Negocios

Insurtech en Latinoamérica: inversión creció 117% en 2025

El ecosistema insurtech latinoamericano cerró 2025 con 536 startups y 199 millones de dólares en inversión, impulsado por habilitadores tecnológicos.
Lunes, Febrero 2, 2026

El sector insurtech latinoamericano cerró 2025 con una inversión de 199 millones de dólares y más de 530 startups activas, consolidando un proceso de maduración del ecosistema tras los años de mayor exuberancia de capital. La cifra representa un crecimiento del 117 % frente a 2024 y convierte a 2025 en el tercer año con mayor financiación en la historia del sector, solo por detrás de 2021 y 2022.

El número total de insurtech en la región ascendió a 536 compañías, lo que equivale a un crecimiento neto anual del 7 %, en un contexto donde la tasa de mortalidad volvió a disminuir hasta el 8 %, reflejando un ecosistema más sólido y selectivo.

Un ecosistema que cambia de forma y de foco

El informe Latam Insurtech Journey, elaborado por Digital Insurance LATAM con el patrocinio de Mapfre, evidencia que en solo cuatro años el ecosistema se transformó profundamente: el 48 % de las startups desaparecieron, mientras surgieron 330 nuevas insurtech, dando lugar a una industria distinta a la de 2022.

Uno de los cambios más relevantes es el predominio de los habilitadores tecnológicos. Por primera vez, el 51 % de las insurtech actúan como enablers a lo largo de la cadena de valor del seguro, dejando en minoría a las enfocadas exclusivamente en distribución digital.

Brasil, México y Chile lideran, pero el mapa se diversifica

Brasil (214 startups), México (139) y Chile (100) concentran el mayor número de insurtech en la región. Sin embargo, Chile se consolida como el tercer ecosistema más grande, con un crecimiento anual del 25 %, mientras que Uruguay (+33 %) y México (+16 %) también registraron avances relevantes.

En paralelo, la expansión internacional ganó peso. El índice de internacionalización alcanzó el 19 %, con un crecimiento del 21 % en 2025. Perú, Argentina y Chile lideraron esta tendencia, mientras que Colombia se ubicó como uno de los principales polos de atracción, con el 54 % de sus insurtech de origen extranjero.

Menor mortalidad y mayor resiliencia

La tasa de mortalidad del ecosistema bajó al 8 %, frente al 9,4 % de 2024, confirmando un mercado más sano. Argentina y México lograron reducirla de forma significativa, mientras que Brasil registró un aumento asociado a un proceso de depuración interna.

Un dato clave del informe es que las insurtech multilatinas presentan una mortalidad tres veces menor que las startups locales, lo que refuerza la importancia de la escalabilidad regional como factor de supervivencia.

Distribución y habilitación tecnológica buscan equilibrio

Aunque el 49 % de las insurtech aún están enfocadas en distribución, se observa una evolución de modelos D2C hacia plataformas B2B2C y soluciones que permiten a actores tradicionales desarrollar seguros embebidos. En contraste, los habilitadores crecieron hasta representar el 51 % del ecosistema, con foco en digitalización de la intermediación, gestión de siniestros, detección de fraude y analítica de riesgos.

Una industria más madura y orientada a resolver problemas reales

Para Hugues Bertín, CEO de Digital Insurance LATAM y presidente de la AIP, “hoy estamos frente a otro ecosistema, con menos distribución y más habilitadores de tecnología”. El ejecutivo destaca que la nueva ola de insurtech muestra mayor calidad, foco en problemas reales y modelos más sostenibles.

En la misma línea, Carlos Cendra, Scouting & Investment Lead de innovación corporativa en Mapfre, subraya que “el factor multilatino será clave para impulsar el crecimiento del sector en toda la región”, al combinar inversión, nacimiento de startups y consolidación del ecosistema.

El cierre de 2025 confirma que la insurtech latinoamericana dejó atrás la etapa de expansión desordenada y avanza hacia una fase de madurez, donde la tecnología, la escalabilidad regional y la resiliencia definen a los nuevos ganadores del sector.

Tal vez te has perdido