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Cuidado de la audición se plantea como propósito consciente para 2026
El cuidado de la audición se consolida como un propósito consciente para 2026 ante el aumento global de la pérdida auditiva.
Jueves, Enero 15, 2026
El cuidado de la audición ha pasado de ser un tema secundario a una conversación necesaria en un contexto marcado por rutinas aceleradas, exposición constante al ruido y uso prolongado de dispositivos personales. Escuchar bien no solo impacta la comunicación diaria, sino que incide directamente en la concentración, el bienestar emocional y la calidad de vida a largo plazo.
La magnitud del reto es clara. Para 2050, la Organización Mundial de la Salud proyecta que cerca de 2.500 millones de personas vivirán con algún grado de pérdida de audición, una cifra que plantea la urgencia de adoptar medidas preventivas desde hoy.
Cuidado de la audición: un hábito preventivo con impacto en la calidad de vida
Convertir el cuidado auditivo en un propósito consciente implica reconocer que la pérdida de audición no ocurre de manera repentina, sino como resultado de exposiciones repetidas a ruidos intensos, hábitos cotidianos y falta de prevención.
“Hoy vivimos en un entorno donde el uso constante de audífonos, la exposición a ruidos intensos y el ruido urbano hacen parte de nuestra rutina diaria”, señaló Diego Robayo, Retail Trainer de GAES, una marca de Amplifon.
Para el especialista, asumir el cuidado de la audición como un propósito para 2026 es clave para preservar la calidad de vida y la interacción con el entorno.
Pequeñas decisiones que protegen la audición
El insumo destaca que no se requieren cambios drásticos para proteger la audición. Por el contrario, son las decisiones cotidianas las que generan un impacto sostenido en el tiempo:
Incluir revisiones auditivas en los chequeos de rutina, permitiendo detectar alteraciones de forma temprana y actuar de manera preventiva.
Regular el volumen de dispositivos personales, evitando exposiciones prolongadas a niveles elevados y haciendo pausas frecuentes.
Proteger los oídos en ambientes ruidosos, como conciertos, eventos deportivos, espacios industriales o celebraciones.
No normalizar señales de alerta, como zumbidos, dificultad para seguir conversaciones o necesidad constante de subir el volumen.
Estas acciones, simples pero constantes, permiten reducir el riesgo de daño auditivo progresivo.
Audición y bienestar emocional
El cuidado de la audición también está estrechamente ligado al bienestar emocional y social. Escuchar bien facilita la interacción, fortalece las relaciones y permite mantenerse activo y conectado, evitando el aislamiento que suele acompañar la pérdida auditiva no atendida.
Desde esta perspectiva, la salud auditiva se convierte en un componente integral del bienestar, al igual que la salud visual o cardiovascular.
Un propósito sencillo con efectos duraderos
Hacer del cuidado de la audición un propósito para 2026 es una decisión accesible y con efectos a largo plazo. Pequeñas acciones sostenidas en el tiempo pueden marcar la diferencia entre limitar la experiencia cotidiana o seguir conectado con los sonidos, las conversaciones y los vínculos que hacen parte de la vida diaria.
El mensaje es claro: escuchar mejor es vivir mejor, y comenzar por la prevención es una forma consciente de apostar por bienestar, calidad de vida y participación plena en el entorno.