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Conciertos pueden superar los 100 decibelios: cómo proteger la audición
Los conciertos pueden alcanzar entre 100 y 120 decibelios, niveles que reducen drásticamente el tiempo seguro de exposición y elevan el riesgo auditivo.
Martes, Septiembre 1, 2026
Los conciertos y festivales pueden alcanzar niveles de sonido de entre 100 y 120 decibelios (dB), una intensidad en la que el tiempo seguro de exposición disminuye de manera considerable y aumenta el riesgo de daño auditivo.
Según los estándares sanitarios citados en el insumo, una exposición de 85 dB puede considerarse segura durante un máximo de ocho horas, pero a 100 dB ese tiempo se reduce a cerca de 15 minutos. Por encima de 120 dB, el margen seguro es todavía menor.
El problema afecta especialmente a los jóvenes. La Organización Mundial de la Salud estima que más de 1.100 millones de personas entre 12 y 35 años están en riesgo de pérdida auditiva por exposición a música a alto volumen y uso inadecuado de dispositivos personales.
Cómo proteger la audición en conciertos y festivales
Uno de los factores que agravan el riesgo es la baja percepción del problema. De acuerdo con un estudio de GAES, 60% de los jóvenes encuestados dice no preocuparse por su salud auditiva, mientras que 82% reconoce exponerse habitualmente a sonidos elevados.
Además, uno de cada tres jóvenes afirma haber experimentado hipoacusia temporal o zumbidos después de salir de fiesta o asistir a un evento musical.
La sensación de oídos tapados o la aparición de tinnitus después de un concierto no debería normalizarse. Según los especialistas citados por GAES, estos síntomas pueden indicar un sobreesfuerzo o daño de las células del oído interno y, cuando la exposición se repite, el efecto puede volverse irreversible.
Cinco medidas para reducir el riesgo auditivo
Entre las recomendaciones entregadas por GAES está utilizar protección auditiva especializada, capaz de reducir entre 15 y 25 dB la intensidad recibida sin necesariamente afectar la experiencia musical.
También se recomienda evitar ubicarse directamente frente a altavoces, realizar pausas de 10 a 15 minutos por cada hora de exposición en zonas con menor nivel sonoro y moderar el uso de audífonos antes y después del evento.
Para estos últimos, GAES propone la regla 60/60: no superar el 60% del volumen máximo y limitar el uso continuo a 60 minutos.
Si el zumbido, la sensación de oído tapado o los cambios en la audición persisten después del concierto, la recomendación es consultar a un profesional para realizar una evaluación auditiva.
Con el crecimiento de festivales y eventos masivos, el cuidado auditivo empieza a formar parte de una conversación más amplia sobre prevención. El riesgo no depende únicamente de qué tan fuerte suena la música, sino de cuánto tiempo dura la exposición y qué medidas toma cada persona para reducirla.