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Comercios financian clientes ante tasas del 26,7%
Con tasas de usura en 26,7%, comercios en Colombia activan financiación directa para sostener ventas y responder a menor uso de tarjetas.
Miércoles, Abril 29, 2026
Los comercios en Colombia comenzaron a asumir un rol que históricamente estaba en manos de los bancos: financiar directamente a sus clientes. La decisión responde a un entorno de tasas elevadas, donde la tasa de usura para crédito de consumo se ubicó en 26,76 % efectivo anual en abril, mientras la tasa del Banco de la República permanece en 11,25 %.
El efecto ya se siente en el consumo. El 65 % de los comerciantes reportó que sus ventas se mantuvieron iguales o cayeron, y el uso de tarjetas de crédito muestra una desaceleración clara.
El crédito sale del banco y entra al comercio
La respuesta del retail ha sido pragmática: crear sus propias líneas de financiación para cerrar ventas que antes se perdían en caja.
Daniel Garzón, founder y CEO de Creditop, lo resume así “Cada punto que sube la tasa de política monetaria es un punto que encarece el crédito con tarjeta y que frena el consumo… abrir una línea de financiación propia deja de ser un proyecto lejano y se convierte en una decisión que se toma ahora”.
A diferencia del crédito bancario, estas soluciones permiten que el comercio defina condiciones directamente: tasa, plazo y perfil del cliente. El resultado es mayor flexibilidad comercial y, en algunos casos, financiación a cero interés para incentivar la compra.
De eventos a salud: el modelo ya está en marcha
La financiación directa ya no es un piloto aislado. Está presente en múltiples sectores:
- Eventos: TuBoleta financia boletería
- Hogar: Amoblando Pullman ofrece compras a cuotas
- Tecnología: Celucambio y Refurbi permiten financiar celulares
- Salud: Dentix habilita pagos a cuotas para tratamientos
Este cambio operativo tiene un impacto directo en ventas. Los comercios que ofrecen financiación propia pueden aumentar ventas hasta en 25 % y elevar el ticket promedio en cerca de 50 %, según análisis de Fenalco y actores fintech.
Garzón agrega otro punto clave “Un comercio no necesita convertirse en banco para habilitar su propia financiación… la infraestructura tecnológica asume la originación, la gestión de cartera y el cobro”.
Un cambio estructural en el consumo
Los datos muestran que la tendencia ya superó la etapa experimental. Más de 350.000 transacciones y más de USD 40 millones desembolsados en el país confirman que la financiación directa dejó de ser marginal.
A nivel internacional, el fenómeno también crece. McKinsey ha documentado que el financiamiento en punto de venta duplicó su tamaño en Estados Unidos entre 2015 y 2019, restando participación a las tarjetas de crédito.
En América Latina, el alto costo de las comisiones —superiores al 1 % del PIB regional— ha acelerado la búsqueda de alternativas.
Lo que cambia para el retail y la banca
El movimiento tiene implicaciones directas. El crédito deja de ser solo un producto financiero y se convierte en una herramienta comercial integrada al punto de venta.
Para los comercios, significa recuperar control sobre la conversión y el margen. Para los bancos, representa una presión sobre uno de sus negocios más rentables: el crédito de consumo vía tarjeta.
La próxima decisión del Banco de la República sobre tasas será relevante, pero una parte del mercado ya empezó a operar bajo otra lógica. Si esta tendencia se consolida, el retail colombiano podría redefinir la forma en que se financia el consumo, trasladando poder desde el sistema financiero hacia el punto de venta.