Innovación
Enfermedad renal silenciosa: el riesgo que puede reducir la esperanza de vida
Especialistas advierten sobre la enfermedad renal crónica y la importancia del diagnóstico temprano para prevenir daños irreversibles.
Viernes, Marzo 6, 2026
En el cuerpo humano, los riñones cumplen una función vital: filtrar toxinas, regular líquidos y mantener el equilibrio interno del organismo. Sin embargo, las enfermedades renales suelen avanzar de forma silenciosa, sin síntomas evidentes durante sus primeras etapas, lo que dificulta su detección temprana.
En el marco del Día Mundial del Riñón, la Fundación Santa Fe de Bogotá y Bayer hacen un llamado para liderar la detección temprana de la Enfermedad Renal Diabética, una condición que puede acortar la esperanza de vida hasta en 16 años.
Una enfermedad que afecta a millones de personas
La enfermedad renal crónica (ERC) se ha convertido en un problema de salud pública global. Se estima que el 10 % de la población mundial —aproximadamente 850 millones de personas— vive con esta condición, que en 2023 se posicionó como la novena causa de muerte en el mundo.
Además, afecta al 14 % de los adultos mayores de 20 años, lo que refleja su creciente impacto en los sistemas de salud y en la calidad de vida de los pacientes.
Entre los principales factores de riesgo asociados a esta enfermedad se encuentran:
diabetes mellitus
hipertensión arterial
sobrepeso y obesidad
Estos factores pueden deteriorar progresivamente la función renal, muchas veces sin que el paciente sea consciente del daño.
Diabetes y daño renal: una relación crítica
Uno de los vínculos más relevantes en la progresión de la enfermedad renal es la diabetes. Aproximadamente el 40 % de las personas con diabetes desarrolla algún grado de daño renal, debido al impacto prolongado de la hiperglucemia en los vasos sanguíneos del riñón.
Además, otros factores como la hipertensión arterial o la presencia de proteínas en la orina pueden acelerar el deterioro de la función renal.
“La detección temprana es nuestra mejor herramienta frente a la caída silenciosa de la función renal en la población. Integrar biomarcadores más sensibles permite intervenir antes de que el daño estructural sea irreversible”, explica el doctor Gustavo Guzmán, jefe de la sección de Nefrología de la Fundación Santa Fe de Bogotá.
En muchos casos, los pacientes pueden presentar albuminuria (presencia de proteínas en la orina) o una disminución de la tasa de filtración glomerular, indicadores clave para detectar la enfermedad en sus primeras etapas.
La importancia de la prevención y el diagnóstico temprano
Especialistas en salud coinciden en que la prevención es el factor más importante para enfrentar esta enfermedad.
La identificación temprana de factores de riesgo, el monitoreo médico constante y la adopción de hábitos saludables permiten proteger simultáneamente la salud del corazón y los riñones, órganos estrechamente relacionados en el equilibrio del organismo.
“Más allá del control glucémico, la terapia actual debe frenar procesos que generan cicatrices en el riñón y aumentan el riesgo cardiovascular en los pacientes con diabetes”, explica Silvia Rey, asesora médica senior para temas cardiorrenales en Bayer.
La hidratación adecuada también juega un papel relevante en la salud renal, ya que permite a las nefronas —las unidades funcionales del riñón— eliminar toxinas de forma eficiente.
Un enfoque integral para proteger la salud renal
El abordaje de la enfermedad renal ha evolucionado hacia modelos de atención que integran prevención, diagnóstico temprano y manejo clínico integral.
El objetivo es preservar la función renal durante el mayor tiempo posible y evitar tratamientos de alta complejidad, como la diálisis, que impactan significativamente la calidad de vida de los pacientes.
En un escenario global donde las enfermedades crónicas continúan en aumento, la prevención y el monitoreo temprano se consolidan como las herramientas más efectivas para proteger la salud renal y reducir su impacto en la población.