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Fallas en servicios financieros exponen la urgencia de modernizar la infraestructura tecnológica en Colombia

Interrupciones en servicios financieros revelan riesgos de operar con sistemas antiguos y aceleran el debate sobre modernización tecnológica.
Lunes, Marzo 9, 2026

Las recientes interrupciones en plataformas financieras digitales han vuelto a poner sobre la mesa un tema crítico para la economía digital: la fragilidad de las infraestructuras tecnológicas que soportan servicios esenciales para millones de usuarios. Transferencias interbancarias, pagos digitales y operaciones desde aplicaciones móviles han experimentado fallas que, más allá del incidente puntual, reflejan un desafío estructural para sectores altamente digitalizados.

De acuerdo con especialistas del sector tecnológico, estos eventos deben entenderse como una señal de alerta sobre la necesidad de acelerar los procesos de modernización tecnológica en organizaciones que dependen de plataformas críticas para su operación diaria.

El costo invisible de mantener sistemas antiguos

En muchas grandes organizaciones, especialmente en el sector financiero, conviven tecnologías modernas con infraestructuras heredadas que siguen siendo esenciales para el funcionamiento del negocio.

Según estimaciones de la industria, entre el 60 % y el 80 % del presupuesto tecnológico de las grandes organizaciones se destina a mantener y operar sistemas antiguos, recursos que podrían invertirse en innovación y desarrollo de nuevas capacidades digitales.

Este fenómeno, conocido como legacy systems dependency, se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la transformación digital. Aunque muchas entidades han implementado nuevas capas tecnológicas para mejorar la experiencia del usuario, estas innovaciones a menudo se apoyan sobre plataformas centrales que tienen décadas de antigüedad.

Patricio Fuentes Aros, gerente general de SONDA Colombia, explicó que esta combinación de sistemas puede generar riesgos operativos significativos.

“Hoy muchas entidades operan combinando tecnologías antiguas y modernas. En muchos casos, sistemas críticos que funcionan bien de forma aislada están obsoletos, pero se mantienen activos porque reemplazarlos implica costos y riesgos operativos difíciles de cuantificar”, señaló.

Cuando la digitalización aumenta el impacto de las fallas

El crecimiento de los servicios financieros digitales ha elevado la dependencia tecnológica de la economía. Según cifras de la Superintendencia Financiera, más del 82 % de las operaciones financieras en Colombia ya se realizan a través de canales digitales, principalmente internet y aplicaciones móviles.

Este cambio estructural implica que cualquier interrupción tecnológica puede tener efectos inmediatos sobre millones de usuarios y sobre el funcionamiento cotidiano de empresas y comercios.

Sectores como banca, telecomunicaciones, comercio electrónico, transporte o servicios públicos comparten hoy una característica común: operan sobre plataformas tecnológicas críticas que requieren niveles cada vez mayores de disponibilidad, escalabilidad y resiliencia.

En este contexto, las fallas tecnológicas dejan de ser incidentes aislados para convertirse en riesgos sistémicos que pueden afectar la confianza en los servicios digitales.

Modernización tecnológica: un desafío estratégico

Actualizar las plataformas tecnológicas en sectores críticos no es una tarea sencilla. Migrar sistemas que procesan millones de transacciones diarias implica riesgos operativos, costos significativos y procesos complejos de integración.

Sin embargo, posponer estos procesos puede resultar aún más costoso a largo plazo, ya que aumenta la probabilidad de fallas masivas, interrupciones en el servicio y pérdida de confianza por parte de los usuarios.

“Migrar plataformas críticas es un desafío estratégico. No hacerlo incrementa el riesgo de interrupciones que pueden impactar directamente a millones de personas”, advierten expertos del sector tecnológico.

Diversificar proveedores y fortalecer la resiliencia digital

Otro elemento que ha ganado relevancia en la discusión es la concentración tecnológica. En muchas organizaciones, la dependencia de pocos proveedores o de arquitecturas cerradas puede limitar la capacidad de respuesta frente a incidentes tecnológicos.

Patricio Fuentes Aros, gerente general de SONDA Colombia, señala que diversificar tecnologías y proveedores es una estrategia clave para fortalecer la resiliencia operativa.

“Escuchar solo a unos pocos proveedores o confiar exclusivamente en ciertas tecnologías puede limitar la capacidad de respuesta. La diversificación tecnológica fortalece la resiliencia, aunque exige mejores capacidades de integración y gobierno de TI”, afirmó. 

En un entorno donde la economía depende cada vez más de plataformas digitales, la confianza de los usuarios se convierte en el activo más importante para cualquier organización que gestione servicios críticos.

Por ello, los especialistas coinciden en que las empresas deben avanzar hacia arquitecturas tecnológicas modernas, interoperables y redundantes que garanticen continuidad operativa incluso ante eventos inesperados.

Como concluye el análisis del sector tecnológico: cada interrupción digital no solo representa una falla técnica, sino una oportunidad para replantear la infraestructura que sostiene la economía digital del país.