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La deuda tokenizada acelera la transformación del mercado de capitales regional

La deuda tokenizada avanza en América Latina con nuevos marcos regulatorios, infraestructura de custodia y emisiones digitales en varios mercados.
Sábado, Julio 25, 2026

El mercado de bonos tokenizados superó los US$12.800 millones en valor onchain en abril de 2026, mientras varios países de América Latina avanzan en marcos regulatorios e infraestructura para incorporar deuda y otros activos digitales al mercado institucional.

Brasil, Argentina, Colombia, Paraguay y varios países de Centroamérica están desarrollando modelos distintos para emitir, custodiar, transferir y liquidar instrumentos financieros representados mediante tecnología blockchain.

La discusión ya no se concentra únicamente en criptoactivos de uso minorista. Bancos, reguladores, bolsas, emisores y proveedores tecnológicos comienzan a evaluar la tokenización como una alternativa para reducir intermediarios, acelerar procesos y ampliar el acceso de los activos regionales a fuentes internacionales de capital.

Las estimaciones citadas en el documento proyectan que el mercado global de activos tokenizados podría alcanzar entre US$14 billones y US$16 billones hacia 2030, mientras la deuda digital podría superar el billón de dólares durante ese mismo periodo.

Colombia avanza por la vía de la formalización

El documento sostiene que Colombia está desarrollando un proceso de formalización gradual para los servicios asociados con activos virtuales.

También destaca la discusión legislativa alrededor del principio de “misma actividad, mismo riesgo, misma regulación”, con el que se busca aplicar a los activos digitales reglas equivalentes a las de instrumentos financieros tradicionales cuando cumplan funciones similares.

El mercado financiero local también comienza a incorporar esta agenda. Bancolombia ya ofrece algunos servicios relacionados con activos digitales y la tokenización ocupó un espacio relevante en CAMP 2026, el congreso de medios de pago del país.

El desarrollo colombiano todavía deberá resolver asuntos como la clasificación jurídica de los instrumentos, los requisitos para emisores, la protección del inversionista, la prevención del lavado de activos y la responsabilidad de los custodios.

“Los bonos tokenizados no son el futuro del cripto cotidiano; son el presente del mercado institucional, y los países que lleguen con infraestructura de custodia regulada desde el inicio van a definir las reglas del juego”, explicó Luis Ayala, director general para América Latina de BitGo.

Brasil lidera el volumen regional

Brasil aparece como el mercado latinoamericano más avanzado en tokenización de activos reales.

Según las cifras incluidas en el documento, el volumen de estos tokens creció 1.134% en un año y superó los 1.500 millones de reales. Algunas proyecciones estiman que la tecnología podría ayudar a desbloquear hasta 7 billones de reales en crédito.

El proyecto Drex del Banco Central de Brasil cambió parte de su enfoque hacia la reconciliación de garantías crediticias, mientras el sector privado continuó desarrollando emisiones y plataformas.

El avance brasileño demuestra que la tokenización puede evolucionar incluso cuando los proyectos públicos ajustan su alcance. El mercado necesita una combinación de regulación, infraestructura, demanda y servicios de custodia capaces de operar bajo estándares institucionales.

Argentina amplía los instrumentos tokenizables

Argentina construyó un régimen progresivo que permite representar digitalmente acciones, obligaciones negociables, fideicomisos financieros, CEDEAR y fondos cerrados.

La Resolución General 1150 de la Comisión Nacional de Valores, aprobada en junio de 2026, amplió el universo de instrumentos susceptibles de tokenización, mientras el sandbox regulatorio fue prorrogado hasta 2027.

La adopción extendida de stablecoins en el país también creó una base de usuarios y empresas familiarizadas con activos digitales. Sin embargo, trasladar esa experiencia hacia el mercado de valores exige controles diferentes a los utilizados en operaciones de intercambio o ahorro minorista.

La tokenización de deuda debe preservar derechos económicos, trazabilidad, identidad de los titulares y cumplimiento de las reglas aplicables al instrumento subyacente. La tecnología cambia el formato de representación, pero no elimina las obligaciones financieras y regulatorias del emisor.

Paraguay apuesta por atraer capital internacional

Paraguay incorporó el reconocimiento de activos emitidos mediante blockchain como valores sujetos a supervisión con la Ley 7.572 de 2025.

Los sectores inmobiliario y agroindustrial ya exploran títulos digitales transferibles para disminuir costos de intermediación y atraer inversionistas internacionales.

Durante 2026, el Banco Central y la Superintendencia de Valores avanzan en la reglamentación asociada con tokenización, crowdfunding y emisiones extranjeras.

La experiencia paraguaya resulta relevante porque muestra que los mercados de menor tamaño pueden utilizar la infraestructura digital como una estrategia de competitividad financiera. Su desafío será construir suficiente confianza, liquidez y capacidad de supervisión para que las nuevas emisiones no permanezcan como operaciones aisladas.

Centroamérica prueba emisiones y nuevos modelos

El Salvador cuenta con un régimen integral para activos digitales y ya ha habilitado emisiones de deuda corporativa tokenizada bajo su legislación.

En Guatemala, Grupo Cayalá realizó una emisión de bonos vinculados con sostenibilidad por US$50 millones, mientras Costa Rica prepara su regreso a los mercados internacionales con una emisión de hasta US$1.500 millones.

El documento señala que los costos de emisión tradicionales pueden alcanzar hasta 7% del capital levantado, además de requerir procesos que se extienden durante meses o años.

La tokenización busca reducir algunas de esas fricciones mediante registros digitales, automatización contractual y liquidaciones más rápidas. No obstante, la reducción efectiva de costos dependerá de la escala de las operaciones y de que la infraestructura digital no duplique los procesos tradicionales en lugar de reemplazarlos.

La custodia se convierte en la pieza crítica

La expansión de la deuda digital aumenta la importancia de la custodia institucional. Los inversionistas necesitan garantías sobre quién controla los activos, cómo se administran las claves, qué ocurre ante una pérdida y cuál es el marco jurídico aplicable.

Para BitGo, la demanda institucional no depende únicamente del interés del público minorista, sino de la existencia de custodios capaces de cumplir requisitos regulatorios, operativos y de seguridad similares a los exigidos a entidades financieras tradicionales.

“Las instituciones en América Latina no buscan hype. Buscan confianza, transparencia y solidez regulatoria”, señaló Luis Ayala, director general para América Latina de BitGo.

El ejecutivo agregó que los gestores de activos mantienen frente a la infraestructura digital las mismas preguntas que plantearían a un banco: protección patrimonial, gobernanza, regulación, continuidad y capacidad de respuesta.