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Crowdfunding regulado abre una nueva vía de financiación para la construcción en Colombia

El crowdfunding regulado empieza a ganar terreno como fuente complementaria de capital para empresas inmobiliarias y constructoras en Colombia.
Lunes, Agosto 10, 2026

El crowdfunding regulado comienza a ganar espacio como una alternativa complementaria de financiación para empresas inmobiliarias y constructoras en Colombia, en momentos en que el sector sigue buscando nuevas fuentes de capital para recuperar dinamismo.

Durante el primer trimestre de 2026, el valor agregado de la construcción cayó 5,4% frente al mismo periodo del año anterior, mientras que el componente de edificaciones retrocedió 8,2%, según los Indicadores Económicos Alrededor de la Construcción del DANE.

La presión sobre el sector está llevando a constructoras y desarrolladores a explorar mecanismos distintos al crédito bancario tradicional. Uno de ellos es la financiación colaborativa, que permite que múltiples inversionistas aporten recursos a proyectos productivos a través de plataformas autorizadas y vigiladas por la Superintendencia Financiera.

Solo dos plataformas están autorizadas

Actualmente solo dos plataformas cuentan con autorización para operar bajo este esquema en Colombia.

Terrenta S.A. es la única enfocada exclusivamente en proyectos inmobiliarios y de construcción, con iniciativas en vivienda, hotelería, comercio, logística y desarrollos tecnológicos asociados con el sector.

“Las empresas necesitan ampliar sus opciones de financiación en un momento en el que el sector enfrenta importantes retos. El crowdfunding regulado surge como una herramienta complementaria que permite conectar el ahorro de miles de personas con proyectos reales de construcción e infraestructura”, explicó Marcello Galeano, cofundador de Terrenta.

A diferencia de esquemas informales de inversión colectiva, este modelo exige autorización previa de la Superintendencia Financiera y contempla reglas para evaluación de proyectos, recaudo de recursos, gestión de riesgos y seguimiento de cada operación.

Inversiones desde $100.000

Uno de los elementos que busca ampliar la participación de inversionistas es el monto de entrada.

Terrenta permite participar en proyectos desde $100.000, reduciendo una barrera que históricamente ha limitado el acceso a inversiones inmobiliarias.

La plataforma analiza la viabilidad financiera, jurídica y técnica de los proyectos antes de publicarlos y presenta a los inversionistas información estandarizada sobre montos, plazos, tasas, garantías y riesgos.

Además, las operaciones quedan representadas en Valores de Financiación Colaborativa y registradas mediante tecnología blockchain, con el objetivo de aportar trazabilidad y verificabilidad al proceso.

No reemplaza al crédito bancario

El modelo no está planteado como sustituto del sistema financiero tradicional.

La lógica es ampliar las alternativas de capital disponibles para los desarrolladores, permitiéndoles definir condiciones de financiación ajustadas a cada proyecto, como montos, tasas, plazos y periodos de gracia.

Eso puede resultar especialmente relevante para iniciativas que no encajan completamente en los criterios o tiempos del crédito bancario convencional.

Primeros proyectos financiados

Terrenta ya ha financiado proyectos concretos bajo este modelo.

Su primera operación fue la renovación del Hotel Arena Suites, ubicado cerca del Movistar Arena y del estadio El Campín, en Bogotá.

Posteriormente, la plataforma consiguió los recursos para impulsar el desarrollo del Centro Cultural La Catedral, en La Candelaria.

Tras el resultado de la primera campaña, Terrenta anunció una segunda fase para este proyecto durante agosto de 2026.

Una opción que llega en un momento sensible para el sector

La caída de la actividad constructora durante el primer trimestre muestra que la reactivación todavía enfrenta obstáculos.

En ese contexto, mecanismos de financiación colaborativa pueden ampliar el acceso a capital, pero su crecimiento dependerá de la confianza de los inversionistas, la calidad de los proyectos publicados y la capacidad de las plataformas para gestionar riesgos de manera adecuada.

Para el sector inmobiliario y constructor, el crowdfunding regulado empieza a perfilarse como una fuente complementaria que puede ganar relevancia si logra demostrar que conecta capital con proyectos viables sin sacrificar transparencia ni disciplina financiera.