Negocios
Inflación y tasas altas obligan a los colombianos a cuidar más su dinero
Con inflación de 6,14% y una tasa de interés de 12%, expertos recomiendan ahorrar, reducir deudas y evitar inversiones impulsivas en Colombia en 2026.
Jueves, Agosto 20, 2026
La combinación de inflación de 6,14%, una tasa de intervención del Banco de la República del 12% y un entorno económico marcado por mayor incertidumbre está obligando a los hogares colombianos a revisar con más cuidado sus decisiones financieras.
En este escenario, Emiro Stig Romero, director del programa de Finanzas y Negocios Internacionales de UCompensar, recomienda fortalecer el ahorro, reducir las obligaciones de mayor costo y evitar movimientos financieros motivados únicamente por rumores o coyunturas.
“Cuando el entorno presenta incertidumbre, la prioridad debe ser proteger el patrimonio. No es momento de asumir riesgos innecesarios, sino de fortalecer el ahorro, revisar el nivel de endeudamiento y tomar decisiones de inversión acordes con el perfil financiero de cada persona”, señaló Romero.
Finanzas personales en Colombia: priorizar el ahorro
La primera decisión pasa por aumentar la liquidez disponible. En un contexto de tasas elevadas, contar con ahorro permite enfrentar gastos inesperados sin recurrir inmediatamente a tarjetas de crédito o préstamos de consumo.
“Si vienen meses de mayor incertidumbre, el ahorro se convierte en el principal respaldo financiero de las familias”, explicó el académico.
La recomendación cobra mayor relevancia cuando el costo del crédito sigue siendo alto y la inflación reduce la capacidad de compra de los hogares.
Pagar primero las deudas más costosas
Antes de buscar nuevas oportunidades de inversión, Romero plantea revisar qué obligaciones están consumiendo una mayor proporción del presupuesto.
Las tarjetas de crédito y los créditos de consumo con tasas altas deberían estar entre las primeras prioridades de pago.
Reducir estas deudas libera flujo de caja y disminuye el costo financiero mensual.
“La mejor inversión que muchas personas pueden hacer hoy es reducir sus deudas de alto costo”, afirmó Romero.
Renta fija gana espacio en un entorno incierto
Para quienes ya cuentan con recursos destinados a inversión, el experto recomienda una posición más conservadora mientras disminuye la volatilidad económica.
Entre las opciones señala instrumentos de renta fija y productos de corto plazo, que permiten conocer con mayor anticipación la rentabilidad esperada y tienen menor exposición a movimientos abruptos del mercado.
Esto no significa que la renta variable deba descartarse, sino que la decisión debe responder al horizonte de inversión y a la tolerancia al riesgo de cada persona.
Evitar invertir por rumores o cambios coyunturales
Mover el dinero por noticias, movimientos políticos o expectativas de corto plazo puede aumentar la posibilidad de tomar decisiones equivocadas.
Antes de invertir, Romero recomienda definir tres variables: objetivo financiero, horizonte de tiempo y nivel de riesgo que se está dispuesto a asumir.
“No todas las personas tienen el mismo perfil. Una inversión adecuada para alguien puede ser inconveniente para otra”, explicó.
La recomendación apunta a separar una estrategia financiera de largo plazo de las reacciones inmediatas frente a un entorno económico cambiante.
Comprar vivienda exige revisar la capacidad de pago
La vivienda continúa siendo una alternativa de inversión para los hogares colombianos, pero las condiciones actuales obligan a revisar con mayor rigor el nivel de endeudamiento.
Para quienes buscan su primera propiedad, el análisis debería partir de cuánto puede soportar el presupuesto familiar sin comprometer otros gastos esenciales.
En el caso de una segunda vivienda como inversión, Romero recomienda evaluar la rentabilidad esperada y no tomar la decisión únicamente bajo la expectativa de valorización del inmueble.
Proteger el patrimonio antes de buscar mayores retornos
El contexto económico de 2026 plantea una lógica distinta para las finanzas personales: antes de buscar rentabilidades más altas, el objetivo debería ser fortalecer la posición financiera.
Ahorrar, reducir obligaciones costosas, invertir de acuerdo con el perfil de riesgo y analizar con cuidado nuevas deudas son medidas que pueden ayudar a los hogares a atravesar periodos de mayor incertidumbre.
La prioridad, según UCompensar, está en preservar liquidez y capacidad de decisión, evitando que una coyuntura temporal termine convirtiéndose en un problema financiero de largo plazo.