Actualidad

Moda con propósito: cómo Zocca impulsa empleo femenino y fortalece la industria textil en Colombia

Zocca, marca colombiana nacida en Barranquilla, se consolida como un referente de moda con propósito al generar empleo digno para mujeres cabeza de hogar y aportar al liderazgo del sector textil nacional.
Jueves, Enero 8, 2026

En Colombia, la moda no comienza en una pasarela, sino en talleres donde el conocimiento, la disciplina y la tradición productiva sostienen uno de los sectores más relevantes de la economía nacional. El sistema textil–confección representa cerca del 9,4 % del PIB industrial y genera alrededor de 600.000 empleos en el país, confirmando su papel como motor económico y social.

En ese contexto, Zocca se ha convertido en un caso emblemático de cómo es posible crecer con visión empresarial sin perder el vínculo con el territorio y las personas. Fundada en 1983 en Barranquilla por Jaime Restrepo y Marcela Montoya, la marca nació de un proceso constante de aprendizaje y trabajo disciplinado, con la convicción de que el Caribe colombiano podía crear moda con identidad propia. Con el tiempo, esa apuesta se tradujo en una empresa sólida que hoy es símbolo de orgullo regional y nacional.

Moda, empleo y equidad social

Hablar de confección en Colombia es también hablar de mujeres. El empleo en este sector es mayoritariamente femenino, y muchas de esas trabajadoras son cabeza de hogar. De acuerdo con mediciones basadas en información oficial, los hogares con jefatura femenina registran mayores niveles de pobreza monetaria frente a aquellos con jefatura masculina, una realidad que suele quedar fuera de las narrativas comerciales de la industria.

Zocca decidió convertir ese dato en el eje de su modelo humano. Actualmente, el 100 % de sus talleres está conformado por mujeres cabeza de hogar, a quienes la compañía brinda empleo digno, estabilidad y oportunidades reales de desarrollo. La responsabilidad social corporativa no funciona como un programa aislado, sino como el corazón de su estrategia empresarial.

“En Zocca entendemos que la moda debe ser un motor de cambio social. Nuestro compromiso es transformar vidas, especialmente de las mujeres cabeza de hogar, a través de empleo digno y oportunidades reales de crecimiento”, afirma Susana Restrepo Montoya, directora de mercadeo de la marca.

Formación como base del crecimiento sostenible

El enfoque de Zocca va más allá de la generación de empleo. La compañía impulsa talleres y capacitaciones semestrales orientadas a fortalecer habilidades técnicas clave, desde el manejo de nuevos insumos como cierres, cremalleras y herrajes, hasta técnicas innovadoras de estampación. Este proceso busca que cada colaboradora gane autonomía, seguridad profesional y mayores posibilidades de movilidad laboral.

Cada espacio de formación se convierte así en una inversión doble: mejora la calidad de los productos y fortalece el futuro económico de las familias vinculadas a la cadena productiva. “Cada mujer que trabaja con nosotros es mucho más que una empleada: es una fuerza vital para su familia y su comunidad. Brindarles estabilidad y desarrollo profesional es nuestra manera de contribuir a un futuro más justo”, agrega Restrepo.

Un modelo alineado con el momento del sector

La historia de Zocca adquiere relevancia en un entorno donde la moda colombiana compite en mercados cada vez más exigentes. Durante 2025, el sector registró repuntes en exportaciones y una creciente demanda internacional por valor agregado, diseño y capacidad de respuesta rápida. En ese escenario, la innovación no siempre se expresa en tecnología visible, sino en procesos eficientes, formación continua y una cultura empresarial que convierte el taller en una plataforma de transformación social.

Zocca representa esa visión: una empresa que demuestra que la competitividad puede ir de la mano con la coherencia social y que el liderazgo del sector textil colombiano también se construye dignificando a quienes hacen posible cada prenda. En Colombia, la moda no solo se confecciona; también construye futuro.

Tal vez te has perdido