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Mercado laboral en Colombia: 524.000 profesionales se gradúan al año y el reto es mantenerse vigentes

Cada año se gradúan cerca de 524.000 profesionales en Colombia, pero el reto laboral es mantenerse vigente ante la IA y la transformación digital.
Martes, Agosto 18, 2026

Cada año, cerca de 524.000 nuevos profesionales se gradúan en Colombia, según cifras del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES). El dato muestra la capacidad del país para incorporar nuevos titulados, pero también pone sobre la mesa un desafío diferente: cómo mantener vigentes sus conocimientos en un mercado laboral en Colombia que cambia al ritmo de la inteligencia artificial, la automatización y la transformación digital.

La discusión empieza a desplazarse de tener o no un título universitario hacia la capacidad de actualizar competencias durante toda la vida profesional. Las organizaciones demandan conocimientos técnicos, pero también liderazgo, innovación, adaptación al cambio, gestión empresarial y capacidad para utilizar nuevas tecnologías.

Para CEF.- UDIMA, universidad oficial española que hace parte del Grupo Educativo CEF., esta transformación obliga a replantear la relación entre educación superior y empleo: graduarse deja de ser el punto final de la formación.

Mercado laboral en Colombia: el título universitario ya no es suficiente

La velocidad con la que aparecen nuevas tecnologías está modificando funciones y perfiles profesionales en prácticamente todas las industrias.

Esto no significa que el título pierda valor, sino que los conocimientos adquiridos durante una carrera pueden necesitar actualización mucho antes de que termine la trayectoria laboral de una persona.

CEF.- UDIMA identifica precisamente la reducción de la brecha entre formación académica y necesidades empresariales como uno de los principales retos actuales de la educación superior.

La respuesta que plantea la institución pasa por modelos de aprendizaje permanente mediante especializaciones, maestrías y programas de formación continua, que permitan estudiar mientras se mantienen responsabilidades laborales y familiares.

“La tecnología debe ser una herramienta para potenciar el aprendizaje, pero nunca reemplazará el valor de una formación de calidad basada en el acompañamiento docente, el pensamiento crítico y el desarrollo de competencias que permitan a los profesionales liderar la transformación de las organizaciones”, afirmó Joaquín Espallargas Iberni, CEO de CEF.- UDIMA.

IA y transformación digital cambian las habilidades que buscan las empresas

La inteligencia artificial introduce una presión adicional sobre la actualización profesional.

A medida que las compañías incorporan automatización y herramientas digitales, algunas tareas cambian y otras empiezan a exigir conocimientos que hace pocos años no hacían parte de numerosos perfiles laborales.

Por eso, la formación continua empieza a abarcar tanto habilidades tecnológicas como competencias que permitan trabajar alrededor de ellas.

La oferta académica señalada por CEF.- UDIMA se concentra actualmente en áreas como inteligencia artificial, transformación digital, empresa, educación, salud y ciencias jurídicas.

A estas áreas se agregan capacidades vinculadas con liderazgo, gestión del cambio, resolución de problemas complejos y uso estratégico de herramientas tecnológicas.

La combinación es relevante porque la adaptación laboral no depende únicamente de aprender a utilizar una nueva plataforma. Las empresas también necesitan profesionales capaces de tomar decisiones, dirigir equipos e incorporar la tecnología dentro de los objetivos del negocio.

La formación continua gana peso después de la universidad

El concepto de estudiar primero y trabajar después durante varias décadas empieza a perder fuerza frente a un modelo en el que ambos procesos ocurren simultáneamente.

La actualización puede materializarse mediante estudios de posgrado, certificaciones, programas especializados o procesos de formación interna en las empresas.

Para los profesionales, el desafío será determinar qué conocimientos necesitan actualizar y en qué momento de su carrera hacerlo.

Para las universidades, supone una transformación del modelo tradicional: mantener relación con el egresado después de entregarle el título y ofrecer rutas de formación compatibles con su trayectoria profesional.

CEF.- UDIMA cuenta actualmente con 3.390 estudiantes activos de grado, 5.271 estudiantes de máster y 16.000 alumnos en títulos propios, además de más de 650.000 egresados.

Colombia gana peso en la internacionalización de la educación

La universidad también está fortaleciendo su presencia en Colombia y Perú dentro de su estrategia de expansión latinoamericana.

Actualmente registra 254 estudiantes extranjeros activos en programas de grado y 1.009 en programas de máster, provenientes principalmente de Colombia, República Dominicana y Perú.

La educación virtual y los formatos flexibles están ampliando las posibilidades para cursar programas internacionales sin que el profesional tenga necesariamente que abandonar su país o suspender su actividad laboral.

Esta tendencia también aumenta la competencia entre instituciones educativas: el estudiante puede comparar programas locales e internacionales con mayor facilidad y evaluar qué tan vinculados están con las capacidades que exige el mercado.

Las empresas también tienen un papel en la actualización del talento

La vigencia profesional no puede entenderse únicamente como una responsabilidad individual.

Si las competencias que necesitan las organizaciones cambian por efecto de la tecnología, las compañías también enfrentan decisiones sobre reskilling, formación y desarrollo de sus propios equipos.

Para un empleador, actualizar las habilidades de una persona que ya conoce el negocio puede convertirse en una alternativa frente a buscar permanentemente nuevos perfiles en el mercado.

Esto amplía la relación entre universidades y empresas: los programas educativos empiezan a necesitar una conexión más cercana con problemas, tecnologías y capacidades que efectivamente están apareciendo en las organizaciones.

Mantenerse vigente será parte de la carrera profesional

CEF.- UDIMA proyecta que la educación superior será cada vez más flexible, personalizada e internacional, y que la actualización permanente pasará de ser un diferencial a convertirse en una condición habitual del desarrollo profesional.

“La educación superior ya no puede medirse únicamente por el número de títulos que entrega, sino por su capacidad de transformar vidas y generar impacto en la sociedad. Formar mejores profesionales significa también contribuir al desarrollo de empresas, instituciones y países”, concluyó Joaquín Espallargas Iberni, CEO de CEF.- UDIMA.