Actualidad
FGA Fondo de Garantías respaldó 6,2 millones de créditos por $8,5 billones en seis meses
FGA Fondo de Garantías respaldó 6,2 millones de operaciones de crédito por $8,5 billones en el primer semestre de 2026; 86% se gestionó digitalmente.
Miércoles, Agosto 26, 2026
FGA Fondo de Garantías respaldó 6,2 millones de operaciones de crédito por $8,5 billones durante el primer semestre de 2026, facilitando el acceso a financiación de más de 3,1 millones de colombianos. La digitalización tuvo un peso determinante: 86% de las operaciones se realizó mediante garantías digitales.
Las cifras fueron presentadas durante la 60ª Convención Bancaria de Asobancaria y muestran un mercado de crédito cada vez más diversificado entre bancos, fintechs, comercios y otros intermediarios.
En promedio, el volumen reportado equivale a cerca de 38.000 operaciones respaldadas por día durante el periodo.
Las fintechs concentraron 4,3 millones de operaciones respaldadas
El mayor volumen provino de las fintechs. Durante los primeros seis meses del año, cerca de 4,3 millones de operaciones respaldadas correspondieron a este tipo de compañías, mientras alrededor de un millón provinieron de bancos y más de 443.000 estuvieron asociadas con empresas del sector retail.
La distribución evidencia cómo los canales digitales están ganando relevancia en la originación de crédito, especialmente en segmentos que buscan procesos más ágiles y nuevas alternativas de financiación.
“Hoy vemos un ecosistema mucho más diverso, en el que bancos, fintechs y otros actores están encontrando nuevas formas de acercar el crédito a las personas”, afirmó David Bocanument, presidente de FGA Fondo de Garantías.
El valor de los créditos garantizados creció 63%
La expansión no se presentó únicamente en número de operaciones. El valor de los créditos respaldados por FGA Fondo de Garantías aumentó 63% frente al primer semestre de 2025, mientras la cantidad de operaciones creció 44%.
La financiación otorgada en comercios concentró el mayor volumen, con 4,3 millones de operaciones. Le siguieron 1,5 millones de créditos de libre inversión, más de 247.000 operaciones de libranza, 65.800 tarjetas de crédito y 54.300 microcréditos.
La mezcla muestra que las garantías ya participan en modalidades que van desde compras en comercio hasta financiación personal y microempresarial.
Cundinamarca lideró los desembolsos respaldados
La actividad también muestra diferencias territoriales. Durante el semestre, Cundinamarca concentró $2 billones en desembolsos respaldados, seguida de Antioquia con $1,1 billones.
Después aparecen Valle del Cauca, con $558.500 millones; Atlántico, con $420.500 millones; y Santander, con $300.800 millones.
Estos cinco territorios concentraron una parte importante de los recursos garantizados durante el periodo.
FGA Fondo de Garantías pagó $391.000 millones por créditos incumplidos
El crecimiento de las garantías también implica una mayor materialización del riesgo. Durante el primer semestre, FGA Fondo de Garantías pagó $391.000 millones a intermediarios de crédito por garantías que se hicieron efectivas, un incremento de 95% frente al mismo periodo de 2025.
Estos pagos funcionan como una protección para entidades financieras y otros originadores cuando un crédito entra en incumplimiento, permitiéndoles reducir parte de la exposición y mantener capacidad para seguir colocando financiación.
El dato resulta especialmente relevante en un mercado en el que cada vez participan más actores y modelos de crédito.
Las garantías digitales ganan peso en el nuevo ecosistema financiero
En sus 29 años de operación, FGA Fondo de Garantías ha respaldado $63 billones en 40 millones de operaciones de crédito, llegando a más de 10,7 millones de colombianos.
La evolución reciente muestra, sin embargo, un cambio en la forma de operar: mayor peso de fintechs, más procesos digitales y una diversificación de los canales por los que las personas acceden a financiación.
Para el sistema financiero colombiano, el crecimiento de estas garantías refleja una transformación de fondo: el acceso al crédito ya no depende exclusivamente de la banca tradicional y empieza a apoyarse en una red más amplia de intermediarios, tecnología y mecanismos de cobertura del riesgo.