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Más de 7.000 mujeres rurales fortalecen liderazgo en Colombia

Más de 7.000 mujeres rurales en Colombia han fortalecido su liderazgo productivo y comunitario mediante procesos de formación y asociatividad.
Lunes, Marzo 16, 2026

En Colombia, cerca de 5,9 millones de mujeres viven en zonas rurales y cumplen un papel esencial en la producción de alimentos, la economía local y la cohesión social del campo, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Sin embargo, pese a su aporte estructural al desarrollo del país, muchas aún enfrentan brechas significativas en acceso a educación, tecnología, financiamiento y oportunidades económicas.

En este contexto, iniciativas enfocadas en el fortalecimiento del liderazgo femenino rural han cobrado mayor relevancia. Más de 7.000 mujeres en distintas regiones del país han participado en procesos de formación y acompañamiento que buscan fortalecer sus capacidades productivas, su participación comunitaria y su autonomía económica.

El liderazgo femenino como motor de desarrollo rural

A nivel global, organismos internacionales han advertido que cerrar las brechas de género en el campo tendría efectos directos en la seguridad alimentaria y en la productividad agrícola.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a recursos productivos como tierra, financiamiento o tecnología, la producción agrícola podría aumentar entre un 20% y un 30%.

Esto explica por qué el fortalecimiento del liderazgo femenino rural se ha convertido en un eje estratégico para el desarrollo sostenible de las comunidades.

Formación y asociatividad en comunidades rurales

Durante el Mes Internacional de la Mujer, la Fundación Alpina destacó los resultados de los procesos que acompaña en diferentes territorios del país, enfocados en fortalecer capacidades productivas y organizativas de familias campesinas.

Estos programas se desarrollan mediante la metodología Sistema de Extensión Rural para la Ruralidad Agroalimentaria Sostenible y Saludable (SER RASSA), que promueve:

  • producción sostenible

  • prácticas alimentarias saludables

  • asociatividad productiva

  • equidad de género en las comunidades

El modelo combina talleres formativos, visitas a finca y acompañamiento de facilitadores, con herramientas diseñadas para fortalecer la toma de decisiones dentro de los hogares y las organizaciones comunitarias.

Impactos en regiones rurales del país

Los procesos han involucrado comunidades en regiones como La Guajira, Vichada, Cauca, Antioquia y Santander, donde grupos de mujeres han fortalecido su liderazgo productivo y social.

En el caso del proyecto Aurora en Cauca, se han evidenciado transformaciones en la dinámica familiar y comunitaria:

  • El 60 % de las participantes asume la jefatura del hogar, reflejando mayor participación en decisiones familiares.

  • El tiempo destinado a limpieza del hogar se redujo entre una y dos horas.

  • Las labores relacionadas con preparación y servicio de alimentos disminuyeron entre 30 y 60 minutos.

Por su parte, en Vichada, un grupo autogestionado de ahorro y crédito cuenta con 40 % de mujeres indígenas, lo que evidencia avances en la autonomía económica y el liderazgo comunitario.

Liderazgo femenino y transformación social

Para Camila Aguilar, directora ejecutiva de la Fundación Alpina, el fortalecimiento del liderazgo femenino tiene impactos que trascienden el ámbito económico.

“Las mujeres rurales son agentes de cambio que inspiran a nuevas generaciones, fortalecen la vida comunitaria y muestran que es posible construir proyectos de vida dignos en el campo”, señaló.

Cuando las mujeres acceden a oportunidades de formación, organización y liderazgo, los beneficios se extienden a toda la comunidad, fortaleciendo el tejido social y la resiliencia de los territorios rurales.

En un país donde el campo sigue siendo clave para la seguridad alimentaria y el desarrollo regional, invertir en el liderazgo de las mujeres rurales se perfila como una de las estrategias más efectivas para impulsar comunidades más equitativas, sostenibles y prósperas.