Innovación

Fundaciones invirtieron más de $1 billón en proyectos sociales en Colombia

Las fundaciones de AFE movilizaron más de $1 billón en inversión social durante 2025. El sector plantea medir resultados y no solo actividades.
Viernes, 6 de noviembre de 2026

La inversión social en Colombia superó $1 billón durante 2025, según el balance de las fundaciones familiares y empresariales asociadas a AFE Colombia. Los recursos permitieron desarrollar cerca de 1.000 iniciativas en 934 municipios de los 32 departamentos del país, con un alcance reportado de seis millones de personas.

Las cifras fueron presentadas en el Foro AFE Prosperidad Compartida 2026, realizado en Medellín, que reunió a 724 participantes de más de 300 organizaciones empresariales, sociales, académicas y del sector público.

Sin embargo, la principal conclusión del encuentro no estuvo en el volumen de recursos movilizados, sino en la necesidad de transformar la forma en que las organizaciones evalúan el impacto de sus inversiones.

Inversión social en Colombia: el reto de demostrar resultados

La Asociación de Fundaciones Familiares y Empresariales (AFE) planteó que las organizaciones deben pasar de contabilizar beneficiarios y actividades a evaluar los cambios que generan sus programas.

“El desafío no es mostrar qué hacemos, sino entender qué cambia porque estamos ahí”, afirmó Aura Lucía Lloreda, directora ejecutiva de AFE Colombia.

La propuesta busca que los indicadores permitan orientar recursos, corregir estrategias y determinar qué intervenciones producen resultados sostenibles.

Por ejemplo, en educación, el número de estudiantes atendidos no necesariamente refleja mejoras en aprendizaje o permanencia escolar. Para demostrar resultados es necesario evaluar qué cambió después de implementar los programas.

Educación y desarrollo económico concentraron la inversión

Durante 2025, las organizaciones afiliadas a AFE concentraron sus recursos principalmente en dos áreas:

  • Educación: 34 % de la inversión, con 301.439 estudiantes atendidos directamente y más de 60.000 personas beneficiadas con formación para el trabajo.
  • Desarrollo económico: 24 % de los recursos, con apoyo a 71.000 unidades productivas que, según el balance, generaron más de 21.000 empleos adicionales.

El informe también registra 6.800 empleos directos formales generados mediante las iniciativas de desarrollo económico y señala que el 48 % de los recursos movilizados correspondió a fondos propios de las fundaciones.

Estas cifras muestran la dimensión de la actividad fundacional, aunque no permiten establecer por sí solas el impacto económico de largo plazo de las intervenciones.

¿Qué sucede cuando las fundaciones terminan sus proyectos?

Otra de las conclusiones del foro fue la necesidad de construir capacidades económicas que permanezcan en los territorios después de finalizar el acompañamiento.

Efosa Ojomo, director de Prosperidad Global del Clayton Christensen Institute, cuestionó si las intervenciones sociales responden a necesidades reales y generan oportunidades capaces de sostenerse sin financiación externa.

“Al invertir en las comunidades, ¿estamos imponiendo soluciones, o existen oportunidades para generar una demanda que permita su sostenibilidad una vez que nos hayamos marchado?”, señaló Ojomo.

Esta discusión también fue abordada por Josefina Klinger, de la Corporación Mano Cambiada, quien advirtió que los procesos de transformación comunitaria requieren plazos superiores a los ciclos de dos años que suelen establecer algunos proyectos corporativos.

El planteamiento supone un cambio para las estrategias de responsabilidad social empresarial: el éxito de una inversión no debería medirse únicamente por los recursos destinados, sino por la capacidad de las comunidades para mantener sus resultados.

Para las empresas y fundaciones colombianas, el desafío será conectar la inversión social con indicadores verificables de aprendizaje, generación de ingresos, empleo y desarrollo territorial, que permitan tomar mejores decisiones sobre los recursos disponibles.