Negocios

Empresas enfrentan una nueva era de competencia y riesgos globales

Divisiones geopolíticas, clima extremo e IA aceleran una nueva era de competencia que redefine los riesgos empresariales en 2026.
Miércoles, Enero 14, 2026

Las empresas globales entran en 2026 enfrentando un entorno de riesgo más complejo, fragmentado y volátil, marcado por tensiones geopolíticas, disrupción tecnológica y desafíos sociales crecientes. Así lo advierten líderes de Marsh y Zurich Insurance Group, a partir de los hallazgos del Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial.

El informe identifica como riesgos inmediatos prioritarios para 2026 la confrontación geoeconómica, los conflictos armados entre Estados, los eventos climáticos extremos, la polarización social y la desinformación.

Divisiones sociales y geopolíticas: el nuevo centro del riesgo

Andrew George, presidente de Specialty en Marsh Risk, advierte que las divisiones profundas se han convertido en el núcleo de los riesgos sociales actuales, desde la fragmentación social y la inequidad hasta el deterioro del bienestar.

“A pesar de la creciente gravedad de estos riesgos, los gobiernos se están alejando de marcos diseñados para abordar desafíos compartidos”, señaló, alertando que esta tendencia empuja a las sociedades hacia mayores niveles de inestabilidad y conflicto.

Una década turbulenta para el negocio global

La mirada de largo plazo es aún más desafiante. Según el informe, el 57% de los líderes empresariales prevé un panorama “turbulento o tormentoso” durante la próxima década, y prácticamente todos los riesgos globales aumentarán en gravedad en los próximos 10 años.

Esta perspectiva está dominada por riesgos ambientales y tecnológicos, que no solo amenazan operaciones, sino que reconfiguran mercados laborales, cadenas de valor y modelos de negocio.

Salud, pensiones y cohesión social: riesgos subestimados

Alison Martin, CEO de Life, Health and Bank Distribution en Zurich, subrayó que las brechas en salud pública y sistemas de pensiones preocupan profundamente a los líderes empresariales, por su impacto directo en la estabilidad social y la fuerza laboral.

Sin embargo, advirtió que estos riesgos sociales apenas aparecen en la proyección a 10 años, pese a que ya están reconfigurando el entorno económico y político.

“Si no actuamos con urgencia y colaboración, corremos el riesgo de ignorar amenazas que podrían definir nuestro futuro”, afirmó.

IA, computación cuántica y empleo: una disrupción estructural

El informe destaca que los avances en inteligencia artificial y computación cuántica tendrán un impacto significativo en:

  • Mercados laborales

  • Estructuras sociales

  • Infraestructura crítica

  • Geopolítica

Estas tecnologías, si no se gestionan adecuadamente, podrían ampliar las brechas económicas globales, generar redundancia de roles y concentrar el poder económico.

Para la alta dirección, el reto no es tecnológico, sino estratégico y de gobernanza.

Infraestructura crítica: un riesgo subvalorado

Peter Giger, Chief Risk Officer de Zurich, alertó sobre una omisión peligrosa: la infraestructura crítica ocupa apenas el puesto 23 entre los riesgos globales a 10 años, pese a su fragilidad.

Desde redes eléctricas sobrecargadas por el calor extremo hasta ciudades costeras amenazadas por el aumento del nivel del mar, la dependencia de sistemas subfinanciados y poco preparados expone a las economías a fallas sistémicas.

“Cuando la infraestructura falla, todo lo demás está en riesgo”, advirtió.

Riesgo, resiliencia y liderazgo empresarial

El consenso entre Marsh y Zurich es contundente: los riesgos están cada vez más interconectados y exigen una respuesta coordinada entre gobiernos y empresas.

Andrew George concluyó que, a medida que la automatización y la computación cuántica se aceleran, la resiliencia empresarial dependerá de la capacidad de anticipar disrupciones sistémicas, proteger la confianza digital y adaptar la fuerza laboral a un entorno de competencia permanente.

Una señal clara para la alta dirección

El Informe de Riesgos Globales 2026 deja un mensaje inequívoco para CEOs, juntas directivas y líderes estratégicos: la gestión del riesgo ya no es defensiva, es una palanca de competitividad.

En una nueva era de competencia global, anticipar, invertir en resiliencia y actuar con visión sistémica será determinante para la sostenibilidad del negocio.