD 4,4 millones, mientras que las organizaciones que incorporan automatización e inteligencia artificial en sus estrategias de seguridad logran reducir significativamente el impacto económico y acelerar la recuperación.
La ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico
La evolución de las amenazas está obligando a las compañías a replantear la forma en que entienden la seguridad digital.
Para SONDA, la conversación ya no gira únicamente alrededor de proteger sistemas o evitar incidentes, sino de garantizar resiliencia operativa frente a escenarios de crisis.
Lorena Pachón, gerente de Desarrollo de Negocios en Ciberseguridad de SONDA Colombia, aseguró que la seguridad se convirtió en una variable estratégica de negocio.
“Hoy las empresas ya no compiten únicamente por precio o capacidad operativa. Compiten por confianza, resiliencia y velocidad de adaptación”, afirmó.
La ejecutiva advirtió que las organizaciones que no incorporen la ciberseguridad dentro de sus estrategias corren el riesgo de perder oportunidades comerciales y afectar su reputación frente a clientes e inversionistas.
Los costos ocultos empiezan a afectar competitividad
Más allá de multas o interrupciones operativas, las empresas enfrentan impactos menos visibles que empiezan a generar consecuencias económicas importantes.
Entre ellos aparecen:
Pérdida de contratos por incumplir estándares de seguridad.
Dificultades para acceder a seguros corporativos.
Fuga de propiedad intelectual.
Incremento en costos de adquisición de clientes.
Retrasos en procesos de innovación y transformación digital.
“Empresas que no cuentan con estándares maduros de protección y recuperación están quedando fuera de licitaciones, alianzas estratégicas y procesos de inversión”, agregó Pachón.
El factor humano sigue siendo la principal vulnerabilidad
Uno de los hallazgos más relevantes es que la mayoría de los incidentes de seguridad continúa teniendo origen en errores humanos.
El más reciente informe de Verizon citado por SONDA muestra que el robo de credenciales, el phishing y fallas internas siguen presentes en una gran parte de los ataques.
Por esa razón, la compañía considera que la ciberseguridad no puede seguir dependiendo exclusivamente de los equipos de TI.
“Recursos humanos, finanzas, marketing y alta dirección también tienen un rol crítico en la protección de la organización”, señaló Pachón.
La expansión de herramientas de inteligencia artificial generativa también está aumentando riesgos asociados a phishing avanzado, suplantación de identidad y fuga de información corporativa.
Qué están haciendo las empresas más avanzadas
De acuerdo con SONDA, las organizaciones que mantendrán ventajas competitivas durante los próximos años serán aquellas que integren la seguridad dentro de sus planes de crecimiento y no únicamente como una respuesta reactiva.
Entre las prioridades estratégicas aparecen:
Implementar modelos Zero Trust para identidades y accesos.
Fortalecer capacidades de ciberresiliencia y recuperación operativa.
Integrar seguridad desde el diseño en proyectos de IA y nube.
Monitorear riesgos asociados a proveedores y terceros.
Convertir la cultura organizacional en una primera línea de defensa.
La confianza se convierte en un activo empresarial
La evolución del mercado demuestra que la ciberseguridad dejó de ser una inversión enfocada únicamente en protección tecnológica.
Hoy influye en la capacidad de una organización para innovar, cerrar negocios, acceder a financiamiento y construir relaciones de confianza con clientes y aliados.
La diferencia entre las empresas líderes y las rezagadas ya no estará en quién compra más tecnología, sino en quién logra convertir la seguridad en una capacidad estratégica para crecer con mayor confianza y resiliencia.