Innovación
El smartphone entra en una nueva batalla: consumir menos energía
El crecimiento del tiempo en pantalla y la IA en dispositivos móviles están impulsando una nueva carrera por eficiencia energética.
Lunes, Mayo 25, 2026
El rendimiento de un smartphone ya no se mide únicamente por velocidad, cámaras o capacidad de procesamiento. Ahora, uno de los factores más determinantes para fabricantes y usuarios es la eficiencia energética, en medio de un escenario donde las personas pasan más de seis horas diarias conectadas.
Streaming en alta definición, videojuegos móviles, videollamadas, multitarea y herramientas de inteligencia artificial ejecutándose directamente en el dispositivo están elevando de manera significativa el consumo energético de los teléfonos inteligentes.
El fenómeno está obligando a la industria tecnológica a rediseñar arquitecturas, optimizar procesadores y desarrollar sistemas capaces de administrar energía de forma mucho más inteligente.
La eficiencia energética redefine el desarrollo móvil
La industria de semiconductores está acelerando cambios técnicos para responder a esta nueva presión sobre el consumo energético.
Según MediaTek, el avance va desde procesos de fabricación más pequeños en nanómetros hasta arquitecturas heterogéneas capaces de distribuir cargas de trabajo entre CPU, GPU y unidades especializadas de inteligencia artificial.
La llegada de la IA ejecutándose directamente en el dispositivo —conocida como IA en el edge— también está cambiando la ecuación tecnológica.
Aunque estas capacidades demandan mayor poder de cómputo, también permiten procesar información localmente, reduciendo dependencia de la nube, latencia y parte del consumo asociado a conectividad.
“La batería depende de qué tan inteligente es el dispositivo”
Para MediaTek, el desafío actual no es únicamente aumentar el tamaño de la batería, sino desarrollar dispositivos capaces de administrar mejor cada recurso energético.
Patricia Velásquez Martínez, directora adjunta para Colombia y Centroamérica de MediaTek, aseguró que la optimización energética ya se convirtió en un factor central de experiencia de usuario.
“Hoy la duración de la batería no depende solo del tamaño, sino de qué tan inteligente es el dispositivo para gestionar cada proceso”, afirmó.
La ejecutiva explicó que las nuevas plataformas integran gestión dinámica de energía, aceleradores de IA y optimización térmica en tiempo real para adaptar automáticamente el consumo según el tipo de tarea.
Eso significa que el dispositivo asigna recursos diferentes dependiendo si el usuario está en una videollamada, ejecutando IA generativa o jugando videojuegos móviles.
Menos calor, mayor vida útil y mejor rendimiento
La carrera por eficiencia energética también tiene implicaciones más amplias para el mercado tecnológico.
Una mejor administración de energía reduce generación de calor, mejora estabilidad del rendimiento sostenido y extiende la vida útil de los dispositivos.
Esto adquiere especial relevancia en mercados como América Latina, donde el smartphone funciona como principal centro de productividad, entretenimiento, comunicación y acceso digital para millones de usuarios.
En paralelo, el crecimiento de aplicaciones basadas en inteligencia artificial está acelerando una nueva competencia entre fabricantes de chips y dispositivos móviles, donde la eficiencia energética empieza a ser tan importante como la potencia bruta de procesamiento.
La evolución del smartphone muestra que la próxima gran diferenciación tecnológica no dependerá únicamente de quién ofrezca más inteligencia artificial, sino de quién logre ejecutarla consumiendo menos energía y manteniendo experiencias sostenibles para el usuario.