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El arrepentimiento financiero marca el inicio de 2026 para los colombianos
Un estudio de MejorCDT revela que el 79% de los colombianos se arrepiente de cómo gastó su prima, mientras crece la conciencia por ahorrar en 2026.
Sábado, Enero 24, 2026
El arrepentimiento financiero en Colombia se consolidó como una señal clara del cierre de 2025 y del ánimo con el que los hogares enfrentan 2026. Así lo revela la segunda edición del Índice de Arrepentimiento Financiero (IAF), elaborado por MejorCDT junto a la firma de investigación Views©, un estudio que pone en evidencia la brecha entre la intención de ahorrar y la realidad del gasto.
De acuerdo con el informe, el 79% de los colombianos se arrepiente de cómo utilizó ingresos extraordinarios como la prima, una cifra que incluso aumenta frente a mediciones anteriores y confirma la dificultad estructural para convertir ingresos ocasionales en ahorro o patrimonio.
Cuando la prima se diluye en el gasto cotidiano
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el problema no está en la planeación, sino en la ejecución. Aunque el 55% de los encuestados aseguró haber planificado el uso de su prima, ocho de cada diez terminaron arrepintiéndose del resultado.
El informe señala que, entre quienes se arrepienten, compras, pago de deudas y necesidades básicas concentran más del 51% del gasto, lo que explica por qué estos recursos terminan siendo percibidos como “plata de bolsillo” y no como una oportunidad de estabilidad financiera.
En contraste, quienes no se arrepienten presentan un comportamiento financiero claramente distinto: destinan una mayor proporción de sus ingresos al ahorro y a la construcción de patrimonio, y logran iniciar el año con menor presión financiera.
Optimismo, ahorro y control de la deuda
El estudio muestra que el 76% de las personas que no se arrepienten inicia 2026 con una visión optimista, mientras que el 96% se declara tranquilo frente a sus deudas. Además, el 21% de este grupo invierte directamente en ahorro y patrimonio, una proporción significativamente mayor que entre quienes expresan arrepentimiento.
Esta diferencia se refleja también en la composición del gasto: en los hogares sin arrepentimiento financiero, compras, deudas y necesidades básicas representan solo el 31% del uso del dinero, frente a más del 51% entre quienes sí lamentan sus decisiones.
Más conciencia, pero con barreras persistentes
El contexto político y económico del país está influyendo en el comportamiento de los hogares. El 46% de los colombianos afirma que será más prudente al ahorrar o invertir en 2026, una señal de mayor cautela frente a la incertidumbre.
Sin embargo, el estudio identifica barreras estructurales que siguen frenando la inversión: la percepción de que se necesita mucho dinero para empezar (21%), la idea de que invertir requiere demasiado tiempo (21%) y la desconfianza en plataformas digitales (27%). A esto se suma el desconocimiento sobre productos, rendimientos y riesgos.
El ahorro como factor de bienestar financiero
Para Carlos Correa, director ejecutivo y cofundador de MejorCDT, el estudio confirma una relación directa entre ahorro y bienestar financiero “El ahorro es el único motor capaz de convertir el dinero en bienestar tangible. Mientras el gasto impulsivo deja un rastro de arrepentimiento, la inversión genera estabilidad y mayor capacidad para enfrentar imprevistos”, afirmó.
El informe respalda esta afirmación: el 92% de quienes ahorraron logró conservar su capital y mejorar su estabilidad financiera, una diferencia clave frente a quienes priorizaron el gasto inmediato.
Una señal clara para 2026
El arrepentimiento financiero no es solo una emoción, sino un indicador de alerta para el sistema financiero y para las políticas de educación económica. El estudio muestra que la intención de ahorrar existe, pero requiere herramientas simples, confianza y pedagogía para convertirse en acción.
De cara a 2026, el reto no será convencer a los colombianos de la importancia del ahorro, sino ayudarlos a ejecutar mejores decisiones financieras desde el momento en que reciben ingresos extraordinarios.