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El Niño eleva los riesgos por mal manejo de residuos en las empresas colombianas

Colombia registró 438 incendios forestales hasta el 6 de agosto de 2026. ATICA pide a las empresas reforzar el almacenamiento y la gestión de residuos.
Domingo, 25 de octubre de 2026

Colombia registró 438 incendios forestales y 7.153 hectáreas de cobertura vegetal afectadas entre el 16 de junio y el 6 de agosto de 2026, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Aunque estas cifras no corresponden específicamente a incidentes relacionados con residuos empresariales, evidencian la importancia de fortalecer las medidas de prevención durante los periodos de altas temperaturas.

La situación adquiere mayor relevancia después de que el IDEAM confirmara, el 8 de octubre, la presencia del fenómeno de El Niño, con una probabilidad del 83% de mantener una intensidad fuerte a muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027.

Ante estas condiciones, la compañía colombiana ATICA, especializada en gestión de residuos, advierte que el almacenamiento inadecuado de materiales combustibles, las quemas y las deficiencias en la disposición de residuos pueden incrementar los riesgos ambientales y operativos de las organizaciones.

El Niño obliga a reforzar la gestión de residuos empresariales

Las altas temperaturas y los periodos de baja humedad hacen especialmente importante revisar cómo se almacenan los materiales que pueden representar riesgos de combustión.

En industrias, centros logísticos y establecimientos comerciales, la acumulación de residuos sin separación adecuada puede generar condiciones inseguras, particularmente cuando existen materiales combustibles o sustancias que requieren manejo especializado.

Los residuos peligrosos (RESPEL) demandan controles adicionales de identificación, almacenamiento, transporte, tratamiento y disposición, según sus características y las obligaciones ambientales aplicables.

Para las empresas, una gestión inadecuada puede derivar en incidentes operativos, afectaciones ambientales y posibles incumplimientos normativos.

ATICA señala que la prevención comienza por identificar los tipos de residuos generados y establecer procedimientos acordes con sus características, evitando que permanezcan almacenados durante periodos prolongados sin los controles necesarios.

ATICA gestionó más de 515.000 toneladas de residuos en 2025

El volumen de materiales que manejan las organizaciones también muestra la importancia de contar con procesos de aprovechamiento, tratamiento y disposición final.

Durante 2025, ATICA reportó la gestión de 515.099 toneladas de residuos, mediante diferentes procesos de recuperación y tratamiento.

Según las cifras de la compañía, el 18,8% correspondió a aprovechamiento, el 8,2% a valorización, el 78,7% recibió tratamiento especializado y el 2,5% fue destinado a disposición final.

La información permite observar las distintas alternativas de tratamiento, pero también la necesidad de contar con registros claros sobre el destino de los materiales.

En particular, la separación desde el origen y la trazabilidad permiten identificar qué residuos pueden recuperarse y cuáles deben someterse a procedimientos especializados.

Cinco medidas para reducir los riesgos del manejo de residuos

Ante la perspectiva de un fenómeno de El Niño que podría extender sus efectos durante 2027, ATICA plantea cinco aspectos que las empresas deberían revisar:

  1. Identificar los residuos generados: conocer los materiales producidos y sus volúmenes para definir las condiciones de manejo.
  2. Evaluar el almacenamiento: comprobar que las instalaciones cuenten con condiciones adecuadas para los residuos recibidos.
  3. Fortalecer el aprovechamiento: separar los materiales que pueden recuperarse y evitar su contaminación con otros residuos.
  4. Controlar los residuos especiales y peligrosos: asegurar su entrega a gestores autorizados y aplicar tratamientos apropiados.
  5. Garantizar la trazabilidad: verificar el destino final de los residuos y conservar los soportes de gestión correspondientes.

Estas medidas resultan especialmente relevantes para las organizaciones con operaciones industriales y comerciales, donde el volumen y la diversidad de residuos pueden incrementar las necesidades de control.

La evolución de las condiciones climáticas obliga a incorporar la prevención ambiental dentro de la planeación operativa.

Para las empresas colombianas, gestionar adecuadamente los residuos no solo representa una obligación ambiental: también es una medida para proteger instalaciones, reducir riesgos de interrupción y aprovechar materiales que pueden reincorporarse a procesos productivos.